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30.12.07

Balance



ya casi se muere este año...una hace balance, se sacan cuentas, se mira una en el espejo o se asoma a la ventana mientras respira paz.
Esa paz que viene de adentro, esa que es tan cara que se nos escabulle de tanto en tanto.
El tiempo se detiene estos últimos días del año y pasan cosas más mágicas que de costumbre... se relenta la película de la vida por unos días y una es un gato al sol o un ave que migra.
Y en ese recuento que se hace pulso a pulso, como tratando de grabar en la memoria cada uno de los 365 días con sus horas y minutos, me encuentro con una cara que conozco desde los once años, escucho esa voz con la que compartí más que con nadie en estos cuarenta y de nuevo recuerdo que decidió irse de mi por propia cuenta, cerrar la puerta y decir adios. Entonces la fibra de amor profundo lanza una nota al aire y hace música. En esta paz puedo perdonar su decisión de olvido porque haciendo puente de opuestos, - como siempre -, la mía es siempre la decisión del recuerdo. Sí, a la presencia y a la vigencia del afecto a pesar de los pesares... los de ella, los míos. Entonces grito duro al aire un "yo siempre voy a estar aunque tú no quieras estar, yo siempre voy a ser aunque tú no quieras ser"...porque para mi el desapego no significa desamor, sino eternidad. Esa es mi decisión y mi paz.
Me miro las manos, me conecto con mis afectos, abrazo memorias y sonrío agradecida y humilde.

foto:D.Giribaldi

15.6.07

Ofrenda


Pienso en un hada
de las tierras floridas.

Un hada que habla
el idioma de París
y sueña con
volar, volar, volar.

Su canto me dice
que me piensa
como yo la pienso a ella.

7.3.07

Palabras de amor

Para el Sr. G. por un año más y porque hemos vencido al tiempo a pesar de nosotros mismos.Afuera el cielo llora, después de días de sol y firmamento azul, el calendario cayó en cuenta que es otoño. Hoy ha vuelto todo a la normalidad mueren los colores y las hojas de los árboles se suicidan para que el ciclo de la vida vuelva a conocer un día la primavera. Adentro todo es paz y recuerdo, trato de arreglar las cortinas nuevas del salón intentando tener una relación decente con la máquina de coser que es una rebelde en plena adolescencia...lo que es redundancia.

Hoy me visita Serrat, mi viejo amigo...quizá mi primer gran amor plátonico. Lo escucho cantar palabras de amor y entonces me voy a mis tiempos con G. Se logra el sortilegio, se abre la puerta del recuerdo y me veo como fui. Entiendo tantas cosas. Sonrío agradecida.

Los noventa, la escuela de comunicación social, el mundo de los que tenían la palabra y el deber de comunicarla. Las clases nocturnas después del largo día publicitario. El olor del jardín botánico que daba la bienvenida a los humanistas, la escuela pequeña y mágica, que logró su espacio en los dormitorios ideados por Villanueva hace más de cincuenta años, los chaguaramos, verdaderas banderas que ondeaban al viento, testigos gigantes y silenciosos. Marcela. Otra historia.
Hoy con Serrat ha venido G, como las dos caras de una misma moneda. Traveler y Oliveira, uno solo a la final, como en la carátula de Poema de Amor a veces me pregunto si es el Nano joven o es G con su herencia catálana y su historia madre patria y melancolía.

La respuesta es fácil, canta Serrat, pero es G. de pelo largo y guitarra al hombro, el que llega hablándome con miradas de mar y regalándome piedritas azules sin esperanza. Él, el mismo que me encuentra en el boulevar o me espera, sin saber por qué, a la salida de una clase de Semiología y me lleva silencioso con esa tristeza suya, tomándome la mano, silbando una tonada, camino a la noche de bohemia del callejón de la puñalada y del bar de los poetas.

Sí, ahí estamos en las fiestas de Ira y Eddy, en aquel, su minúsculo y hippie apartamentico del laberíntico Parque Central, atiborrado de gente como si cada noche se fuera a acabar el mundo y nosotros ahí como en un desierto, queriéndonos sin más preguntas, sublimando el deseo como en la literatura, como en la locura de la realidad.
Sigue sonando Serrat. G me cuenta historias tristes y me mira infinitamente. Y entiendo que aunque pasen los años, mientras tenga el recuerdo, seremos los mismos „debutantes en el carrusel del Furro“, y que siempre seré su viuda „si la muerte pisa su huerto“, porque estamos irremediablemente unidos por un amor sin título, feliz con lo vivido. Como en aquella madrugada del parque los Caobos, desayunando besos y perpetuando esperas... Algo en mi sabe que con cada amor he sido unica y que a cada uno le he marcado la piel como ellos me la marcaron a mi y que después de cada historia siempre fui otra, una mejor que la anterior.
Hoy cada cual es feliz con su elección, sin embargo nadie nos quita lo bailao y lo amado. Serrat suena conocido e infinito, yo entiendo tanto. Somos tantas sus amantes...no hay lugar para los celos.

20.2.07

Feliz Cumpleaños María Dolores!!!


En respuesta a un texto que me escribiste un día y como acomodando todos tus regalos de cumpleaños en un barco de papel que cruce este gran charco que parece separarnos, te digo que estoy contigo en este día y siempre:

Sí, nos iremos nuevamente en busca de un ser mitológico y lo miraremos de lejos para respetarle su espacio... y le ayudaremos a remontar peligros con nuestra magia de hadas antiguas y aladas.
Nos encontraremos con ese personaje importante de algún cuento y le miraremos bien adentro los ojos para averiguarle contentos.
Y nos iremos nuevamente a la Cuba que conocimos a abrazar yuntas y verdades como niños.
Y nos saldrán alas renovadas y en cada movimiento caerá una lluvia de oro y de promesas cumplidas.
Y nos convertiremos en una sola estrella fugaz y viajera y te mostraré el sur que conocí y que me cambio la vida.
Y nos zambulliremos en el mar como en el viento, gaviotas mañaneras sedientas de cielo.
Y con un paraguas y un par de tijeras nos haremos un arcoiris que nuestras niñas han de colorear de risas y dulzura.
Y te enseñaré un bosque antiguo y silencioso que conozco y una casa con perfume a rosas de abuela cantora.
Y convertidas en estrellas titilaremos conversaciones ya viejas pero del alma. Y bailaremos la danza de la infinita presencia.
Y nos iremos al cine a ver una película de susto y la que se asustará soy yo.
Y a la salida sacaré esta caja llena de cosas que junté para regalarte y te reirás de mis ocurrencias como siempre, por ser siempre:

Y como Mago del sombrero voy sacando de regalo un reloj manco de horas para que el tiempo se te dé entero; un pañuelo para las lágrimas y para que las despedidas se anoten cada una en un esquina; una sonrisa de repuesto para casos de emergencia; un cofre donde duerman los recuerdos bien doblados pues son muchos; un ovillo que ate olvidos para que cualquier muerte sea mentira; una cajita de trampas y ternuras que se escapen una a una y como quieran.
Luego, un poco de desatino como un juego de azar para la siesta; otro tanto de amor en frascos duplicados que se riegue a cántaros sin evaporarse. También unas cuantas cosas que encontré al doblar alguna esquina: un juguete viejo querido de la infancia, y también una soga lista para atar al cuello por si algún día la creemos necesaria.
Además unas zapatillas bellas y amarillas que caminen sólo cuando te las pongas junto a un ticket de metro un poco arrugado de tanto ir y venir profundamente y otro de cine, siempre adelantado. Un miedo cobarde de tanto vencerlo; una flor arracanda del jardín de los vientos; una brujula antigua que marca futuros; una llave que abre algo más que puertas; una canción querida, algo de polvo del camino; un atajo de ideas a medio usar; un cuaderno todavía virgen de palabras; una docena de abrazos y no sé qué más.
Y luego te sonrío y te digo que es mentira la distancia, que nunca ha existido, que celebramos juntas como desde los doce, que no hay ausencia y que te quiero como tu a mí. (aunque sé que de alguna forma eso ya lo sabes).

15.2.07

Mi amiga Maria


Mi amiga Maria es una poetisa y no lo sabe. Admiro a esos poetas que no saben que lo son y sin embargo cuando abren la boca es para decir sólo maravillas, no por lo que dicen sino por cómo lo dicen.
Maria es bella por dentro y por fuera. Es una estatua griega que volvió a la vida un día, tiene el pelo crespo y muy raro por estos lares y los ojos verdes como algas de mar. También tiene tres hijos que son los culpables de que con cada embarazo se le desaparecieran los años y la belleza se le convirtiera en el perfume que le sale de la piel.
Maria es artesana, cada día se sienta al torno a hablar con la arcilla y a ella le saca flores y más niños. En las tardes hornea tortas de limón y fresa. Le gusta conversar a Maria y tener visita amiga a la sombra de algún árbol. El tiempo le da tiempo de preparar abrazos y limpiar rincones, mientras su casa de muñecas se va llenando de niños, como es natural.
Y es que María no sabe de horas ni de calendarios, se guía por los signos que le dan sus días. En estos días me dijo: “Ya pronto será tu cumpleaños, las rosas están por florecer. Sí, tu cumpleaños es cuando las rosas florecen“
No pensó lo que me dijo, sólo lo dijo y yo, en silencio, recibí el regalo adelantado de su palabra.

2.2.07

Este


a mi hermana María Elena
y porque la inmensidad su amor está siempre conmigo

Luna que me crece en las entrañas,
pensamiento que se siente en la distancia.
Dolor presente.

Este de mis días.
Sol que nace
y naciendo me da vida.

Calor de la mañana
que toma por sorpresa al día,
caricia que sabe a jugo de naranja,
mañana merideña,
día de misa.

Sonrisa que me empuja por la vida.
Primavera, florecita, botón de rosa,
señal de lo que late y me respira,
color que estalla por dentro.

Tierra rica y fértil
Tierra firme a donde llega siempre
mi barca viajera.
Sabía luz, nunca la pierdas
Origen de todo, de mi fe,
de mi universo.

Cisne que prepara el vuelo.

Lago, agua calma y oscura,
profundidad de ensueño,
Verde ciénaga, silencio
Agua detenida que habrá de correr.

Templanza
virtud del sacrificio,
de tu lucha amorosa se alimentarán los pájaros nuevos

Tierra Toro Lucas Evangelio.

Fuente luminosa de mi espíritu.
Hermana, tierra, hogar, amor.

25.1.07

Candil de nieve


pequeña hermanita,
niña sin jardín,
por no tener flores
sembraste una en ti.
Silvio Rodríguez

Te extraño Marce. Tengo miedo de empezar porque le temo a las palabras que no alcanzan, que siempre se quedan cortas. Gata, tú sabes eso mejor que yo...por eso eramos tan buenas hasta en nuestras conversaciones silenciosas. Sabes, estoy escuchando a Amaury y no paro de pensar en ti, tengo ganas de un abrazo tuyo, de salir a volar alcantarillas como cuando los juntabamos los domingos en las tardes por allá en un rincón del teatro. Como cuando sin saber porqué y a pesar de nuestras diferencias (que pesaban tanto para algunos) no podíamos dejar de estar cerca y es que entre nosotras se conjugaba siempre toda la magia de los espacios que nos vieron pasar. Marce tengo ganas de llorar e ignoro las razones o quizá si las conozco. Me haces falta lo admito y qué difícil me ha sido siempre admitir mis carencias, las ausencias. Marcela rondas mi cabeza como el colibrí a la flor, te siento presente. Pensarás tanto en mí como yo en tí?. Me parece que nos hace falta hablar a las dos. Debe ser que hace tanto que no te veo, tanto que no cazamos luceros, tanto que no divagamos por nuestra ciudad, esa en donde caían edificios en cuestión de segundos y nos salvabamos siempre. Te quiero Gata-flor, es cierto lo que una vez dijiste, nos atan tantos hilos...hay tantos cruces en el alma...
Marce, te acuerdas de la universidad, te acuerdas de ese mundo maravilloso y de nuestro primer encuentro. Yo sí, Candil de Nieve, esa clase tan heterógenea y bipolar; llena de chiquitas sifrinas de la mañana que les faltaba el mundo que tu traías, el mundo de desamparo, de exilio; el mundo del libros y de verdades. Y en medio de esos dos mundos, estaba yo con mis preguntas, yo con mis días de buen salario publicitario y mis noches de aula magna. Mientras, tú no soñabas con ser, tú eras y cada vez que abrías la boca te salían mariposas capaces de crear nuevos universos...tú, la que venía de dejar la carrera en la Simón casi cuando ya faltaba nada para culminar, la que precisó de la palabra para describir modelos y mundos existentes o por existir...enciéndete clavel cuando amanecer veas la razón...Marce, te acuerdas de como nos esperabamos y nos sabíamos; te acuerdas de tus ataques de luna y que yo no entendía nada de por qué pateabas, en esos momentos y a pesar de ellos sólo sabía que me quedaba igual contigo aunque no me necesitaras...aunque no pidieras ni un hombro para llorar dolores.
Marce querida, cuánto te extraño, te acuerdas de ese periódico clandestino que hicimos un par de veces y que maravillaba por la verdad tan bien escrita, y Jaime y Máximo y Xabier y el resto. Todos la mar de diferentes, todos la mar revuelta que sólo la Central conjuga.
Marce, te dí alguna vez las gracias por mi viaje al Sur, tu sur porque por tus palabras aprendí a amarlo, a imaginarlo, entendí sin conciencia cierta qué es ser latinoamericano, con tus relatos hice el viaje antes de hacerlo, y cuando finalmente iba camino al sur del continente eras tú mi compañera de viaje. Son tantas cosas Gata-loca. Marcela, marcelita tus amigos, los loquitos que venían de la Simón, todos unos geniecitos como todos los de allá, luego la mejor pasta del mundo hecha con solo un tomate y una cebolla en un edificio real y literalmente en demolición, donde vivía Gonzo y nosotras pernoctabamos y hacíamos literatura de la vida y viceversa. Recuerdo nuestras heridas de amor, tu ese, yo este, tu aquel, yo ese otro, tu este, yo aquel. Una noche de guayabo en el conciero de Soledad, con Jaime cuidando a sus niñas, definiendo el amor como un contrato mientras nosotras lo entendiamos más como ese querer de La Maga y Oliveira, porque sino no era vida, y el amor es vida, verdad....Y el viaje a Mérida y la Azulita, y los muchachos y su poesía...y nuestras salidas con Juancarlos a media noche, cervezas y SabanaGrande y Facundo Cabral. El viaje a Choroni y tus ganas de quedar embarazada cada luna nueva. Y mi mamá culpándote de todas mis locuras. Y Puerto Cabello y la locura de Raquel y Máximo y nosotros como esperando a Godot, en medio de ese teatro del absurdo. Creciendo, creo yo, sé que tu no. Y el primer viaje a Cuba al que fueron todos menos yo aunque fuera mi idea, y aunque me llevaras escondida en el morral. Y los conciertos del poliedro donde siempre había un encuentro porque todo era magia.
Mi operación de apendicitis y yo en mi cuarto de hospital sólo gritaba „traigánme a la Marce!“, y ahí estuviste. Y el viaje a Morrocoy que hiciste sólo por amor a mí, porque los publicistas no te iban...y yo, y yo.
Y el otro viaje a Cuba y tu ataque de luna...una vez más...
Marce y el día en que te ví como una flor que se moría de ganas de mundo y aunque me doliera el alma te deje partir. Nuestro el rencuentro en Londres tu con gato enamorado, y las visitas a mi hogar de Cardiff... y el mar. Y ese año nuevo en Londres con Massimo de regalo. Hoy tengo frío, como en Londres, sabes. Y la última vez por aquí, tu casada con un gato italiano y cocinero y yo haciendo maletas con mi guerrero alemán...y siempre un „pronto nos veremos“. Nunca han habido despedidas, no las puede haber. No sabemos que son, verdad amiga. Y la última vez Caracas, de nuevo y como siempre y yo con mi esperanza...no han pasado los años...es que el tiempo no existe, ya lo sabíamos nosotros, eh... Marcela, deseo por encima de todo reencortrarte siempre queriéndote. Qué cantidad de paja puede hablar uno, viste. Hay tantas cosas para decirte. Me haría un bien infinito que nos encontraramos en el espacio, pasar la tarde hablando, diciendo palabras hasta cansarnos y despedirnos con la sensación de que algo cambió y que estoy injustificadamente mejor después de ese abrazo en Bellas Artes. Anda Gata, no me dejes con estas ganas, así.
Toma mis besos, mis abrazos, mi cariño Candil de nieve.

24.1.07

Alumbramiento

Nacerá desnudo
escudado en llanto,
vendrá de lo oscuro
y traerá la luz.

23.1.07

Conexión de amor


Ya entendí tanto pálpito, tantas ganas de abrazarte,
de mirarme en tus ojos,
de oirte decir mi nombre con tu acento del Sur y tu sonrisa de luz, de caminar por la ciudad, encontarme contigo en aquel nuestro espacio,
de decir mucho y nada.
Entendí que lo sabía sin saberlo.
Lo sabía, me lo decías en sueños de Azulita y mar azul.
Hoy te nace un sol de la panza.
Feliz, estoy contigo.

27.11.06

El espejo

Detrás de cada espejo
hay una estrella muerta
y un arco iris niño
que duerme.

Detrás de cada espejo
hay una calma eterna
y un nido de silencios
que no han volado.

Capricho /suite de los espejos
Federico Garcia Lorca


Daniela es una de mis tantas hermanas. A ella le tocó nacer en Alemania un par de meses antes que yo. Este año cumplimos 10 años del momento en que nuestros caminos se hicieron paralelos.
A ambas nos presentó el destino en la tierra de los drágones, Cardiff y de ahí en adelante, no hemos hecho sino reflejarnos la una en la otra. Somos espejos que cuentan siempre lo que hay del otro lado. La verdad es que no es fácil, porque los espejos siempre reflejan una imagen que parece igual...pero desde otra perspectiva, desde un lugar en donde todo esta invertido. Entonces siempre hay un aprendizaje, no exento de dolor pues cuando un haz de luz refleja una imagen con suficiente claridad, a veces nos quedamos ciegas.
Sin embargo, nos une un amor inmenso, que ha soportado bajamares y tempetades, naufragios y renacimientos, cantos de sirena y silencios de agua profunda.
Daniela es fuego y curiosidad, tiene una sabiduria muy de ella, de esa que se aprende cuando se va por la vida todavía con la primera inocencia. Cuando Daniela y yo nos juntamos somos invensibles, porque siempre una llega para complementar a la otra. Como un deslumbramiento que desborda la ventana al mundo más allá..... Daniela, puedo decirlo es uno de mis dos grandes amores alemanes, es capaz de escuchar y entender mis inumerables nostalgias y destejer los sueños vestidos de fábulas rotas. Por su boca supe que los veranos son hermosos en su tierra porque se valora el calor del sol, que las manzanas son infinitas, que uno puede querer sin juicios y sin preconcepciones, que se puede amar y de verdad dejar ir...Con Daniela puedo pasar horas llorando, riendo, hablando de profundidades y maravillándonos con el poder de nuestra magia...porque cuando nos juntamos hasta las paredes hablan. Y es que en nuestro espacio podemos asomarnos a nosotras mismas hasta distinguir nuestra alma.

7.11.06

Sur


hay días de mucho extrañar, hoy es uno de ellos.
a Marcela


Luna llena
luz de noche

Presentimiento, silencio
baraja del consuelo,
todo adentro

Sur de mis descubrimientos,
sur de sures,
sin esperanza,
con sueños.

Calor, sol de mediodía.
Sonrisa y risa,
enfermedad contagiosa.
Ojos por los que ven mis ojos,
viceversa.

Verano de azules y amarillos.
Naufragio y rescate de mis miedos,
Cascada avileña, agua torrente.

Fuego que lo consume todo,
vela salvadora,
vela fe.
Fuego que calienta,
fuego que hace pan,
fuego alumbrador,
fuego mortal.

Gata sol, gata al sol
Vete lejos...pero no me dejes sola.
margarita, pequeño sol, sí, no, sí.

Fuego León Marco Evangelio

Carta de tarot,
fuerte, fuerza, fortaleza
signo de amor.
Casa donde mi corazón se alberga.

Amiga, fuego interno,
eterno amparo.

27.10.06

Norte


a Ira y a la magia de la que todos somos capaces

Luna nueva, madrugada,
nuevo intento.
Barco y vela,
viento, brisa,
ventarrón, suspiro.
Vigilia de mis sueños
gran encuentro,
sensación recurrente
mil sapiencias.
Norte hacia donde apunta
la cazadora de centros,
brújula hechicera.

Invierno que arropa y acuna la semilla.
Invierno blanco, mágico.
Noche para dibujar mapas de estrellas.
Frío en donde late lo que ha de ser,
la semilla que espera amanecer.

Aire bueno, aire dulce,
aire fresco.

Mirada de profundo mar abierto.
mar-tesoro, mar-naufragio
mar-isla, poseidon
mar totalidad,
mar tempestad,
mar viento.

Girasol de luz,
escudero del astro mayor

Alma,
Mariposa en pleno vuelo.
Alma de mis intentos.

Aire Aguila Juan Evangelio

Acción
virtud del que se atreve a dar el salto.
Manantial que será río
... luego mar.
Hada, aire,
sortilegio, canción.

3.10.06

Cuento corto para Gloria


algo tiene de bueno, eso de revolver en mi baúl de recuerdos.

De estrellas y soles
está hecho un camino
y flores y espinas
conjugan su sino.

Buscando la senda
se encuentra el rocío
que cubre el ropaje
muy blanco del lirio,
de la margarita
tierna y delicada,
y de la azucena
vestida de luz.

Tu eres flor silvestre
llena de colores
que crece en el prado
cerca del camino,
menuda en esencia,
pero fuerte de alma,
resistes el viento
y la tempestad
y a la noche fría
no le tienes miedo
pues sabes que el día
ya pronto vendrá
y te traerá un sol
eterno, gigante,
tibio, refulgente,
protector de sueños
que te dará paz.

Dulce niña mía
sigue ese camino
repleto de estrellas
que muy sabiamente
te sabrán guiar.