7.8.06

Biografía

Tenía 4 años y ya era marea de luna llena,
llevaba en los ojos un signo de interrogación
y el corazón clavado muy adentro.

A los 12 años era un corcel brioso,
sabía de revoluciones y de rebeliones.

A los 18 juraba ser adulta sin interperies y sin temores.
Parada en la arena de lo imperecedero pertuaba mil credos.

A los 23 sabía lo que quería, soñaba eternidades,
vivía de las flores y desconocía el olvido, amaba lo imposible.

Cuando cumplí 27 jugaba con seres fantásticos
que me contaban historias.
Ya sabía volar.
No creía en la muerte y contaba estrellas.

Una tarde frente al mar y la tristeza
cumplí los 30.
Llevaba una maleta de soledades,
algún barco de papel
y uno que otro presagio también.

A los 34 volví a nacer
cuando una madrugada de primavera
un brote minúsculo me floreció en la piel.

Entre aprendizajes nuevos y espacios en litigio cumplí 37,
fui líbelula en agua de laguna
en un verano fébril, enamorado.

En cuatro días cumplo 39,
con el cabello suelto al viento
me miro al espejo, ya no tengo certezas
recompongo mis sueños.
Conjurando recuerdos sigo buscando asidero
y guardo silencio.

2 comentarios:

Inos dijo...

El cuento es muy sencillo. A veces de tanto vivir, la gente cree que se muere de vida.

Un año es sólo un patrón de medida, así como el "entonces" es sólo un adverbio de tiempo.

¿Para qué interrogar el infinito, si al fin y al cabo todo somos eternos?

Danzando nos encuentra la noche. Que no se asiente el polvo de estrellas.

Gloria dijo...

Que privilegio ha sido participar en tu biografia durante 27 ahnos ya... que no son mas que este instante en el que extranho tanto tus palabras de balsamo, tu abrazo antidisonancia...Sigue anhadiendo versos a ese poema hermoso y original que ha sido tu vida... Falta todo por vivir.