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17.4.13

¿Cómo se le explica al mundo lo que está pasando en Venezuela?

Eso me pregunto desde hace tiempo, y más en estos días como consecuencia de los resultados electorales del 14A, que una vez más dan como ganador a los que impunemente venden mi país al más vil postor.
  • Cómo decirle a los que reportan neutralmente sobre un país en crisis,que a mi país me lo dividieron en dos a punta de odio y violencia.
  • Cómo contarles y que me entiendan, que el discurso populista de los rojos se basa en la repetición y adoctrinamiento ciego e ignorante.
  • Cómo explicarle a los medios que aunque se diga que el gobierno de Chavez hizo mucho por los pobres, no disminuyo en nada la pobreza. Cómo hacerles entender a los que viven en el primer mundo, que cuando un perrito hambriento encuentra a alguien que le da cariño y una migaja de comer, éste se queda con él...porque sabe que aunque poco es algo y es mejor que nada. Cómo expresarles nuestra conciencia de hoy, ante aquel error de cuarenta años y de nuestra ruina. Cómo decirles que es cierto, ciertísimo, que la ignorancia de este pueblo no fue fruto de los manejos chavistas sino de cuarenta años de olvido y de marginación, y que el fulano aquel logro usar ese olvido a su favor.
  • Cómo hacerle sentir a mis amigos alemanes, amantes de la América latina, que lo que escuchan en la radio no es 100 por ciento lo que es: que Capriles Radonski no es sólo el candidato de la burguesía y Maduro el de nos sin nada, que lo que está pasando en Venezuela es muy complejo,  que ya el pueblo todo se cansó de tanta mentira y manipulación barata, que se cansó de ser uno de los países más caros, tanto así que allí la leche es más cara que en cualquier lugar de Europa. Qué el venezolano se cansó de que el bolívar ya no valga nada y su carrito de la compra pese menos y por él se pague más.
  • Cómo se les explica esto a alemanes con conciencia de pueblo, ellos que aprendieron duramente que el respeto y la educación son las base de toda relación humana, como decirles que el Venezolano ya quiere dejar de llorar a tantos muertos a causa de la violencia y la delincuencia que ya no respeta a nada ni a nadie; que la gente sale de sus casas sin saber si regresará sana y salva o como mínimo la asaltarán para quitarle el celular y o la secuestrarán para que sus familiares paguen el rescate.
  • Cómo decirles a mis amigos que han sufrido por dictaduras de derecha, que desde hace casi 15 años los venezolanos vivimos en una dictadura milica de izquierda que nosotros mismos elegimos,  por pecado de abstención, por no ejercer nuestro derecho a opinar y votar.
  • Cómo explicarles a mis alumnos que eso que estamos estudiando sobre la guerra civil española se asemeja mucho a lo que hoy pasa en mi país.
  • Como le expreso a la gente con la que a diario convivo que tenemos una constitución violentada; que la palabra expropiación es el pan nuestro de cada día; que la diferenciación de los tres poderes públicos dejo de existir hace tiempo; que el difunto aquél como niñito rico se fue comprando el apoyo del resto de los países a punta de regalarles los dineros de la nación y que muchos de los dirigentes de esos países son de los más peligros del mundo.
  • Como decirles que en mi país no existe la democracia porque se está pisando la decisión del pueblo, se manipulan resultados electorales, se le hace trampa en la cara y se le trata como desde siempre, como gente sin derechos. Que vivimos un fraude en el que un individuo y a su grupo a legitimaron lo ilegitimable.
  • Cómo trasmitirles mi indignación ante esa falta de respeto a mi gente. Que el resultado de las últimas elecciones fue una gran trampa y que hoy se destruyen pruebas de ella.
  • Cómo contarles que no estoy triste, sino que tengo mucha rabia porque hace tiempo me robaron mi país, me hicieron pelearme con mis hermanos y me desvirtuaron la realidad con propaganda barata.
  • Como les hago entender que mi país hace tiempo dejo de ser soberano y que las decisiones se toman en la Habana, y que la Habana no está en Venezuela, pero sus representantes sí. Que han cantado el himno cubano en suelo venezolano, y que el usurpador habla con ese acento.
  • Cómo decirles que desde hace tiempo venimos luchando por una opción a enmendar los errores del pasado, que después de este paso de factura de 14 años algo ha cambiado en nosotros, que hay dirigentes con ganas de trabajar y de hacerlo bien, que llevan tiempo demostrando gran coraje y gallardía política.
  • Que el pueblo con Capriles no está armado que lo único que suenan son las cacerolas hasta el cansancio, pero que los militares y los comandos armados sí disparan contra sus hermanos cometiendo del más grande de los atropellos contra la misma sangre.
  • Que aunque nos siguen robando años y esperanzas, nos han hecho entender que en la unidad es donde se esconde la verdadera victoria. Que ya no quiero que se cuenten los votos porque conozco a los rojos y sé que harán trampa, yque lo que más deseo son nuevas elecciones con verdadero y sagrado voto manual y confianza.
  • Cómo les digo a todos los que no saben, que mi Venezuela está sintiendo los últimos estertores del fin de la adolescencia y el comienzo de la madurez, y que ese dolor lo único que anima es a ponerse en movimiento con la conciencia de que tal vez este sea el último tren.
  • Cómo decirles que esta rabia que tengo tiene también que ver con la gran sensación de soledad  que hay en mi al entender que el mundo no se interesa por nosotros.

14.4.13

a la espera la esperanza


Es domingo, un día normal para dormir hasta tarde, pero es 14 de Abril. Despierto con una sensación rara, mezcla de temor y esperanza. Qué cosa,  me digo, ambos sentimientos tan contrarios el uno del otro. Sin embargo, ambos tienen cabida en mi cerebro y en mi estómago.
Esa intranquilidad, lo sé, se apoderará de mi durante todo el día, apenas me dejará cumplir con mis otras obligaciones, mi ojos van a estar a punto de lágrima viva y todo en mi se mantendrá a la espera... lo sé, mi cuerpo está aquí, pero mi mente y mi corazón estarán hoy más que nunca en mi Venezuela.

Hoy al contrario que cualquier domingo es un día de trabajo. El trabajo de la conciencia, el derecho y deber impostergable de votar por el país.

Hoy se efectúan elecciones. En pocas horas se estará levantando el sol en tierra de gracia y con él, la esperanza de un cambio. Deseo que un cielo azul sin nubes como el que tanto conozco y extraño, anuncie un nuevo comienzo basado en el aprendizaje de estos 14 años y en la decisión profunda por poner fin a la pesadilla.  Hoy cada venezolano deberá decir: nunca más.
  • nunca más dejaré que otros decidan por mi.
  • nunca más cerraré los ojos ante las mentiras de otros.
  • nunca más dejaré que me quiten lo que me pertenece.
  • nunca más dejaré de votar por pensar que mi opinión no cuenta.
  • nunca más dejaré que me siembren de odio contra mi hermano
  • nunca más dejaré de tomar posición por cómodo
Mientras tanto,  espero que pasen las horas de este día infinitamente largo y esperanzado

25.12.11

En memoria de lo perdido




Es dura la navidad. Para los que vivimos fuera del país y todavía extrañamos lo que en el vivimos, es un tiempo agridulce, dulceamargo. La Navidad fuera de casa es una contradicción en sí misma. Y es que la casa ya no existe porque el país no existe y porque el tiempo inexorablemente pasa y lo cambia todo.

Pasa siempre lo mismo no importa cuanto tiempo vivamos fuera del país, la herida de la distancia se abre en algún momento entre el 24 y el 25 de diciembre, justo cuando alzamos la copa por aquello que fuimos o brindamos por los que se fueron. No es necesario que el espíritu alcohólico nos entristezca la celebración, basta un suspiro, un comentario inocente para llevarnos a otras Navidades en tierra del trópico con cielo decembrino azul como ningún otro.

Dividida el alma, que habita en un cajón de ausencia, junto a memorias vividas y otras pérdidas, llena de un aire de nostalgia por lo que ya no regresa. Nos queda el consuelo de una video llamada y la conciencia de la perdida de bautizos, comuniones, matrimonios y entierros. Nos queda el encuentro en sueños con nuestros muertos, nos queda la memoria detenida en un tiempo y la realidad de que éste pasa, terriblemente pasa cada mañana al asomarnos al espejo.

Las hallacas saben a sazón de casa de abuela, pero afuera nieva, el cielo gris es tan ajeno al de los azules diciembre caraqueños, a la cuenta de los abrazos se le suman los que no se reciben en carne propia, faltan hasta las arrugas de los viejos, las risas de los hermanos y esa curiosidad de los sobrinos a los que nos une un hilo inocente y irremediablemente débil.

Dura poco ese encuentro con la añoranza, el momento presente se encarga de traernos de vuelta, una lágrima alcanza a rodarnos por la mejilla...a veces ni eso. Los de acá no tienen la culpa, no hay que echarles a perder la celebración, no es para tanto, el luto es individual y penoso.
Ya yo llevo 15 años de autoexilio, de una decisión que para aquél entonces no tuvo que ver con gobiernos ni política. Sin embargo es eso mismo lo que hoy me aleja más que nada de mi tierra. Dividida el alma, el corazón, la entraña. Como mi hija, mitad y mitad y yo luchando porque no se le pierda mi herencia entre tanta „alemanidad“.

Hoy escucho canciones de Venezuela, me atrevo a escucharlas a sabiendas de que abren puertas dirigidas a la tristeza. Hay que ser valiente. Sólo queda el recuerdo. La memoria de lo perdido, eso que ya no es nuestro y que irremediablemente buscamos, carentes de tanto, ciegos de lágrimas .

La navidad va unida al fin de año, le quedan pocos días al 11 del dos mil, pronto se iniciarán nuevos ciclos, levantaremos la gacha cabeza para seguir andando en este mundo que es tan nuestro como aquél que dejamos, al que también extrañamos cuando estamos lejos. Hasta que nuevamente la gran carencia se nos instale en el salón entre galletas y té de estación, entre pan de jamón y ponche crema, entre ese aquí y el allá, entre lo que se es y ya no se es.

La vida continua y no hay remedio.

27.12.10

Mea Culpa, Nostra culpa.


Tú eres culpable.
Y yo también y muchos otros que desde la comodidad de la distancia critican, se creen grandes y valientes, y se levantan como gallitos de pelea contra el régimen del mono que desde hace 12 años gobierna a Venezuela. Claro valientes desde la distancia, sólo desde la distancia.

Tú y yo somos culpables, tanto como los que están allá y no hacen nada. Aquellos que amparados en la apatía y del „qué si ya no hay compón“ se dejan quitar un país por un mono armado. Todos somos culpables.

Es muy fácil mandar a hacer a los que viven el diario desplomarse de un país; a los que el miedo se les mete en las casas y los agrede con una liturgia mediática; a los que salen a trabajar cada mañana sin saber si habrá regreso o secuestro exprés; a los que tienen como única diversión el peregrinaje de fin de semana por los centros comerciales porque es más seguro que ir al parque del Este o a los Caobos. Es muy fácil decir que aquél del que hoy quedan los despojos, ya no es nuestro país, es nuestro EX país.
No existen los ex-países, se es o no se es de un país. Como se es o no se es hijo de alguien.

Venezuela es nuestra patria, así la hayan malogrado, así la violenten día a día, así nos separen millones de kilómetros de distancia de su tierra un día bendita. Me llama la atención la cantidad de Venezolanos que ya en otras tierras, hacen como si la cosa, el milico y sus focas, no fuera problema de ellos. En sus mundos mayameros, o europeos de primer mundo, se habla poco del Esteban o si se habla es para contar como se sacaron los reales „justo a tiempo“ o como pues, se debería hacer para acabar con el hijo putativo de Fidel. Eso si desde el cómodo sofá mientras se bebe una cervecita y se juega Wii con los coterráneos. Así es muy fácil, demasiado.

El país que nos falta, nos los robaron hace ya mucho tiempo...el milico se ha encargado de llenarlo de escoria y ponerle la guinda a la torta. Pero no podemos olvidar que ese país de nuestros padres, el de orden y progreso, el de las nuevas autopistas de hace 60 años, el de la modernidad, tampoco fue conocido por nosotros. Nosotros nacimos en lo que dejaba de el el nuevo riquísimo petrolero y la corrupción. Crecimos en tierra que temblaba al paso de los petrodolares y de las SierrasNevadas, de los escándalos presidenciales, del rancherio que pululaba mientras los gobiernos de turno prometían no sé cuantas casitas por año, crecimos como Macondo mientra sucedía el saqueo de las potencias extrajeras, la corrupción tomaba cuerpo de los partidos políticos que se turnaban el poder blanco o verde mientras las clases bajas no conocian eduación sino pan y circo para que el poder permaneciera en manos de los que siempre lo habían tenido. Esa era la regla, eso era lo „normal“. Crecimos escuchando eso del „quítate tu pa‘ poneme yo“, "el cuanto hay pa‘ eso“ o el "ta‘ barato dame dos“. Nacimos cuando comenzó con el desangramiento del país.

Crecimos siendo la clase media pujante que va a la universidad y que piensa- eso nos decían - algunos teníamos antepasados ilustres que si le echaron bola a su sueño de país, otros hicimos lo posible entre las trincheras tirapiedras de la amada UCV para tiempo más tarde hacer las maletas y enterrar nuestros sueños en tierra de nadie. Crecimos pensando que las cosas aunque se cayeran a pedazos eran eternas, el petróleo era eterno, los minerales y el oro eran eternos, el agua de nuestros ríos eran eterna. Si claro en Venezuela todo es posible...Crecimos echándole la culpa de todos nuestros males al otro, llámese gobierno de turno o vecino de la cuadra y la retahíla se repetía cada 5 años: „La culpa no es mía yo no voté por él“, o lo que es peor „yo no soy culpable yo ni siquiera fui a votar“.

Extremo Surrealismo tropical. Hoy creemos que un día mientras nos sentamos a esperar llegará un SuperMan de la CIA y le hará la pesadilla realidad al mono con eso del magnicidio y la bala en medio de la frente. Y así seguimos creyendo que ya Venezuela no es de verdad problema nuestro.

Será verdad que merecemos tener es maldición como pago a la culpa de la apatía, del desapego y del egoísmo. Quisiera creer que no es así. Pero somos culpables de desidia, de ausencia, de tanto cerrar los ojos. No sólo en los últimos 12 años, sino siempre.

Sólo cuando se remueven las ausencias y las carencias del olor a patria, porque estamos lejos, somos capaces de mirarnos al espejo para darnos cuenta que no somos del lugar que escogimos como nueva existencia, sino que seremos eternamente del lugar que nos parió la vida, con sus siete estrellas, con sus noblezas y sus bajezas.

7.5.10

La verdad duele...


por Manuel Caballero
Manuel Caballero, venezolano (Barquisimeto, 5 de diciembre de 1931),
polémico historiador y periodista, autor de más de 50 libros sobre
historiografí a, política y literatura; miembro de varias academias
nacionales e internacionales, ganador de codiciados premios y hasta ahora
es el único criollo publicado en la Universidad de Cambridge, donde se
doctoró con una tesis sobre la Internacional Comunista y la revolución
latinoamericana.


Éramos un país de viajeros gozosos instalados en la dulzura ochocentista del ta barato dame dos mayamero.
Celebrábamos los Carnavales en Aruba, Semana Santa en Cartagena, vacaciones escolares en Miami y Navidades en el Rockefeller Center.
Nuestros únicos exiliados eran los becarios del Plan Gran Mariscal de Ayacucho que se iban llenos de dòlares como abejas golosas a las colmenas del saber gringo. El que más o el que menos tenía un hermano, un primo o un novio protegiendo focas en Hawai o estudiando zootecnia en
los bosques de Wichita, y uno que otro hijo de inmigrantes aterrizaba en casa de la tía gallega en La Coruña para estudiar medicina o con la abuela catalana en Gerona para estudiar Ecología.
Pero el destino nos alcanzó, como en la película y nos sumamos al resto de países latinoamericanos como Argentina, Perú, Ecuador, Colombia, Rep.Dominicana o el Salvador, que luchan por un empleo de tercera en cualquiera de los países del primer mundo.
En Europa era frecuente ver a los venezolanos de turistas manirrotos conociendo la tierra de los abuelos y mirando con lástima a los argentinos, que habían llegado por aluviones a los países de la comunidad europea en las diversas oleadas que las sacudidas políticas y económicas han arrojado fuera de la otrora Suiza de América.
Aún no nos reponemos del shock. Desde hace 6 años, Venezuela se desangra buscando fuera de nuestras fronteras lo que dentro de ellas dos generaciones de venezolanos no pueden encontrar: trabajo, seguridad y una manera digna de vivir y de labrarse un futuro.
Somos tantos los que huimos, que en las afueras de Miami ya hay un pueblo de quince mil habitantes que llaman popularmente Venezuelaville y que tiene la bandera de Venezuela como enseña en el cartel a la entrada al pueblo.
En Atlanta hay cafés llamados Caracas y Ocumare, y dos areperas que hacen las delicias de colombianos y chicanos. New York está lleno de bartenders maracuchos y caraqueños. Las Islas Canarias parecen el Boulevard de Sabana Grande, y en Barcelona, en pleno otoño catalán basta con entrar al Corte Inglés para comprar harina Pan, tostoncitos o una polarcita bien
fría, y encontrarse en la caja número 2 a un ex compañero de la UCV haciendo el mercado de la quincena. En menos de una década nos han convertido en un pueblo de inmigrantes, llenos de nostalgia de torontos y añorantes de queso telita.
Hace veinte años, los intelectuales venezolanos se preguntaban que era "la identidad nacional",en este país de mientras tanto y por si acaso, cuyos monumentos históricos no pasan de la década de los albores del siglo XX, y la respuesta iba más allá de esta Venezuela bolivariana de Revista Tricolor, que intentan vendernos los neochavistas. Más allá del Turpial y el Araguaney, más allá del Flamboyan y de la Semana Santa de los 7 templos.
Portugueses, italianos, españoles, eslavos, judíos y alemanes, fueron llegando a nuestras costas como sobrantes de una post-guerra de miseria y necesidades. Ahora hijos y nietos de esta marea aluvional, regresan a los países de donde vinieron los ancestros, para encontrar que valen lo mismo que un africano de patera o un colombiano sin papeles: o sea nada.
El venezolano de clase media que emigra buscando la esperanza en otros países, ve convertidos sus títulos e innumerables postgrados en sólo papel mojado y generalmente termina aceptando el primer trabajo de mesonero o empleado que le permita pagar el alquiler sobrevivir al
invierno. Las mujeres venezolanas, acostumbradas a la paridad gerencial y a las conquistas logradas post era perejimenista, se encuentran con un mundo de amas de casa que tienen veinte años de atraso con respecto a Venezuela, en la mayoría de los casos europeos, y sobre todo en la
supuesta "España moderna", que tiene la mayor tasa de violencia de género de Europa, que se escandaliza porque las Ministras del gobierno socialista posan para Vogue y en las que las mujeres en vez de jugar un papel en la historia juegan un trapo, como bien reprocharía Mafalda en uno de sus chistes más mordaces.
Y el Norte, el Norte sigue siendo una quimera a ritmo de merengue venezolano, que atrocidad!. Un Norte de Migra persiguiendo petareños por la calle Ocho de Miami, de policías aduaneros que prácticamente te instalan un localizador satelital para encontrarte post vencimiento visa
turística.
En Estados Unidos nos llaman "los balseros del aire", en Canadá nos niegan las visas antes de respirar siquiera y en los consulados australianos (por sólo dar tres ejemplos) nos colocan un "warning" alrededor de la nacionalidad. Ya no somos el país bienvenido del oro negro. Somos un país de exiliados forzosos, instalados en la añoranza de una Venezuela que no
volverá y que nos dejó botados a las puertas de la historia, con nuestra rabia como única arma para derrotar a los mediocres que nos sellan el pasaporte a la salida.
Como decía Charly García, el último que salga que apague la luz...porque los que regresen tendrán la terrible mirada de los que no creen en nada.


¿Por que?, Por que carajo no cambiamos nuestros horizontes y en vez de huir buscando un "sueño americano" ¿Porque no buscamos un "SUEÑO VENEZOLANO", este pais tiene todo lo que cualquier pais del mundo desearia, lo que nos falta es coraje para enfrentar de verdad las
injusticias y lograr que los que estan engañados se den cuenta y reaccionen positivamente al sueño que todos tenemos de lograr un país con futuro para nuestros hijos, y no huyendo en busca de un mundo de fantasias,.. . pero de otros, donde nos desprecian y humillan por no tener
el valor de defender lo nuestro.

17.7.09

Para el Gus de Montevideo


Tengo muy buenos amigos „reales“, esos que conozco „de toda la vida“ y a los que no siempre puedo visitar. Tengo amigos de aquí, de mi tierra adoptiva y tengo amigos allá en donde entrerraron mi ombligo. Tengo amigos a los que escribo cartas a la vieja usanza, porque soy una romántica del papel y del pasado y porque ellos son mi asidero y mi puerto.

Quién hubiera creído lo que los libros de ciencia ficción, esos que leíamos en la adolescencia, decían: que uno podía construir puentes a través de una máquina, que uno podía lograr comunicarse con seres de otra galaxía. Que uno podía tener amigos “vituales“.
Hoy esa comuncación es posible y es tan verdadera, en ocasiones hasta más profunda que la que se efectua con algunos amigos “reales“.

Decidí tener mi blog hace tres años y nunca esperé tener el universo de amigos del “alma“ que ahora tengo. No les conozco personalmente pues vivimos en puntos distantes de este planeta, en galaxias personales quizá distintas. Nunca he oido sus voces y quizá nunca nos veamos, pero los conozco adentro, ahí donde reside el alma. Y es que si los ojos son su espejo, estoy segura que el alma de la gente se puede tocar y conocer a profundidad a través de la palabra escrita.

A mí me pasa como a tí, se me van los días y no he tocado el blog... entonces me siento culpable de ausencia, por no escribir tan amenudo como lo hacía al principio. Por no tener el tiempo de antes para caminar por la calle de mis amigos virtuales, y de casa en casa ir empándome de sus pensamientos, para luego dejar una flor o un abrazo colgado de la ventana.

Sin embargo y pese a lo esporádico de mis visitas y de las pocas alegrías que me da el reloj al dejarme postear mis pareceres, puedo decir que es lindo esto que nos ha dado la fría tegnología, esta posibilidad de humanizar el teclado teniendo a alguien al otro lado, sabiendo que también ha construido un puente, en dirección hacia el otro -ese que también somos - con la sola intención de lograr el encuentro... (parafraseando al tío Cortázar)

Y como no escribimos para que nos lean, sino para encontrarnos, sé que lo seguiremos haciendo al ritmo que el tirano tiempo nos permita. Nos sentaremosen una plaza cualquiera de ese sur o de este norte, nos tomaremos un café o saldremos a caminar la calle describiendo las cosas que nos conmueven de nuestros mundos reales para luego guardarlas en esta caja que nos permite de vez en cuando acercarnos y abrazarnos para que luego emprendamos nuevamente el vuelo.

15.4.09

La niña de las Mariposas

para Anna
La niña de la caja salió de ella para contarme su historia. En ese minuto el tiempo en su continuo girar se detuvo, llevándome con sus palabras a un jardín en tierras del trópico en donde el verde lo invade todo.
La niña inmigrante y solitaria, amiga de las cosas, extraña a una lengua y carente de amigos jugaba con lo que el nuevo mundo le presentaba:... retozaba con las muchas mariposas amarillas que habitaban su nuevo universo, en donde también se poblaban poco a poco sus cantos y sueños.
Un buen día, la niñita italiana corría detrás de las pequeñas mariposas amarillas, atrapándolas en el eterno juego de la búsqueda y el encuentro. Hacía calor de trópico y faena; y a sus manos que se teñían del polvillo amarillo de los seres del aire se les juntó el sudor y la inocencia. La niña se pasó las manos impregnadas del polvo de mariposas por los ojos y, por un tiempo en apariencia eterno, se quedo ciega.

Pasaron los días y los ojos de la niña cerrados de oscuridad y temor, se llenaban de lágrimas y de inocente culpa. La pequeña sabía que habían sido las mariposas que en su venganza de juego la privaban de la vista. Días más tarde recuperó la luz, no sin quedar marcada para siempre en su memoria la gran lección de la vida: los seres de aspecto débil siempre atesoran en si mismos la fortaleza que los rescata y los alienta.

“El arte toca la puerta del inconsciente colectivo, y es tan real como nosotros mismos. La evocación por asociación abre las puertas del mundo inconsciente y olvidado, despierta en el observador memorias personales y provoca una respuesta”. María Elisa Quiaro


9.4.09

Una lección

Ayer conocí a una mujer de esas que sé que hay muchas.
Una mujer que vino a espejarme humanidades. la fuerza que habita en su certeza de que la vida continua a pesar de cualquier cosa. Esa mujer me miró con un orgullo a flor de piel; con una sapiencia milenaria; con un poder que sólo le ha podido otorgar su amor por la vida y su necesidad de vivirla a pesar de cualquier cosa.
Lleva enferma de esclerosis múltiple dos terceras partes de su vida, sin embargo pudo estudiar psicología...y cuando le pregunté por qué esa carrera... me dijo: "es que siempre quise ayudar a los demás"; se caso y tuvo una hija. Desde hace 7 años no puede mover las manos, pero escribe con una letra espléndida. Acaba de ser operada por tercera vez, pues desarrolló cáncer de mama.
Sin embargo ahí está con ganas de seguir aprendiendo, de seguir viviendo.
Me vino a ver porque quería refrescar sus conocimientos del castellano, es que se prepara para unas vacciones de mar y sol en España. La clase fue de lo más normal para ella...hablamos de su enfermedad y de cómo contarle a la gente lo que tiene en otro idioma. Regrese removida, no conmovida. Removida hasta lo más profundo...por la lección que ella me dio: Esa certeza que viene de adentro, ese saber que aunque no lo parezca siempre podemos levantarnos, como sea, sólo porque lo desemos con el corazón, con la fuerza de la vida misma.

20.12.08

Lágrima


...en días de celebración me faltan los abrazos familiares y desearía poder volar a recogerlos en tierra de gracia.
Hoy me duele aún más esta distancia sin olvido, este gris del cielo del norte.
Y aquella decisión que un día tomé, en días así, me hace pagar la cuenta a punta de dolores de alma.
Sin perdir ningún permiso, la nostalgia por la patria que fue y por su gente se me instala entre los ojos y la memoria. Entonces un simple acorde dispara melancolías y las convierte en mal de ausencias.
Se me escapan las lágrimas y no hago más que acordarme de una que cómo yo, en días como éstos, también lloraba.
Sigo siendo espejo a pesar de los pesares.

30.11.08

Pasado



Quise encontrar a mis ancestros...
me miré en el espejo.

29.7.08

Höhr-Grenzhausen

A mi regreso a casa, mi hija me esperaba con una historia, una estrella y un corazón.
Qué más se puede pedir?

14.7.08

Caracas 2008 / 8

Amigos
Una presencia me muestra que veinte años no es nada;
y un amor antiguo y profundo se ha transformado en presencia y silencio cómplice;
hay un hada que no conoce negativas;
un ser apoyo de árbol y tierra;
hay un amor que entiende sin expectativas;
y un abrazo que nace sortilegio de los relojes;
hay unos ojos que todavía me estremecen los recuerdos;
atado a más de un gesto que me grita un "nunca te fuiste".
Cada uno un refugio diferente, pero verdadero.
Agradecida me quedo.

11.7.08

Caracas 2008 / 7

Amor,
Hacer por ellos un poco de lo que ellos hicieron por nosotros.
Devolver amor, presencia y apoyo. Entregar vida a manos llenas. Soplar eperanza para acrecentar las fuerzas.

7.7.08

Caracas 2008 / 6

Familia
Ese lazo creado que en momentos dìficiles se hacemàs fuerte y seguro.
Esa presencia que abraza y refugia como en la infancia de los cuentos de fantasmas y espantos, susurràndonos un "todo pasa, todo pasa".

30.6.08

Caracas 2008 / 5

Gente.
En la sala de espera una terapia intensiva cualquiera, convergen mundos dispares y sucede el milagro de la comuniòn. Hombres y mujeres se deshacen de sus disfraces de dìa a dìa, se sientan una al lado del otro a mascar silencios o a compartir sus miedos. La presencia convoca fuerzas el espìritu, nos hace hermanos de un mismo bando como en las guerras. Sentimos el dolor o la esperaza del prògimo-pròximo... Entonces, el no saber nos devuelve humanidad y nos lleva a un espacio donde no existen las màscaras, las ataduras de la clase o la dictadura de la imagen.
Soy testigo de otro milagro.

27.6.08

Caracas 2008 / 4

Oraciòn
Pienso en el Dios en quien las madrugadas de domingo merideñas me enseñaron a creer. Lo veo en la fe de los que rezan y en la sonrisa de los que esperan. He pasado la vida ponièndolo a prueba. Hoy como casi siempre, no le pido nada. Espero haga su voluntad. Amèn

26.6.08

Caracas 2008 / 3

en días infinitos en donde la espera reina y se sienta a mi lado en la sala de un hospital, renuevo la fe; siento el amor; reconozco la solidaridad; valoro las presencias; agradezco tanta humanidad.

18.6.08

Caracas 2008 / 2

Ella está, reconoce y agracede el amor y la presencia de aquellos que en momentos díficiles no se alejan. Ella sabe que en un par de días su vida ya no solamente dependerá de Dios sino de otros. Ella se entrega con los ojos llenos de luz y agradecida. Yo la miro y agradezco poder estar aquí también.

17.6.08

Caracas 2008 / 1

Regreso a casa para ayudar a un corazón enfermo. Vuelo largo e interminable, espacio infinito para los pensamientos, para los recuerdos. Tiempo para reconocer las señales y los miedos.
Preguntas sin respuesta... o quizá certezas que no me atrevo a confesarme.