9.11.14
Muros se levantan, muros caen
25 años del fin de la República Democrática Alemana (RDA)
Era una fiesta callejera que alcanzó al mundo entero,montados sobre el muro miles de personas se abrazaban, gritaban de alegría. Nunca olvidaré el sentimiento que me produjo esa visión por televisión, aquella impresionante caída del muro. Una caída pacifica, gente aglomerada al rededor de esa gran pared que le dividía su humanidad entre Este y Oeste, entre Democracia y Dictadura, entre Capitalismo y Comunismo. Una gran celebración, el colofón de fin de una larga historia de separación y muerte.
El largo muro dividió Berlín en dos partes por casi tres décadas años. De la noche a la mañana su construcción separó un país. Visto a través del micromundo familiar, ese hecho desmembró la célula fundamental de una sociedad amilanada ya a consecuencia de la guerra.
Al finalizar de la II Guerra Mundial, Alemania fue botín de guerra. En 1949, las tres potencias occidentales (USA, Francia, Reino Unido de la Gran Bretaña) constituyeron la nueva República Federal Alemana (RFA) y una cuarta ( la soviética) se convirtió en regente de la República Democrática Alemana (RDA). Berlín también quedó dividida en cuatro sectores de ocupación. Entre ambos „Berlínes“ separados ideológicamente se crearon 81 puntos de paso entre las dos zonas de la ciudad.
En Berlín, la ciudad compartida, las diferencias de doctrina y pensamiento entre sector comunista y los aliados fue haciendo una brecha que terminó con que la noche del 12 de agosto de 1961, se levantara un muro provisional y se cerraran 69 puntos de control, dejando abiertos sólo 12. A la mañana siguiente, habían colocado una alambrada provisional de 155 kilómetros que separaba la ciudad en dos partes. Ya nadie podía ya cruzar de una parte a otra sin permiso y control estrictos. Durante los días posteriores, comenzó la construcción de un muro de ladrillo y las personas cuyas casas estaban en la zona adyacente fueron desalojadas. Aquella pared más tarde se convertiría en un gigantesco y largo muro de concreto y hormigón de entre 3,5 y 4 metros de altura.
Entre 1961 y 1989 más de 5.000 personas trataron de cruzar la nueva frontera y más de 3.000 fueron detenidas. Alrededor de 130 personas murieron en el intento. Ese fue el método que usó la dictadura para mantener a sus ciudadanos atrapados dentro de una especie de cárcel y controlar un sistema que se hacia añicos, porque el muro fue también el último símbolo de la terrible guerra fría.
Aquella línea divisoria que se construyó de un día para otro, sobrevivió 28 anos y cayó tan repentinamente como se erigió. Una verdadera sensación de libertad se apoderó de la gente en el momento que el 9 de noviembre de 1989 el gobierno de la RDA informó que el paso hacia el oeste había sido permitido. Esa misma noche, miles de personas se agolparon en los puntos de control para poder cruzar al otro lado y nadie pudo detenerlos. Se produjo un éxodo masivo y con el comenzó Alemania a vivir la etapa de la reunificación.
Las imágenes e historias de familias y amigos pudieron volver a verse después de 28 años de separación forzosa todavía hoy son conmovedoras.
Sin embargo, es imposible olvidar que hoy en día existen muchos otros muros, y murallas que separan a la gente: El muro en Palestina, la gran pared que separa a Mexico de los Estados Unidos, otra entre Paquistán e India, los doce kilómetros que separan Melilla y Ceuta, etc, etc. Pero hay otros muros aún peores, los invisibles, pero perceptibles, los que separan a seres que deberían estar juntos, luchar juntos por una meta. Pienso como siempre en mi país, en ese que dejé y en el que ya no existe. Y me siento, tal vez, como alguien que vio construirse el muro ante sí, sin esperanzas de un mañana posible y sin embargo vivió lo suficiente para presenciar también un gran milagro. Ojalá.
13.7.14
sobre Laberinto Veneciano
(...) Estás adentro
y el alcázar abarca el universo
y no tiene anverso ni reverso
ni externo muro ni secreto centro.
No esperes que el rigor de tu camino
que tercamente se bifurca en otro,
que tercamente se bifurca en otro...
Laberinto (segmento), J.L Borges
y el alcázar abarca el universo
y no tiene anverso ni reverso
ni externo muro ni secreto centro.
No esperes que el rigor de tu camino
que tercamente se bifurca en otro,
que tercamente se bifurca en otro...
Laberinto (segmento), J.L Borges
He estado pensando mucho en cómo compartir lo que la lectura de „ Laberinto Veneciano“ de Marina Gasparini Lagrange me hizo sentir. Podría, pensé, hacer un análisis meramente literario o periodístico. Podría hablar de voces sabías, citar conocedores y filósofos, sin embargo me permito acercarme al libro a través de lo humano, de ese contacto con el pensamiento sereno de la autora. Ella nos acompaña en ese andar por el espacio y el tiempo, al dialogar consigo misma tiende puentes de reflexión con el lector.
Así pues, Marina Gasparini abre la puerta de esa emoción queda, la del testigo silente, la de día de lluvia y neblina, la que ofrece Venecia en invierno. Al seguir su paso, me adentré en laberinto que esa Venecia me ofrecía y se abrieron infinitas puertas.
Marina Gasaprini Lagrange nos muestra en once ensayos diferentes laberintos. Como en una conversación interior que, poco a poco, se convierte en diálogo de paseantes que se adentran en los patios y las plazas de la ciudad; que se acercan a las galerías y a los museos y dejan que la obra de arte o la poesía los subyugue y los abrace... En cada contemplación existe un desplazamiento ya sea geográfico o temporal. El hecho de compartir una historia o un descubrimiento nos va dando luces, nos hace más sabios. En ese divagar nos sentamos en un banco o en una escalinata para solo mirar los fantasmas que todavía transitan esa ciudad inmortal.
Frente al objeto de cada ensayo la autora nos lleva amorosamente a la introspección. Cada discurso es un encuentro. El laberinto parece ofrecer una evocación de la vida, por lo tanto, del ser humano. El camino del hombre en la tierra se puede ver a través de las estructuras que ha construido, y en consecuencia, su relación con la naturaleza por medio de los símbolos que ha utilizado. Venecia, su historia, su gente, sus símbolos y los mitos son una invitación a la reflexión del sentimiento y la razón.
La autora relaciona la naturaleza del laberinto físico con otras ideas más profundas del arte, la literatura, de la filosofía. Para ello se basa en la contribución de una serie de discursos de la literatura, la semiótica, la historia y el arte. Lo que sigue son frases sueltas, escritas a la orilla de las páginas del libro. Mi gesto para luchar contra el olvido:
I
El de afuera, el de adentro ,el del tiempo y la distancia, La orientación y el camino que no hacemos sino que se va haciendo bajo nuestros pies. Entonces es el espacio el que sea abre y es perdida y encuentro y es de nuevo transitar. Como la entrada a una dimensión paralela que apenas nos deja ver la huella de paso del tiempo y de los que antes estuvieron allí también.
II
El creador y sus demonios, las cárceles que nos ahogan, el espacio definido por la luz y la sombra del artista. La cárcel en la que nos encontramos, la que construimos nosotros mismos. El carcelero que nos habita, el que vive dentro.
III
La vejez, la muerte y sus mitos. Un vislumbrar y una suplica en la que se convierte el oscuro y descarnado arte de Tiziano. El sello a través de la presencia. Firma punto final de la luz que se apaga en vida.
IV
Watteau, la comedia del arte...un estado del alma. Venezia la ciudad de las marcaras y de las mascaradas.
V
Los ojos, la mirada y los pétalos de una flor. Un cuadro y una tristeza.
VI
Los sueños de la ciudad y los nuestros anclados en lo profundo de las aguas de una laguna.
VII
Una campana que tañe con voz ronca o en lamento, llena el aire de algo más allá que sonido. Campana que sobrevivió el cataclismo mismo. El mundo paralelo, contraste de paisajes, Rulfo inmortal y Comala, otra ciudad tan irreal como la propia Venecia.
VIII
De la pieta como el amor filial: Exhaustos y cansados, adoloridos y rotos buscamos siempre aquel primer abrazo. El primordial
IX
Del amor a los lugares. Un escribidor y sus dos ciudades. Al final una sola por lo que nos hacen sentir. Brodsky. Pero también Venecia y Venezuela. las aguas que separan nuestras nostalgias y en sus fondo anclan nuestros recuerdos. El origen. la distancia, la presencia. la añoranza siempre ahí, cercana al alma.
X
Fortuna: personificación, símbolo y alegoría. Arriba y abajo: Tenía que ser el capitulo 10.
XI
El poeta y el instante de la vuelta. La nada y el dolor de la separación. El abismo y la palabra. Orfeo y Eurídice.
Finalmente, descubrimos un secreto a través de esos encuentros en cada bifurcación de laberinto. El relato o la reflexión detrás de la pintura o de la historia y el atractivo visual, hacen real la experiencia del „desandar“ la ciudad y sus infinitos tiempos. El secreto de esta fascinación perdurable es mucho más profundo y nos marca: Venecia es, en este caso, el lugar para el encuentro del simbolismo, la mitología, los ritos, la arquitectura y el arte.
Al evocar por asociación, se abren las puertas de nuestro mundo colectivo, ellas llevan primero al macrocosmos, a un universo en general y luego a los recuerdos primigenios, donde se guardan las imágenes puras, los misterios y secretos. Con ello vienen también los recuerdos personales, su sensibilidad y las respuestas que nos provoca como interlocutores del discurso. Pues sobrevive, ahí detrás, otro laberinto, ese que nos refleja, en el que vivimos los que dejamos la tierra que nos vio nacer. Un laberinto de nostalgias y de imágenes entretejidas con retazos de realidad y de ensueño. Las ausencias que nos viven y las imágenes que nos traen de repente un país que ya no existe.
Como caminantes al lado de la autora, somos espectadores silenciosos en una galería de espejos. Y es que un salón de los espejos es también un laberinto en el que no sólo hay rutas impredecibles, a veces engañosas e ilusorias, pero que al final siempre nos llevan a nosotros mismos.
Un laberinto es un intrincado tapiz, un camino a través de la urdimbre y la trama de tiempo. Una esfera que conecta otras por medio del artificio mágico de la palabra. Un viaje a través de él nos depara el conocimiento, la sensación de estar perdidos y encontrar el camino correcto. Cada personaje encontrado, cada mito, cada símbolo refleja alguna raíz fundamental dentro de nosotros mismos.
28.4.14
Alicia a través de Espejo (fragmento) - Lewis Carroll
-
Parece usted muy diestro en eso de explicar palabras -dijo Alicia-.
Señor, ¿tendría la bondad de explicarme el significado del poema llamado
Jabberwocky?
- Escuchémoslo -dijo Humpty Dumpty-. Puedo explicar todos los poemas que se han inventado y muchos de los que no se han inventado todavía.
Esto resultaba muy prometedor; Alicia recitó, pues, la primera estrofa:
Era cenora y los flexosos tovos
en los relonces giroscopiaban, perfibraban.
Mísvolos vagaban los borogovos
y los verdirranos extrarrantes gruchisflaban.
- Con esto basta y sobra para empezar -le interrumpió Humpty Dumpty-: ya tenemos aquí un buen montón de palabras difíciles. En primer lugar, cenora, que significa las cuatro de la tarde, la hora en que se empieza a preparar la cena.
- Muy bien -dijo Alicia-: ¿y flexosos?
- Bueno, flexosos quiere decir "flexible" y "viscoso". Es como una palabra maletín, ¿comprendes?: hay dos significados contenidos en un mismo vocablo.
- Ahora lo veo -respondió pensativamente Alicia-: ¿y qué son tovos?
- Bueno, los tovos son un poco como tejones... y un poco como lagartos... con algo de sacacorchos.
- Deben de ser criaturas de aspecto bien curioso.
- Lo son -dijo Humpty Dumpty-. Además, hacen sus nidos bajo los relojes de sol y se alimentan de queso.
- ¿Y qué es giroscopiar y perfibrar?
- Giroscopiar es dar vueltas y más vueltas como un giroscopio. Perfibrar es vibrar y perforar o hacer agujeros con un taladro.
- Y relonces serán, supongo, el césped que rodea a los relojes de sol, ¿no? -dijo Alicia, sorprendida de su propio ingenio.
- Exactamente. Y relonces, también, silabeando las iniciales, por su relación con la longitud del césped... delante y detrás del cuadrante solar...
- Y a los lados también... con un mínimo de once metros...
- Así es. En cuanto a mísvolos, eso significa "miserable" y "frívolo" a la vez (otra palabra maletín). Y un borogovo es un pájaro flaco de especto deleznable, con las plumas erizadas en todos los sentidos..., algo así como un mocho viviente.
- ¿Y qué son verdirranos extrarrantes? -dijo Alicia-. Temo estar abusando con tanta pregunta.
- Bueno, verdirrano es una especie de marrano verde; extrarrante significa "errante", "fuera de sí"... y no estoy muy seguro pero creo que se dice también por el color "aberrante" de este tipo de cerdo.
- ¿Y qué quiere decir gruchisflar?
- Bueno, gruchisflar está entre gruñir y silbar con una especie de estornudo en el medio: quizás algún día lo oigas por ahí, en el bosque... y cuando lo hayas oído... ¡tendrás más que de sobra! ¿Pero quién te ha recitado todos estos versos tan difíciles?
- Los leí en un libro -dijo Alicia-. Pero alguien..., creo que fue Tweedledee..., me ha recitado versos mucho más fáciles que éstos.
- Por lo que a versos se refiere -exclamó Humpty Dumpty levantando una de sus manos-, ya sabes que puedo recitar tanto o mejor que cualquiera, si viene al caso...
- Bien, pero aunque venga, no es preciso hacer caso... -le atajó Alicia, para que no se lanzara a declamar.
- El poema que voy a recitar -prosiguió sin reparar en la respuesta de la niña- fue escrito enteramente para tu deleite y entretenimiento.
Alicia comprendió que no había más remedio que escucharlo; así que se sentó y le dio resignadamente las gracias.
Cuando blancos están los campos en invierno
te canto esta canción para tu gozo interno.
- ... sólo que, propiamente, no la canto -comentó.
- Ya lo veo -dijo Alicia.
- Si eres capaz de ver si la canto o no -observó severamente Humpty Dumpty- es que tienes una vista más aguda que la mayoría de los mortales. -Alicia se calló.
Cuando al final el campo rebrote en primavera
trataré de expresarte mi intención verdadera.
- Muchísimas gracias -dijo Alicia.
Cuando los días tan largos se vuelvan en verano
comprenderás mi canto un poco más temprano.
Cuando secos los tallos estén en el otoño,
imagínate en ellos pintado algún retoño.
- Lo haré, si entonces aún logro acordarme -le aseguró Alicia.
- No es preciso que sigas haciendo comentarios de este tipo -dijo Humpty Dumpty-: no tienen ni pies ni cabeza y me ponen nervioso.
He enviado esta nota a los peces del mar:
"Es cuanto más o menos yo puedo desear."
Los viles pececitos, a mi urgente misiva,
contestan con lacónica expresión negativa.
Ésta fue su respuesta a vuelta de correo:
"Lo haríamos, señor, de ser capaces, pero..."
- Me temo que no lo entiendo muy bien -dijo Alicia.
- Lo que sigue es más fácil -replicó Humpty Dumpty.
Les envié enseguida una nueva misiva:
"No me deis nunca más otra nueva evasiva."
Los peces contestaron no sin cierta ironía:
"¡Qué genio! Controlad vuestro arranque de ira."
Los previne una vez, los previne dos veces:
¡a escucharme se niegan los desdichados peces!
Me agencié en la cocina la olla más contundente,
que juzgué para el caso como más convincente.
Tac-tac da el corazón: todo castigo es poco.
Llené la gran caldera: el pulso me iba loco.
Mas alguien vino a verme; ¡cuánto llanto derrama
por los peces enfermos que yacen en la cama!
Le dije claramente, le dije con franqueza:
"Pues vas y los despiertas con vigor y firmeza."
Mi voz era tan recia que parecía un rugido:
se lo dije furioso, se lo grité al oído.
Al recitar esta estrofa, Humpty Dumpty alzó tanto la voz que casi sonó como un aullido y Alicia, estremecida, pensó: "¡Por nada del mundo hubiera yo querido estar en la piel de ese mensajero!"
"¿Por qué, si no soy sordo -me dijo aquel maldito,
tan tieso como un huso- clamas a voz en grito?"
Y el tipo tieso y fatuo, muy pagado de sí,
me dijo: "Bien, yo iría a despertarlos si..."
Cogí un tirabuzón que encontré en un estante
y los fui a despertar por mi cuenta al instante.
Y cuando vi la puerta que estaba con cerrojo,
la empujé y sacudí y golpeé con enojo.
Pero al ver que la puerta tenía puesto el cierre,
la maniobré con rabia, articulé una erre...
Hubo una larga pausa.
- ¿Eso es todo? -preguntó tímidamente Alicia.
- Todo -dijo Humpty Dumpty-. ¡Y adiós!
- Escuchémoslo -dijo Humpty Dumpty-. Puedo explicar todos los poemas que se han inventado y muchos de los que no se han inventado todavía.
Esto resultaba muy prometedor; Alicia recitó, pues, la primera estrofa:
en los relonces giroscopiaban, perfibraban.
Mísvolos vagaban los borogovos
y los verdirranos extrarrantes gruchisflaban.
- Con esto basta y sobra para empezar -le interrumpió Humpty Dumpty-: ya tenemos aquí un buen montón de palabras difíciles. En primer lugar, cenora, que significa las cuatro de la tarde, la hora en que se empieza a preparar la cena.
- Muy bien -dijo Alicia-: ¿y flexosos?
- Bueno, flexosos quiere decir "flexible" y "viscoso". Es como una palabra maletín, ¿comprendes?: hay dos significados contenidos en un mismo vocablo.
- Ahora lo veo -respondió pensativamente Alicia-: ¿y qué son tovos?
- Bueno, los tovos son un poco como tejones... y un poco como lagartos... con algo de sacacorchos.
- Deben de ser criaturas de aspecto bien curioso.
- Lo son -dijo Humpty Dumpty-. Además, hacen sus nidos bajo los relojes de sol y se alimentan de queso.
- ¿Y qué es giroscopiar y perfibrar?
- Giroscopiar es dar vueltas y más vueltas como un giroscopio. Perfibrar es vibrar y perforar o hacer agujeros con un taladro.
- Y relonces serán, supongo, el césped que rodea a los relojes de sol, ¿no? -dijo Alicia, sorprendida de su propio ingenio.
- Exactamente. Y relonces, también, silabeando las iniciales, por su relación con la longitud del césped... delante y detrás del cuadrante solar...
- Y a los lados también... con un mínimo de once metros...
- Así es. En cuanto a mísvolos, eso significa "miserable" y "frívolo" a la vez (otra palabra maletín). Y un borogovo es un pájaro flaco de especto deleznable, con las plumas erizadas en todos los sentidos..., algo así como un mocho viviente.
- ¿Y qué son verdirranos extrarrantes? -dijo Alicia-. Temo estar abusando con tanta pregunta.
- Bueno, verdirrano es una especie de marrano verde; extrarrante significa "errante", "fuera de sí"... y no estoy muy seguro pero creo que se dice también por el color "aberrante" de este tipo de cerdo.
- ¿Y qué quiere decir gruchisflar?
- Bueno, gruchisflar está entre gruñir y silbar con una especie de estornudo en el medio: quizás algún día lo oigas por ahí, en el bosque... y cuando lo hayas oído... ¡tendrás más que de sobra! ¿Pero quién te ha recitado todos estos versos tan difíciles?
- Los leí en un libro -dijo Alicia-. Pero alguien..., creo que fue Tweedledee..., me ha recitado versos mucho más fáciles que éstos.
- Por lo que a versos se refiere -exclamó Humpty Dumpty levantando una de sus manos-, ya sabes que puedo recitar tanto o mejor que cualquiera, si viene al caso...
- Bien, pero aunque venga, no es preciso hacer caso... -le atajó Alicia, para que no se lanzara a declamar.
- El poema que voy a recitar -prosiguió sin reparar en la respuesta de la niña- fue escrito enteramente para tu deleite y entretenimiento.
Alicia comprendió que no había más remedio que escucharlo; así que se sentó y le dio resignadamente las gracias.
te canto esta canción para tu gozo interno.
- ... sólo que, propiamente, no la canto -comentó.
- Ya lo veo -dijo Alicia.
- Si eres capaz de ver si la canto o no -observó severamente Humpty Dumpty- es que tienes una vista más aguda que la mayoría de los mortales. -Alicia se calló.
trataré de expresarte mi intención verdadera.
- Muchísimas gracias -dijo Alicia.
comprenderás mi canto un poco más temprano.
Cuando secos los tallos estén en el otoño,
imagínate en ellos pintado algún retoño.
- Lo haré, si entonces aún logro acordarme -le aseguró Alicia.
- No es preciso que sigas haciendo comentarios de este tipo -dijo Humpty Dumpty-: no tienen ni pies ni cabeza y me ponen nervioso.
"Es cuanto más o menos yo puedo desear."
Los viles pececitos, a mi urgente misiva,
contestan con lacónica expresión negativa.
Ésta fue su respuesta a vuelta de correo:
"Lo haríamos, señor, de ser capaces, pero..."
- Me temo que no lo entiendo muy bien -dijo Alicia.
- Lo que sigue es más fácil -replicó Humpty Dumpty.
"No me deis nunca más otra nueva evasiva."
Los peces contestaron no sin cierta ironía:
"¡Qué genio! Controlad vuestro arranque de ira."
Los previne una vez, los previne dos veces:
¡a escucharme se niegan los desdichados peces!
Me agencié en la cocina la olla más contundente,
que juzgué para el caso como más convincente.
Tac-tac da el corazón: todo castigo es poco.
Llené la gran caldera: el pulso me iba loco.
Mas alguien vino a verme; ¡cuánto llanto derrama
por los peces enfermos que yacen en la cama!
Le dije claramente, le dije con franqueza:
"Pues vas y los despiertas con vigor y firmeza."
Mi voz era tan recia que parecía un rugido:
se lo dije furioso, se lo grité al oído.
Al recitar esta estrofa, Humpty Dumpty alzó tanto la voz que casi sonó como un aullido y Alicia, estremecida, pensó: "¡Por nada del mundo hubiera yo querido estar en la piel de ese mensajero!"
tan tieso como un huso- clamas a voz en grito?"
Y el tipo tieso y fatuo, muy pagado de sí,
me dijo: "Bien, yo iría a despertarlos si..."
Cogí un tirabuzón que encontré en un estante
y los fui a despertar por mi cuenta al instante.
Y cuando vi la puerta que estaba con cerrojo,
la empujé y sacudí y golpeé con enojo.
Pero al ver que la puerta tenía puesto el cierre,
la maniobré con rabia, articulé una erre...
Hubo una larga pausa.
- ¿Eso es todo? -preguntó tímidamente Alicia.
- Todo -dijo Humpty Dumpty-. ¡Y adiós!
26.4.14
Casi nadie va a sacarlo de sus casillas - Julio Cortázar
la suma de los ángulos de un triángulo
es igual a dos rectos,
la sopa, la conciencia, el alcaucil, después,
del dos el tres, después del hoy, el mañana
casi nadie lo sacará de sus casillas.
Casi nadie ni nada, porque
¿cómo tomar en serio esos latidos
en que el sueño es acceso, esas miradas
de insoportable lucidez en un tranvía
eso que ahora dice: Huye,
pero al final, al fin y al cabo, no era más
que un gajo de naranja
reventando en la boca?
¿Cómo tomar en serio que una puerta
dé a la tristeza cuando el arquitecto
la abre al pasillo, que unos senos
dibujen paralelos sus jardines
cuando es la hora de ir a la oficina?
Imposible negar las evidencias
dice el doctor y dice bien, inútil
sacar de sus casillas al honesto almanaque,
San Rulfo, Santa Tecla, San Fermín,
la Asunción,
el caballo relincha, el perro ladra,
casi nadie le ofrece en una esquina
un pedacito suelto de bicicleta o trompo,
casi nunca es verano en pleno invierno
por razones de escricta pulimentada lógica,
hay que ser lo que se es o no ser nada, y nada
lo sacará de sus casillas, nadie
lo sacará, y si un caballo ladra
no lo sabremos nunca, porque
los caballos no ladran.
Bastaría un apenas, un no quiero,
para empezar de otra manera el día,
hervir la radio con las papas
y a cada chico darle un cocodrilo
para que huela miedo en las escuelas,
sacar los muertos a que tomen aire,
meter las mitras en la mayonesa,
actividades subersivas, claro,
pero otras cosas hay: fusiles
corren por las picadas, Sudamérica
crece en su selva hacia la aurora,
de tanto arroz bañado en sangre
nacerá otra manera de ser hombre.
No cito más que apenas estas cosas,
saco de sus casillas a unos cuantos
que todavía creen en la poesía
encasillada en su vocabulario
lleno de compromisos con lo abstracto.
((La suma de los ángulos de un triángulo).
((Los caballos no ladran)).
(((Dice el doctor, y dice bien))).
La rara arena
la rara arena - Hanni Ossott, Mayo 1988
En el fondo
en los bordes de mí
casi al ras
este pedazo
de lo que ya no sé
Mi pregunta
la noche oscura
y luego la danza
para olvidar
La danza loca
la danza
y ruegos, rezos
sacralidades
santos, sibilas, demonios
ritos, miedos
Dios, ¿Dónde me coloco?
El descanso
Dios.
La rara arena
Nunca he creído en la excusa del „yo no sé“. Siempre me ha parecido la gran pared que evita la verdadera introspección. Al levantarla evitamos que nos pregunten y el preguntarnos las razones profundas de un determinado comportamiento.
Esa „rara arena“ de la que habla Hanni Ossot en su poema es la clave de todos nuestros problemas. El miedo a la oscuridad que forma parte de cada uno de nosotros, nos impide entender que el encendedor de la luz está justo ahí donde un gesto de nuestra mano alcanzaría la iluminación. Pero no, es más cómodo permanecer en la oscuridad, aunque haga frío y no podamos ver más allá de los que nuestros ojos pobremente lo permiten.
Es más fácil evadir para olvidar o culpar al mundo de nuestros errores, caídas o problemas. Duele menos. La tendencia es preguntarnos siempre „qué hemos hecho para merecer que sutano o mengano nos hagan tal o cual cosa“. La verdadera pregunta debería terminar antes de nombrar al prójimo. Es mejor preguntarse cuales fueron las causas que propiciaron en nosotros cierto comportamiento ...y que a su vez hicieron que el otro (ese a quien culpamos de nuestros males) en consecuencia reaccionara de de tal o cual forma. Se nos olvida que la verdadera respuesta lacera y está siempre en nosotros.
Pero nos mentimos fácilmente, sin darnos cuenta que el mundo ve cómo nos engañamos a nosotros mismos: Los que afuera observan y ven todo claro tienen la opción de escoger, o cierran los ojos - para poder seguir llamándose amigos - , los otros los abren y en nombre de esa amistad reaccionan.
Cosas como estas son siempre una gran prueba para saber qué tan sólido y bien sustentado es el puente de la amistad, ese que nunca se puede sostener de un sólo lado. Mirarse las propias costuras requiere mucho valor y honestidad. Nadie dice que es fácil.
El reflejo del espejo asusta, enfrentarlo es arte de valientes. Sin embargo, la vida es bella y muy corta para seguir perdiéndonos de su luz. Es hora de comenzar la lucha honesta conta los monstruos que nos viven dentro.
Esto lo escribo pensando en alguien a quien quiero mucho, alguien que ya no alcanzo y a quien deseo de corazón que algún día sea capaz de salir de la „rara arena“.
la pintura es de Malgorzata Lazarek
En el fondo
en los bordes de mí
casi al ras
este pedazo
de lo que ya no sé
Mi pregunta
la noche oscura
y luego la danza
para olvidar
La danza loca
la danza
y ruegos, rezos
sacralidades
santos, sibilas, demonios
ritos, miedos
Dios, ¿Dónde me coloco?
El descanso
Dios.
La rara arena
Nunca he creído en la excusa del „yo no sé“. Siempre me ha parecido la gran pared que evita la verdadera introspección. Al levantarla evitamos que nos pregunten y el preguntarnos las razones profundas de un determinado comportamiento.
Esa „rara arena“ de la que habla Hanni Ossot en su poema es la clave de todos nuestros problemas. El miedo a la oscuridad que forma parte de cada uno de nosotros, nos impide entender que el encendedor de la luz está justo ahí donde un gesto de nuestra mano alcanzaría la iluminación. Pero no, es más cómodo permanecer en la oscuridad, aunque haga frío y no podamos ver más allá de los que nuestros ojos pobremente lo permiten.
Es más fácil evadir para olvidar o culpar al mundo de nuestros errores, caídas o problemas. Duele menos. La tendencia es preguntarnos siempre „qué hemos hecho para merecer que sutano o mengano nos hagan tal o cual cosa“. La verdadera pregunta debería terminar antes de nombrar al prójimo. Es mejor preguntarse cuales fueron las causas que propiciaron en nosotros cierto comportamiento ...y que a su vez hicieron que el otro (ese a quien culpamos de nuestros males) en consecuencia reaccionara de de tal o cual forma. Se nos olvida que la verdadera respuesta lacera y está siempre en nosotros.
Pero nos mentimos fácilmente, sin darnos cuenta que el mundo ve cómo nos engañamos a nosotros mismos: Los que afuera observan y ven todo claro tienen la opción de escoger, o cierran los ojos - para poder seguir llamándose amigos - , los otros los abren y en nombre de esa amistad reaccionan.
Cosas como estas son siempre una gran prueba para saber qué tan sólido y bien sustentado es el puente de la amistad, ese que nunca se puede sostener de un sólo lado. Mirarse las propias costuras requiere mucho valor y honestidad. Nadie dice que es fácil.
El reflejo del espejo asusta, enfrentarlo es arte de valientes. Sin embargo, la vida es bella y muy corta para seguir perdiéndonos de su luz. Es hora de comenzar la lucha honesta conta los monstruos que nos viven dentro.
Esto lo escribo pensando en alguien a quien quiero mucho, alguien que ya no alcanzo y a quien deseo de corazón que algún día sea capaz de salir de la „rara arena“.
la pintura es de Malgorzata Lazarek
23.4.14
Oda a la Alegría
A pesar de la sombra que cubre mi país, a
pesar del pesar de tener a mis queridos de siempre tan lejos; hay días
en que la luz inunda y abraza, en los que el trabajo de las manos y el
intelecto bailan. En días como esos gana siempre la alegría.
Oda a la alegría - Pablo Neruda
Alegría
hoja verde
caída en la ventana,
minúscula
claridad
recién nacida,
elefante sonoro,
deslumbrante
moneda,
a veces
ráfaga quebradiza,
pero
más bien
pan permanente,
esperanza cumplida,
deber desarrollado.
Te desdeñé, alegría.
Fui mal aconsejado.
La luna
me llevó por sus caminos.
Los antiguos poetas
me prestaron anteojos
y junto a cada cosa
un nimbo oscuro
puse,
sobre la flor una corona negra,
sobre la boca amada
un triste beso.
Aún es temprano.
Déjame arrepentirme.
Pensé que solamente
si quemaba
mi corazón
la zarza del tormento,
si mojaba la lluvia
mi vestido
en la comarca cárdena del luto,
si cerraba
los ojos a la rosa
y tocaba la herida,
si compartía todos los dolores,
yo ayudaba a los hombres.
No fui justo.
Equivoqué mis pasos
y hoy te llamo, alegría.
Como la tierra
eres
necesaria.
Como el fuego
sustentas
los hogares.
Como el pan
eres pura.
Como el agua de un río
eres sonora.
Como una abeja
repartes miel volando.
Alegría,
fui un joven taciturno,
hallé tu cabellera
escandalosa.
No era verdad, lo supe
cuando en mi pecho
desató su cascada.
Hoy, alegría,
encontrada en la calle,
lejos de todo libro,
acompáñame:
contigo
quiero ir de casa en casa,
quiero ir de pueblo en pueblo,
de bandera en bandera.
No eres para mí solo.
A las islas iremos,
a los mares.
A las minas iremos,
a los bosques.
No sólo leñadores solitarios,
pobres lavanderas
o erizados, augustos
picapedreros,
me van a recibir con tus racimos,
sino los congregados,
los reunidos,
los sindicatos de mar o madera,
los valientes muchachos
en su lucha.
Contigo por el mundo!
Con mi canto!
Con el vuelo entreabierto
de la estrella,
y con el regocijo
de la espuma!
Voy a cumplir con todos
porque debo
a todos mi alegría.
No se sorprenda nadie porque quiero
entregar a los hombres
los dones de la tierra,
porque aprendí luchando
que es mi deber terrestre
propagar la alegría.
Y cumplo mi destino con mi canto.
Oda a la alegría - Pablo Neruda
Alegría
hoja verde
caída en la ventana,
minúscula
claridad
recién nacida,
elefante sonoro,
deslumbrante
moneda,
a veces
ráfaga quebradiza,
pero
más bien
pan permanente,
esperanza cumplida,
deber desarrollado.
Te desdeñé, alegría.
Fui mal aconsejado.
La luna
me llevó por sus caminos.
Los antiguos poetas
me prestaron anteojos
y junto a cada cosa
un nimbo oscuro
puse,
sobre la flor una corona negra,
sobre la boca amada
un triste beso.
Aún es temprano.
Déjame arrepentirme.
Pensé que solamente
si quemaba
mi corazón
la zarza del tormento,
si mojaba la lluvia
mi vestido
en la comarca cárdena del luto,
si cerraba
los ojos a la rosa
y tocaba la herida,
si compartía todos los dolores,
yo ayudaba a los hombres.
No fui justo.
Equivoqué mis pasos
y hoy te llamo, alegría.
Como la tierra
eres
necesaria.
Como el fuego
sustentas
los hogares.
Como el pan
eres pura.
Como el agua de un río
eres sonora.
Como una abeja
repartes miel volando.
Alegría,
fui un joven taciturno,
hallé tu cabellera
escandalosa.
No era verdad, lo supe
cuando en mi pecho
desató su cascada.
Hoy, alegría,
encontrada en la calle,
lejos de todo libro,
acompáñame:
contigo
quiero ir de casa en casa,
quiero ir de pueblo en pueblo,
de bandera en bandera.
No eres para mí solo.
A las islas iremos,
a los mares.
A las minas iremos,
a los bosques.
No sólo leñadores solitarios,
pobres lavanderas
o erizados, augustos
picapedreros,
me van a recibir con tus racimos,
sino los congregados,
los reunidos,
los sindicatos de mar o madera,
los valientes muchachos
en su lucha.
Contigo por el mundo!
Con mi canto!
Con el vuelo entreabierto
de la estrella,
y con el regocijo
de la espuma!
Voy a cumplir con todos
porque debo
a todos mi alegría.
No se sorprenda nadie porque quiero
entregar a los hombres
los dones de la tierra,
porque aprendí luchando
que es mi deber terrestre
propagar la alegría.
Y cumplo mi destino con mi canto.
18.4.14
Adiós Gabriel García Márquez: un señor muy viejo con unas alas enormes.
Todo empezó, lo recuerdo claramente, con un libro que mi papá tenía en su mesa de noche, „La increíble y triste historia de la cándida Eréndira y de su abuela desalmada“. Era un libro de cuentos ya, para entonces, bastante amarillento y ajado cuando cayó en mis manos. A través de él, conocí a Gabriel García Márquez. Yo era apenas una niña con muchas ganas de leer y con muchas más de escribir.
No sé cuantas veces leí aquel libro que hice mío y que con el tiempo mi padre dejó de buscar. Más adelante cuando encontrarme las letras del Gabo se hizo recurrente y necesario comencé a subrayar las frases escritas con maestría y pronto cada uno de sus libros se fue llenado de líneas de colores que hoy describen mis distintos ánimos y tiempos.
Recuerdo que en el liceo, el libro anaranjado de Lengua y Literatura de Raúl Peña Hurtado y Luís Rafael Yépez, juntaba lo mejor de la literatura latinoamericana desde el Popol Vuh hasta el Boom. El Gabo en la portada, junto a Gallegos y Neruda, abría las puertas al mundo de la palabra entendida „latinoamericanamente“ con todo y todo, desde nuestras carencias hasta nuestras riquezas.
Más tarde en la universidad, en el sitio en donde se juntaban los de la escuela de comunicación social, los de letras y de artes y en donde la tertulias literarias y políticas estaban a la orden del día, el mundo seguía llenándose de mariposas amarillas y de sueños; de ángeles caídos en una noche de lluvia y de cangrejos; de la magia de Melquiades y de Remedios la Bella. Era un mundo absolutamente posible aquél del que nosotros formábamos parte.
Un poco más tarde, la suerte y el placer que representaron para mi los viajes a la Escuela Internacional de Cine de San Antonio de los Baños en Cuba y a Cartagena de Indias, a la Fundación para el Nuevo Periodismo Iberoamericano. Lugares en donde el Gabo se paseaba dueño del mundo que ayudaba a crear y donde nosotros los pichones de escribidores recibíamos con agradecimiento la iluminación que nos dejaba cada taller, cada clase magistral.
Hoy recuerdo especialmente a Tomas Eloy Martinez, quien también vivió en Caracas, y la delicia de sus historias acerca del Gabo. Así como él, mucho puede decir cada quien de su historia personal con el Gabo y sus letras, de cada libro leído y del momento justo en que fue leído. Muchos compartimos la herencia García-Marqueana, como la de un viejo amigo, como la de un señor muy viejo con una alas enormes. Alas que nos empujan a conocer el mundo más allá de lo cotidiano y lo común, en donde lo irreal se hace real y maravilloso, posible. Las alas que han cobijado nuestra condición de ser.
Hoy lejos del continente del realismo mágico, trato de trasmitir la belleza de esa liberad de pensamiento a mi hija y al mismo tiempo enterarla de la grandeza y pobreza de esos Macondos latinoamericanos, y de nuestro gentilicio, hoy huérfano. Hacerla consciente de lo maravilloso que es ver la realidad con ojos diferentes asumiendo lo mágico como verdadero. Eso es lo que de alguna forma, como continente, nos alienta y nos salva.
Me alegra saber que Gabriel García Márquez entró en nuestras vidas para no salirse de ellas jamás, aunque por esos azares de la vida, haya decidido morirse.
16.4.14
Costumbre
le temo a la costumbre,
a la apatía del pueblo
me da miedo que la locura
se disfrace de normalidad
no pasa nada nuevo,
nada es noticia,
es viejo eso de la escasez
es normal que te vejen,
que te ataquen los que deberían cuidar de ti
natural es que el mundo y los valores
estén de cabeza
Historia olvidada que los estudiantes que protesten
y que en Trujillo y Zulia pelee con piedras.
No es noticia que a la gente la maten por un celular
no se es nadie real
Y si te lo roban, media vida mediática desaparece
no se es nadie virtual
Qué fácilmente se acostumbra uno a la locura,
qué fácilmente se adecua uno a las carencias
Se hace costumbre no tener
se hace costumbre hacer colas para todo
por todo,
como si la vida fuera eterna
y el tiempo no existiera.
y mientras tanto los de arriba
terminan de defalcar al país
lo regalan a diario
comportamiento habitual
que ya a nadie extraña
es regular la muerte
es normal el robo
y la evasión
hay que cerrar las puertas
con mil cerrojos
hay que cerrar los ojos...
hasta que nos toque el turno
en la cola
porque a todos
no llegará la hora
15.4.14
Medioevo
Del románico, las cosas bellas.
la vida vista con ojos de inocencia.
el espacio hecho miniatura, códices iluminados.
El individuo es inexistente,
es sólo una representación plana, hierática y frontal.
Su diferencia nace de la perspectiva jerárquica y su significado.
Y el color cumple la expresión en colores planos.
El espacio interior conoce sólo dos dimensiones,
pues la profundidad es todavía una incógnita
sin embargo, ese espacio indefinible
acoge todas las ideas universales
10.4.14
Mariposa negra
Hay días de no saber donde estás
si arriba
si abajo
Hay días de contentos
otros de "des" adelantadas
consuelo
pero antes "des"
ilusión
pero antes "des"
esperanza
pero antes "des"
Hay días en que
pensamiento en el otro
que sufre por allá en tierra lejana
es pesado y negro
y falta la fuerza para entregar
lo único que en la distancia es posible dar
esperanza
ilusión
consuelo
Hay días de no saber donde estás
si arriba
o si abajo
si allá
o aquí
si fuese fácil
posarse o volar.
Ilustración: Nick Fedaeff
7.4.14
Resumen de una sublevación
El gobierno no escucha
El gobierno confunde la paz con la guerra
El gobierno tortura en nombre de la paz
El gobierno viola la constitución
El gobierno encarcela a la oposición
El gobierno se asume democrático, pero para un sólo lado
Los estudiantes levantan barricadas como forma de protestas
Los estudiantes no pueden estudiar, las universidades son violentadas
Los estudiantes desaparecen, se le va la vida en la lucha al caer cada tarde
La educación no es prioridad para el gobierno.
El que piensa es enemigo, el que lee es siempre sospechoso
La violencia se vive a diario
Violencia = Paramilitares, militares, malandros, matones, sicarios = muerte
en Venezuela el derecho humano no existe
te matan por un celular
o porque les da la gana
falta harina, aceite,
falta respeto,
sobran perdigones, gases lacrimógenos
sobra descaro, sobra mentira
faltan medicinas, carreteras, salidas
no existen los hospitales, y los medios viven la mordaza
el pueblo el circo.
la morgue y la cárcel son la última parada
la gente se desnuda
la gente siembra cruces
la gente lucha, grita, actúa
la gente siente que es muy tarde
el mundo cierra los ojos
el mundo no sabe donde queda Venezuela
el mundo sabe de petróleo, pero mira para el medio oriente
nada es suficiente
nada alcanza
se perdió el camino,
la vía es oscura
no se ve salida
por donde lo veas, perdemos
23.2.14
Lo que ví el 22 de Febrero.
No hay lo que no se haya dicho acerca de lo que está sucediendo en Venezuela. Todos lo sabemos y todos, todos lo sufrimos.
El primer pensamiento es para los que están luchando „in situ“, esos hermanos que viven con el miedo y sin embargo están dando el todo por el todo. Luego para los que estamos fuera de nuestras fronteras, esos que ayer, sin importar distancias se acercaron para ser parte de una jornada mundial que de verdad hasta ahora ha sido la más exitosa, pues el número de asistentes a las concentraciones en los diferentes países multiplicó las cifras de asistencias normales a ese tipo de actividad.
Y eso no fue una fiesta. La gente se reunió porque estamos de luto, porque nos duele nuestro país. Repito que no fue una fiesta como una auto reflexión sobre nuestro gentilicio, y con toda la intención de subrayar el hecho de que como pueblo nos caracterizamos por la broma y la risa fácil. Somos un pueblo alegre y pecamos de despreocupados y hasta egoístas cuando el rollo no es con nosotros. Sin embargo, ayer fue distinto, cada uno de los asistentes llevaba simbólicamente un caído al lado, una presencia en quien pensar, un cuento doloroso que ya hace mucho dejo de ser ajeno para dolernos a todos en carne propia.
Hablé con mucha gente ayer y el tema era sólo uno. Pero las conversaciones no fluyeron como siempre con el dejo del „ay qué se le va a hacer“, todo lo contrario se hablaba con la convicción de que todo lo que se haga para ayudar a Venezuela a salir de está debacle que comenzó a profundizarse hace 15 años, es poco.
Asumimos que muchos de nosotros pecamos de apatía y "el fulano difunto" llegó al poder con nuestra ayuda indirecta, pues ganó aquellas primeras elecciones con los votos que los abstencionistas, que eran muchos, le entregaron cuando no fueron a votar. Ese pequeño gesto individual, multiplicado infinitas veces, es la culpa que cada uno de nosotros siempre cargará a la espalda, porque los que si lo querían mandando, si ejercieron el sagrado derecho al voto. Lo que después sucedió lo sabemos bien todos hoy día. Por eso prefiero hablar del venezolano que asistió a la jornada SOS Venezuela del día de ayer.
Vi gente joven, estudiantes como los chicos que han muerto por sus ideales de libertad; vi a hermanos de otros países dándonos su apoyo; vi compatriotas que salieron del país por razones diferentes a las que tienen hoy día los Venezolanos para emigrar, pues hoy se emigra para salvar la vida. Vi a hijos de parejas binacionales, niños que casi no conocen la tierra de sus madres, pero a los que se le ha inoculado el profundo amor por Venezuela a través de la leche materna. Ellos estaban ahí repartiendo panfletos, ondeando la bandera, sintiendo ese amor y esa tristeza allende los mares. No, no fue una fiesta, fue cantar el himno nacional con lágrimas en los ojos y dolor en las entrañas, pensando en aquellos que en suelo venezolano en ese momento salían a concentrarse en las calles, una vez más, una y mil veces más.
Nos vi en la capacidad de organizarnos, de asumir tareas sin problemas de ego, concentrándonos en pequeñas acciones a sabiendas de que sólo actuando como un todo unido y homogéneo es como podemos lograr el cambio hacia el país que queremos y merecemos. La transformación comienza con dejar de quejarnos por lo que los demás hacen o dejan de hacer, para ser capaces de hacer algo por nosotros mismos, no por el bien individual sino por el bienestar general. Si ese cambio de mentalidad se logra estaremos a buen camino para lograr ser mejores de lo que antes fuimos.
Ayer abrace y me sentí abrazada. Hoy como ayer espero el día en que esta pesadilla que vive Venezuela llegue a su fin para que todos podamos reconstruir el país que nos vio nacer.
19.2.14
para todos y cada uno de los estudiantes venezolanos que hoy luchan por nosotros.

y para Lena
que nos reune, en una carta abierta, a intelectuales venezolanos, artistas, escritores, periodistas en diaspora por el mundo, para gritar todavía más duro nuestro amor por nuestra tierra y por los estudiantes que están dejando todo por ella.
El grito es al unísono
torrente, piedra y tono,
clamor de tierra pisoteada
levantándose en sus fueros
temblor guerrero
tambor con son de latido
grito que no es de uno solo
son muchas almas,
la lucha
Trueno precedido por la luz
silencio que levanta muertos
ruido y vibración de adentro
tumulto afuera
clamor del que está lejos
y está tan cerca
somos grito, grito duro
y tonada y esperanza
lágrima lejana
cernana la herida
tañido de campana
17.2.14
la bestia y las ovejas
la bestia quiere ovejas
quiere un pueblo manso,
ovejas que vivan en la pobreza
y que sus quejas no se entiendan.
la bestia quiere riqueza
solo para él y las otras bestias
la bestia no tiene madre,
y no le duele la tierra que pisa
la bestia se siente grande pisoteando
niños y mujeres.
la bestia no creen en Dios,
porque se cree Dios.
la bestia está armada hasta los dientes
y la oveja solo tiene sus sueños de libertad
y un país en bancarrota
y un país que ya es de otros
y una tierra ultrajada y vilipendiada
la bestia tiembla aunque no quiera
la bestia se baña en sangre y le gusta
la suciedad, y da asco
las ovejas no quieren serlo
son pueblo
pueblo bravo
un pueblo ya no tiene ya nada que perder.
quiere un pueblo manso,
ovejas que vivan en la pobreza
y que sus quejas no se entiendan.
la bestia quiere riqueza
solo para él y las otras bestias
la bestia no tiene madre,
y no le duele la tierra que pisa
la bestia se siente grande pisoteando
niños y mujeres.
la bestia no creen en Dios,
porque se cree Dios.
la bestia está armada hasta los dientes
y la oveja solo tiene sus sueños de libertad
y un país en bancarrota
y un país que ya es de otros
y una tierra ultrajada y vilipendiada
la bestia tiembla aunque no quiera
la bestia se baña en sangre y le gusta
la suciedad, y da asco
las ovejas no quieren serlo
son pueblo
pueblo bravo
un pueblo ya no tiene ya nada que perder.
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