Me mudo. Sacudo el polvo acumulado en ocho años de vivir en una casa blanca llena de fantasmas.Muevo muebles, redescubro tesoros, recuerdo y me sorprendo de todo lo olvidado de repente. Ocho años en una casa de muros gruesos e infinito espacio. Me lanzo como el loco a la nueva aventura de vivir...ya era necesario un poco de movimiento, un nuevo comienzo, una nueva ronda, un nuevo camino. El loco me dice „ven no sabemos lo que vendrá y en eso radica lo maravilloso“.
Llegue de Cardiff hace ocho años con apenas una maleta de ropa y una caja de libros. Hoy, entre tanto, las cajas se han multiplicado como conejos, quizá a eso le dicen echar raíces...yo sin embargo me pregunto, para qué tanto, para qué...es mejor andar como el loco con el hatillo al hombro, libre para un nuevo salto del destino, feliz porque sólo lleva lo que puede cargar, el resto pesa y por tanto no es necesario...eso me digo, y ahí van mil cosas en ocho años, a la basura, a la cruz roja, al que compra los libros, a la venta de segunda mano...me voy deshaciendo de cosas, cosas que no tienen nombre porque son sólo eso, cosas. Voy aprendiendo, eso digo. Me prometo no volver a llenarme de cosas...eso digo
2 comentarios:
Ana Dolores dice que expresaste exactamente lo que ella esta sintiendo al dejar su casa, ella te agradece y yo te quiero tanto, amiga. Un abrazo
mudarse es remover y decantar, comprender y liberar.
Un beso a Anita, la luchadora de las alas que vuelan al sur.
Publicar un comentario