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17.8.15

hasta el fin de los tiempos

Una vez más,
Una y otra vez más
te encuentro cansada
de saberte incierto,
cansada de soñarte nuevo.


Eres tú, el caballero medieval de azul mirar,
ese, de vuelta de tu batalla
de la batalla contigo mismo.

Hay amor, y miedo al amor
Y hay silencio
cuando uno quiere gritar te quieros.

Es Pub
noche de fiesta
excusa para la coincidencia
excusa para el eterno encuentro.

Me miras, te miro
nada más importa
si pierdo, gano, no importa.

Te miro
profundo el azul de tus ojos
nado
y me pierdo nuevamente.

Te acercas  
lanzas tu anzuelo, me dejo pescar
conversación, mas miedo.
Se encienden universos.
El amor es aire, respiramos para morir de él.

Nos vamos
vuelta a casa, taxi
son las 2:30
amanecemos:
-ven. vienes
las manos se entrelazan
estoy perdida -yo
como para no perderse -él
dos veces, dos besos
Una vez más,
no existe el final.

Está perdida, lo sabe y esta vez con más sorpresa que nunca. Inesperadamente perdida cuando la esperanza de algo no existe. Sucede de nuevo. Y se pierde, nuevamente, se pierde.

Al regresar a casa busca desesperadamente una señal. Revuelve papeles para encontrar las cartas que el tiempo se encargó de desvanecer; rebusca el cajón de las fotos para leerse en aquel tiempo, no las haya. No se le es dado verse desde afuera, hay que mirar adentro primero.

Entiende que la memoria es una trampa de siete llaves, intuye que no ha podido tirarlo todo al olvido, que para salvarse en todo este tiempo ha aprendido a recordar sólo lo malo, sólo lo triste, lo que le infligió dolor y pena. Para lo bonito, no tuvo memoria y quiere, desesperadamente quiere, evocar lo que se empeñó en olvidar con tanta fuerza.

No encuentra las fotos, no encuentra nada. Pareciera absurdo querer encontrar lo que guardo el olvido. Descubre los diarios, no los ha abierto desde que escribió lo que celosamente guardan dentro. Tiene miedo. La memoria se enciende como la lámpara del ermitaño para vencer la oscuridad del olvido. Leer le permite robarle migajas al tiempo, atisbar una luz a través del cristal y verse. Mientras tanto se le escapa el corazón por los ojos, la respiración acelera su ritmo como en cada cita, en cada muerte y renacimiento.

Por lo pronto y con cada palabra que lee se llena de agua de lluvia. Es un chubasco quedo y manso, lluvia Inglesa, la precipitación que cala los huesos y estremece muy adentro. Afuera llueve como en cada encuentro, como en cada despedida. Sin embargo, ella es aluvión, desbordamiento. A pesar de todo, sabe que saldrá el sol, que vendrá la calma…siempre es lo mismo.

Tropieza con mujer que fue al vivir aquel momento intenso de aquel amor inmenso. La ve al mismo tiempo maga e inocente, amando al caballero medieval de azul mirar. Al que le vaticinaron un día antes del gran viaje, ese mismo que no creyó nunca encontrar. La de hace tanto tiempo, que hoy asustada se lee, página tras página, …Leerse duele, ver lo que ella misma escribió hace 18 años, le duele.

Contempla su historia, hoy los ve guardando cada momento como el más intimo secreto. Espiándose tras los rincones esperando cada atardecer para volar. Qué bello y profundo fue ese amor, lleno de torpezas y aturdimiento, lleno de temores e inmadurez. No hay duda sobre la magnitud del sentimiento. Fue un puente real y transitado, aunque hoy se lea como una historia sin final feliz.

Pero el tiempo ha pasado inexorablemente. Y su mundo y el de él cambiaron, sus sendas se separaron literal y geográficamente, muy a pesar de sí mismos, el hilillo connector de sus almas los ha mantenido invariablemente atados. Cinco visitas ha hecho él en todos estos años, y ella con ésta realiza su primera. Seis veces y en todos sus procesos de vida, se han encontrado respetando las distancias y los muros que con tanto empeño construyeron.
No obstante, la muralla cae después de la reticencia de evitar mirarse nuevamente a los ojos. Se desploma con el paso de los días, mientras juegan a estar cerca y no, al mirarse de soslayo detectan cambios, encuentran resquicios donde la comunicación es posible a pesar del mundo que los envuelve y separa. Así se tantean como dos ciegos. Son dos niños torpes que buscan tocarse para sentir el calor de sus presencias, y rompen el silencio con la inocencia de quien no sabe qué decir.

Entonces ocurre un momento sin vigilancia, lo dos solos en el salón, los dos fingiéndose ocupados mientras ejercen torpezas: „qué linda te vez con el pelo corto“ y ella no sabe que decir, se siente tonta. „Me gustan tus canas“, dice ella, y él hace un chiste sobre la madurez y una mueca. Entonces hay risas y abrazos, cercanía y besos. Ambos pidiendo a Dios, si existe, un lapso de tiempo largo para lamerse las heridas, para demostrarse que su amor no ha muerto.

Pero el reloj da la hora y otros actores hacen entrada en escena. Los amantes se vuelven a separar poniéndose sus mascaras, hasta nuevo aviso. Es que nadie tiene que sufrir a causa de ellos y así se vuelven a alejar a sabiendas de que mueren por un gesto.

Todo está claro, la fisura permanecerá abierta mientras no se nombre el sentimiento. Más tarde, conversación nocturna, el añil de sus ojos se aniega de lágrimas y realidades. Ella es calma y querencia. Él entrega lo que puede dar en ésta la derrota de ambos bandos. Se contemplan, y la profundidad de su mirada espeja ternuras, qué amor tan grande el que se sienten. El mínimo contacto enciende la llama, un nimio gesto es chispa de esperanza, la palabra más pequeña es declaración de paz, ya no hay guerra. Se abrazan y en cada abrazo hay una entrega, la necesidad de la fragancia de otro, tantas ganas de robase el aire mutuamente. Qué ganas de diluir las barreras que hoy los separan. Esas que son más reales que las que levantaron por miedo hace 18 años.

Ambos saben que hoy no, y que tal vez nunca más, habrá comunión que los consuma, aun a sabiendas que esta historia no es de otros sino de ellos. Reconocen que la magia del encuentro les regala una pompa de jabón, en el puente que transitan de tiempo en tiempo. Sólo ellos atestiguan el milagro, pero él allá con los suyos, ella aquí con los de ella. Ambos parecieran estar completos, solo ellos reconocen el vacío de esa esquina de su corazón, ese vértice que únicamente a ellos pertenece, y que reaparece cuando el destino les permite rozarse las manos, mirarse a los ojos y dejarse una caricia dibujada en las mejillas.

Ella escribe nuevamente en su diario, ese que lleva el nombre del hombre y el de una isla de mar agreste y frío, donde su corazón por siempre yace.






27.11.10

apenas unas líneas


Sin mucha promesa, pero con la mejor intención.
Vuelvo, eso espero, con una cuantas líneas ahogadas en la garganta, con ganas de rehacer puentes y afectos que este espacio alimentó en otro tiempo.
No soy de mucho tuiteo, pues me parece un ejercicio de egos que se escriben en la pared, me decido entonces por unas líneas de tiempo en tiempo, como resistencia a cerrar esta mi casa o mi templo. Sin más promesas.

Ilustración: Alexandre Siqueira

17.7.09

Para el Gus de Montevideo


Tengo muy buenos amigos „reales“, esos que conozco „de toda la vida“ y a los que no siempre puedo visitar. Tengo amigos de aquí, de mi tierra adoptiva y tengo amigos allá en donde entrerraron mi ombligo. Tengo amigos a los que escribo cartas a la vieja usanza, porque soy una romántica del papel y del pasado y porque ellos son mi asidero y mi puerto.

Quién hubiera creído lo que los libros de ciencia ficción, esos que leíamos en la adolescencia, decían: que uno podía construir puentes a través de una máquina, que uno podía lograr comunicarse con seres de otra galaxía. Que uno podía tener amigos “vituales“.
Hoy esa comuncación es posible y es tan verdadera, en ocasiones hasta más profunda que la que se efectua con algunos amigos “reales“.

Decidí tener mi blog hace tres años y nunca esperé tener el universo de amigos del “alma“ que ahora tengo. No les conozco personalmente pues vivimos en puntos distantes de este planeta, en galaxias personales quizá distintas. Nunca he oido sus voces y quizá nunca nos veamos, pero los conozco adentro, ahí donde reside el alma. Y es que si los ojos son su espejo, estoy segura que el alma de la gente se puede tocar y conocer a profundidad a través de la palabra escrita.

A mí me pasa como a tí, se me van los días y no he tocado el blog... entonces me siento culpable de ausencia, por no escribir tan amenudo como lo hacía al principio. Por no tener el tiempo de antes para caminar por la calle de mis amigos virtuales, y de casa en casa ir empándome de sus pensamientos, para luego dejar una flor o un abrazo colgado de la ventana.

Sin embargo y pese a lo esporádico de mis visitas y de las pocas alegrías que me da el reloj al dejarme postear mis pareceres, puedo decir que es lindo esto que nos ha dado la fría tegnología, esta posibilidad de humanizar el teclado teniendo a alguien al otro lado, sabiendo que también ha construido un puente, en dirección hacia el otro -ese que también somos - con la sola intención de lograr el encuentro... (parafraseando al tío Cortázar)

Y como no escribimos para que nos lean, sino para encontrarnos, sé que lo seguiremos haciendo al ritmo que el tirano tiempo nos permita. Nos sentaremosen una plaza cualquiera de ese sur o de este norte, nos tomaremos un café o saldremos a caminar la calle describiendo las cosas que nos conmueven de nuestros mundos reales para luego guardarlas en esta caja que nos permite de vez en cuando acercarnos y abrazarnos para que luego emprendamos nuevamente el vuelo.

15.4.09

La niña de las Mariposas

para Anna
La niña de la caja salió de ella para contarme su historia. En ese minuto el tiempo en su continuo girar se detuvo, llevándome con sus palabras a un jardín en tierras del trópico en donde el verde lo invade todo.
La niña inmigrante y solitaria, amiga de las cosas, extraña a una lengua y carente de amigos jugaba con lo que el nuevo mundo le presentaba:... retozaba con las muchas mariposas amarillas que habitaban su nuevo universo, en donde también se poblaban poco a poco sus cantos y sueños.
Un buen día, la niñita italiana corría detrás de las pequeñas mariposas amarillas, atrapándolas en el eterno juego de la búsqueda y el encuentro. Hacía calor de trópico y faena; y a sus manos que se teñían del polvillo amarillo de los seres del aire se les juntó el sudor y la inocencia. La niña se pasó las manos impregnadas del polvo de mariposas por los ojos y, por un tiempo en apariencia eterno, se quedo ciega.

Pasaron los días y los ojos de la niña cerrados de oscuridad y temor, se llenaban de lágrimas y de inocente culpa. La pequeña sabía que habían sido las mariposas que en su venganza de juego la privaban de la vista. Días más tarde recuperó la luz, no sin quedar marcada para siempre en su memoria la gran lección de la vida: los seres de aspecto débil siempre atesoran en si mismos la fortaleza que los rescata y los alienta.

“El arte toca la puerta del inconsciente colectivo, y es tan real como nosotros mismos. La evocación por asociación abre las puertas del mundo inconsciente y olvidado, despierta en el observador memorias personales y provoca una respuesta”. María Elisa Quiaro


9.4.09

Una lección

Ayer conocí a una mujer de esas que sé que hay muchas.
Una mujer que vino a espejarme humanidades. la fuerza que habita en su certeza de que la vida continua a pesar de cualquier cosa. Esa mujer me miró con un orgullo a flor de piel; con una sapiencia milenaria; con un poder que sólo le ha podido otorgar su amor por la vida y su necesidad de vivirla a pesar de cualquier cosa.
Lleva enferma de esclerosis múltiple dos terceras partes de su vida, sin embargo pudo estudiar psicología...y cuando le pregunté por qué esa carrera... me dijo: "es que siempre quise ayudar a los demás"; se caso y tuvo una hija. Desde hace 7 años no puede mover las manos, pero escribe con una letra espléndida. Acaba de ser operada por tercera vez, pues desarrolló cáncer de mama.
Sin embargo ahí está con ganas de seguir aprendiendo, de seguir viviendo.
Me vino a ver porque quería refrescar sus conocimientos del castellano, es que se prepara para unas vacciones de mar y sol en España. La clase fue de lo más normal para ella...hablamos de su enfermedad y de cómo contarle a la gente lo que tiene en otro idioma. Regrese removida, no conmovida. Removida hasta lo más profundo...por la lección que ella me dio: Esa certeza que viene de adentro, ese saber que aunque no lo parezca siempre podemos levantarnos, como sea, sólo porque lo desemos con el corazón, con la fuerza de la vida misma.

20.12.08

Lágrima


...en días de celebración me faltan los abrazos familiares y desearía poder volar a recogerlos en tierra de gracia.
Hoy me duele aún más esta distancia sin olvido, este gris del cielo del norte.
Y aquella decisión que un día tomé, en días así, me hace pagar la cuenta a punta de dolores de alma.
Sin perdir ningún permiso, la nostalgia por la patria que fue y por su gente se me instala entre los ojos y la memoria. Entonces un simple acorde dispara melancolías y las convierte en mal de ausencias.
Se me escapan las lágrimas y no hago más que acordarme de una que cómo yo, en días como éstos, también lloraba.
Sigo siendo espejo a pesar de los pesares.

28.11.08

un recuerdo recurrente


...“Razones de Locura. ¡Qué contradictorio!, como si la lógica de los hombres aceptara la locura, como si la locura tuviera una razón. En el cuarto de al lado. A veces al lado significa muchas cosas. Al-lado. Estar del-o-tro-la-do. Ahí donde pareciera no existir nada más. Sólo un mundo acomplejado y triste, llenó de pasillos y pastillas; de enfermeros y enfermos que no saben que lo están. Un afuera y un adentro... en donde pululan cantidades de seres, aquellos que llegaron primero al manicomio y no por eso son menos cuerdos que los que se quedaron afuera y que inconscientemente esperan su turno de entrada al sanatorio... ¡Cómo si fuera cuestión de mentes!... ¡dementes! Al lado: uno junto al otro.
Ella estaba en el cuarto contiguo. Yo no lo presentía, no. Yo para esas cosas no soy muy bueno. Estaba tan seguro porque del muro de la izquierda sobresalía la mitad del puente que construímos juntos. El puente de ladrillos que nos permitía llegar al cielo, al centro... el que mantenía la tela abierta y a los doctores tan preocupados. Allí estaba; magnífico, inalterable. Aunque sólo viese la mitad que se enterraba en el blanco acolchado de la pared, sabía que del otro lado estaba ella, y que a través de él seguiamos vivos y el tío Julio podía estar con los dos. Lo único que necesitaba en ese momento era un buen sandwich de queso...
La incomunicación total
. No los dejan tocarse, ni hablarse, ni siquiera mirarse. ¡Cómo si necesitaran de la palabra! Sin embargo, no saben los hombres de ciencia que todo lo saben, no saben que él y ella Ontokita son seres de sueños, que ellos siempre han estado juntos... al-la-do...transitando el mismo camino, sólo de ellos. El mismo que los otros, los de bata blanca y estetoscopio, se empeñan en bloquear.
El puente...La mejor forma de utilizar los ladrillos... Definitivamente: contacto, saltar distancias, superar abismos. Uno sobre otro, los ladrillos adquirían un significado infinitamente superior que la unidad. Tantas formas,...pero cuidado, a los ladrillos hay que manejarlos con ingenio y precaución. No sólo uno sobre otro, porque uno sobre otro, uno sobre otro, uno sobre otro forman paredes, y las paredes dividen, encierran, entorpecen, incomunican. Como las que me encierran ahora, como las que me separan de ella... las que me quitan los atardeceres, las lunas. Uno sobre otro y hacia adelante, sí y hacia los lados, y en circunferencia para formar la parte inferior del puente...construyendo desde los dos extremos hasta unirse en el centro... en el punto medio..."

foto:Holger Sauer

22.10.08

Vida



Ella camina y respira. Se sabe viva y parte de una película que se va rodando a sus espaldas. Camina la ciudad maravillada, mira como los adoquines se van adornando con un tapiz rojo y ocre al que la lluvia timida también le deja una huella.
Hace frío pero todo brilla. Se le escapa el tiempo al año y contradictoriamente todo pareciera tener más vida que nunca.
Se mira desde distintas perpectivas: La semana pasada se disfrazó de ejecutiva y ésta es maestra de adolescentes; todos los días es madre y en los que puede es artista.
De tiempo en tiempo se encuentra con la del espejo y mientras la observa como sin querer, se siente más viva que nunca... aunque sea otoño. Y aunque le digan que pronto viene el gris. Ella comienza también a transitar su propio otoño, debe ser por eso... y porque ella sabe que en su corazón todavía laten primaveras. En días como esos se reconoce eterna. Y eso le gusta.

18.8.08

Respuesta


"No me acuerdo de vos,
tengo muy mala memoria
Quién eras?
¿El mariniero del Toronto Star?,
¿el del Habana Marú?,
¿el astronauta enamorado de Benedetti?
No me acuerdo..."

De lado oscuro del corazón,
Eliseo Subiela

30.10.07

para el buen sueño de Sole



...aquí te espero, amiga!
foto: hannes

28.9.07

20 años no es nada!

La policia se reune para seguir robándonos la calma y la poca cordura que nos quedaba!
No queda más remedio que entregarnos a ellos.

3.7.07

Biografía





Tenía 4 años y ya era marea de luna llena,
llevaba en los ojos un signo de interrogación
y el corazón clavado muy adentro.

A los 12 años era un corcel brioso,
sabía de revoluciones y de rebeliones.

A los 18 juraba ser adulta sin interperies y sin temores.
Parada en la arena de lo imperecedero pertuaba mil credos.

A los 23 sabía lo que quería, soñaba eternidades,
vivía de las flores y desconocía el olvido, amaba lo imposible.

Cuando cumplí 27 jugaba con seres fantásticos
que me contaban historias.
Ya sabía volar.
No creía en la muerte y contaba estrellas.

Una tarde frente al mar y la tristeza
cumplí los 30.
Llevaba una maleta de soledades,
algún barco de papel
y uno que otro presagio también.

A los 34 volví a nacer
cuando una madrugada de primavera
un brote minúsculo me floreció en la piel

Entre aprendizajes nuevos
y espacios en litigio cumplí 37,
fui líbelula en agua de laguna
en un verano fébril y enamorado.

En tres días cumplo 40,
con el cabello suelto al viento
me miro al espejo, ya no tengo certezas
recompongo mis sueños.
Conjurando recuerdos sigo buscando asidero,
guardo silencio.

1.7.07

Todo cambia

Debe ser que ya entró Julio y se acerca mi cumpleaños; debe ser que ha corrido mucha agua bajo los puentes y que los días son distintos como desde siempre. Debe ser que como siempre pienso en mis afectos más queridos, los cercanos, los lejanos. Debe ser que estoy contenta por cada paso dado, por cada cambio, por lo que se ha ido, por lo que permanece. Debe ser.

10.6.07

esta que también soy


Daniela me pasó este meme que escogí jugar a ver como ve va lo de mostrar lo que pocos saben de mi.

El Juego de Riberito. Las reglas del juego:

1. Cada jugador cuenta 8 cosas de sí mismo.
2. Repite las reglas en su blog .
3. Selecciona a otras 8 personas y escribir sus nombres y sus Blogs.
4. Se les avisa que han sido seleccionadas.
5. (yo agrego una quinta regla), la de la libertad de hacerlo o no.

Ocho (o más) cosas sobre mi:

1.- Me encata el papel, los cuadernos y los libros viejos. Ellos ejercen un hechizo de cuento de hadas en mí. Conservo mis primeros cuadernos de cuentos y poemas y guardo con celo todos mis cuadernitos de apuntes.

2.- Amo la libertad en todos los sentidos. Soy abierta y receptiva a las opiniones y puntos de vistas de los otros. Eso es porque es importante para mi decir lo que pienso y expresarme a viva voz sin ser juzgada por lo que digo. Ser tan franca puede molestarle a mucha gente, pero prefiero las verdades destempladas a los silencios de soslayo que sólo crean resquemores. Por eso valoro también las opiniones de los otros y sus verdades. Lo único que no tolero es la intolerancia y ahí me vuelvo realmente intolerante. Los juicios a priori son cosas tristes, me da lástima la gente que juzga sin mirarse en el espejo.

3.- Tengo memoria de elefante, recuerdo cosas de mi infancia con una claridad que impresiona, puedo revivir olores, sonidos y texturas con facilidad...tal vez por eso el pasado es tan importante para mí y por eso busco expresarlo en mi trabajo de arte.

4.- Me enamoro de hombres inteligentes pero sensibles (no es una mezcla común).

5.- He aprendido que de lo bueno poco o que es mejor la calidad que la cantidad, entonces los buenos amigos son contados con los dedos y la mayoría viene conmigo transitado este camino vivencial desde hace muchos años. Lo mismo se aplica a mi guardarropa: poca pero de calidad...en estos días mi papá me vió con una pijama hermosa que él me regaló cuando tenía yo 15 años y me dijó sorprendido „pero hija usted todavía tiene eso!“

6.-Me encanta viajar...pero de morralito, sentirme libre al pisar otros mundos. También tengo la capacidad de encontrar mi espacio para viajar con la mente, lo hago cada mañana y se siente bien.

7.-Me agrada cocinar cuando tenemos invitados porque es un placer la compañía y eso me invita al invento culinario... pero cuando estoy sola puedo ser una monotemática del gusto, es decir cuando me gusta comer algo puedo comerlo siempre sin variar sin tener la más minima curiosidad por otra cosa: puedo entrar a una tienda repleta de dulces y pasteles siempre escogeré el mismo que una vez probé y me gustó.

8.-Me gusta mi pelo ondulado y que me hagan cariñitos en él; me gusta todavía que me lean en voz alta, me gusta muchísimo bailar; me encantan los mercados de antiguedades tanto que algunos de ellos son fechas sagradas en mi calendario. Me encanta trabajar con las manos: hacer papel, muebles, carteras, collares, no paro nunca por eso no veo televisión ni video y el cine es un mundo aparte en el que busco la calma que también encuentro en los libros.

Mis seleccionados si quieren seguir con el destape son (si no también se vale):
n Qx n Inosky n Umma n Romina n Gustavo n Guachafitera n Sole n Acus


12.5.07

de cómo Ontokita


Julia y Ana quieren saber el origen de Ontokita, el nombre. Pues, es el resultado de un amor mágico que tuve alguna vez y que me bautizó por andar siempre con los pies un poco más arriba de la tierra haciendo magia como se hacen pasteles.
La Ontokita es la hermana del Ontokito un miembro de la familia Ontok de Silvalandia.
Silvalandia es el lugar en donde dos Julios se inventaron un día un mundo. Allí el artista Julio Silva le dibujó colores y el tío, Julio Cortázar la celebró con palabras. El resultado fue una población entera, donde viven "elefantes con todos los derechos ciudadanos y peces a cuyos amos ¡jamás se íes ocurriría dejarlos en una pecera cuando salen a pasear. Igual que carteles pintados por una esfinge e interpretados por un Edipo platense que veía crecer la hierba donde nunca pudo crecer la hierba".
Es peligroso ser habitante de Silvalandia, pues uno se asume niño de ojos abiertos a la hermosura y de paso le toma la mano a los dos Julios...y todo es placer!
Aquí va un texto del libro que describe un poco a forma de ver el mundo de aquellos seres Ontokitosos.

Preparativos de salida
Los Ontok llegan tarde a todas partes, aunque eso sí con el pescado Ricardo. Los Ontok estarán llenos de defectos pero hasta ahora no se sabe de ninguna reunión a la cual hayan llegado temprano y sin el pescado. Una cosa hace olvidar la otra, por lo menos en Silvalandia.

Algo que no podrá decirse es que el Ontok no hace todos los esfuerzos posibles para que la familia llegue a tiempo. Se trepa al cochecito donde ya ha instalado a la Ontoka, y con gran determinación le ordena que arranque, mientras el Ontokito presenta el pescado Ricardo como prueba de que todas las disposiciones han sido tomadas por la familia.

—¡Arre, rápido! —grita el Ontok.

—Ftak—, —dice la Ontoka, a la que jamás se le ha oído otra cosa.

—Es lo de siempre, so pretexto de que está dentro del cochecito se niega a propulsarlo —brama el Ontok—. Ahora vamos a llegar tarde, se habrán comido las mejores cosas y nos perderemos las adivinanzas, las luces de bengala y las sillas musicales. ¡Arre, arre!

—Deberíamos apurarnos —dice el Ontokito—, me parece que a Ricardo le empieza a faltar el agua, lo noto levemente crispado.

El Ontok se agita con vehemencia en el pescante, y hasta elogia el sombrero de la Ontoka para animarla, pero ftak, dice la Ontoka; es seguro que llegarán tarde, y para peor en taxi.

Soy

Los sueños se me enredan en el pelo,
mientras el viento que me empuja al vuelo
despeina mis alas cuando aclara el día.

Ese deslumbramiento desborda mis ríos
mis mares internos.
Me asomo a mí misma desde esa ventana
y distingo mi alma.

El vuelo inaugura lunas y cometas
galaxias y constelaciones...
Entonces domino una magia antigua
superior a cualquier arte,
a cualquier intento:
recorro distancias y tiempos
cada vez que duermo, hablo con aquellos
que no están ya en tierra
y en un sencillo acto revivo misterios,
muerdo alguna fruta, huelo alguna flor
con un sólo gesto descubro olvidos
que sólo el recuerdo perpetuo en mi piel.

Y suelto la risa como suelto anclas
navego mil mundos;
y peces y algas tejen mi vestido,
lo siembran de pétalos, estremecen hojas.
Soy maga Ontokita, colibrí, rocío
un lucero alado, sol, lluvia y canción.

3.4.07

Vacaciones...


No. No cierro esta ventana en la que me he encontrado con tantas vistas a maravillosos mundos y a gente tan linda. La dejo medio abierta mientras nos vamos de vacaciones a Venezuela.

Volaremos a casa como lo ha estado queriendo mi corazón por tanto tiempo. Serán ocho semanas de abrazos bajo otro cielo, de viajes y reencuentros con gente querida y del alma. Serán también ocho semanas en las que se removerá mucho de lo que guardo en mi cuarto de recuerdos y desde ese nuevo encuentro conmigo misma, sé que saldrán más palabras y verdades.

Mi corazón sanará un poco las ausencias, las melancolias se desvaneceran para dar paso a la alegría y podré llenar mi maleta nuevamente del combustilble cariño de los míos de allá para compartirlo con los míos de acá...y como siempre en mi vida, cruzar el puente que une las dos necesarias orillas de mi ser.

Trataré de escribir de tiempo en tiempo y de visitar algún espacio amigo. Es sólo una promesa que de verdad espero cumplir. Hasta pronto.

7.3.07

Palabras de amor

Para el Sr. G. por un año más y porque hemos vencido al tiempo a pesar de nosotros mismos.Afuera el cielo llora, después de días de sol y firmamento azul, el calendario cayó en cuenta que es otoño. Hoy ha vuelto todo a la normalidad mueren los colores y las hojas de los árboles se suicidan para que el ciclo de la vida vuelva a conocer un día la primavera. Adentro todo es paz y recuerdo, trato de arreglar las cortinas nuevas del salón intentando tener una relación decente con la máquina de coser que es una rebelde en plena adolescencia...lo que es redundancia.

Hoy me visita Serrat, mi viejo amigo...quizá mi primer gran amor plátonico. Lo escucho cantar palabras de amor y entonces me voy a mis tiempos con G. Se logra el sortilegio, se abre la puerta del recuerdo y me veo como fui. Entiendo tantas cosas. Sonrío agradecida.

Los noventa, la escuela de comunicación social, el mundo de los que tenían la palabra y el deber de comunicarla. Las clases nocturnas después del largo día publicitario. El olor del jardín botánico que daba la bienvenida a los humanistas, la escuela pequeña y mágica, que logró su espacio en los dormitorios ideados por Villanueva hace más de cincuenta años, los chaguaramos, verdaderas banderas que ondeaban al viento, testigos gigantes y silenciosos. Marcela. Otra historia.
Hoy con Serrat ha venido G, como las dos caras de una misma moneda. Traveler y Oliveira, uno solo a la final, como en la carátula de Poema de Amor a veces me pregunto si es el Nano joven o es G con su herencia catálana y su historia madre patria y melancolía.

La respuesta es fácil, canta Serrat, pero es G. de pelo largo y guitarra al hombro, el que llega hablándome con miradas de mar y regalándome piedritas azules sin esperanza. Él, el mismo que me encuentra en el boulevar o me espera, sin saber por qué, a la salida de una clase de Semiología y me lleva silencioso con esa tristeza suya, tomándome la mano, silbando una tonada, camino a la noche de bohemia del callejón de la puñalada y del bar de los poetas.

Sí, ahí estamos en las fiestas de Ira y Eddy, en aquel, su minúsculo y hippie apartamentico del laberíntico Parque Central, atiborrado de gente como si cada noche se fuera a acabar el mundo y nosotros ahí como en un desierto, queriéndonos sin más preguntas, sublimando el deseo como en la literatura, como en la locura de la realidad.
Sigue sonando Serrat. G me cuenta historias tristes y me mira infinitamente. Y entiendo que aunque pasen los años, mientras tenga el recuerdo, seremos los mismos „debutantes en el carrusel del Furro“, y que siempre seré su viuda „si la muerte pisa su huerto“, porque estamos irremediablemente unidos por un amor sin título, feliz con lo vivido. Como en aquella madrugada del parque los Caobos, desayunando besos y perpetuando esperas... Algo en mi sabe que con cada amor he sido unica y que a cada uno le he marcado la piel como ellos me la marcaron a mi y que después de cada historia siempre fui otra, una mejor que la anterior.
Hoy cada cual es feliz con su elección, sin embargo nadie nos quita lo bailao y lo amado. Serrat suena conocido e infinito, yo entiendo tanto. Somos tantas sus amantes...no hay lugar para los celos.

23.2.07

Café Literario

No hay nada más lindo que compartir lo que uno es; hacerlo no de la manera orgullosa que acentua las diferencias sino más bien de forma humilde que muestra apertura.
Porque en la variedad está el gusto en unos días realizaré una tarde de lecturas cortas Hispanoamericanas, en castellano y alemán. Hace un año hice lo mismo con textos Latinoamericanos y fue todo un éxito. Leeré en un hermoso café a la luz de las velas, tomando té.
Me parece que en países como en el que vivo, donde en que se habla tanto de la integración de las minorias a la sociedad; la intención debe partir también de ellas. La tolerancia comienza mostrando lo que uno es y su herencia cultural , comprendiendo las diferencias y resaltando las semejanzas.