9.9.06

Atrapados transgresores del Sistema

recuerdo de un alguien que olvidé.

Cs.Según cable proveniente de la Reif (Red de información Fámica) dos Cronopios fueron apresados por un mílico que siempre atento a sus deberes cívicos, los vio en pleno acto lascivo a su regreso de comprar pan. Los cronopios mencionados se divertían entre los hoyos y demás espacios de respiración de una escultura, situada en las adyacencias de un teatro, la tarde de un sábado raro (lo de raro se explicará en otra información).
Los presuntos implicados en el caso son una Ontokita y un Oso. Ella se moría de la risa cuando el Oso profería extraños ruidos, al parecer sólo ella los entiende. No se suministraron más señas pues está claro que son los únicos de su especie que existen en el mundo.
Los cronopios aseguran ser inocentes de todo cargo que se les impute puesto que, según el Cronopio Oso, ellos sólo ejercían su derecho al juego. Está sola afirmación constituye ya un delito contra la constitución Fámica.
La Pequeña Cronopia Ontokita, cada vez que hablaba metía más la pata. Mientras el Oso amenazaba con erguirse en toda su terrible estatura, y eso que usaba un extraño atuendo consistente en una camisa rosa y una rara gorra Mikeyfísica.
Es obvio que fueron sometidos a terribles torturas psicológicas por parte de la autoridad que los hizo repetir, con lujo de detalles y a cuanto Fama y Esperanza paso por ahí, la razón de su presencia en la comisaría. Otro tipo de castigo consistió en tratar de hacerse entender en dialecto fámico con el oficial, que de paso y como es su deber desconoce la diferencia entre una escultura y una estatua. (Como lo reza la ley esperazaíca del no entendimiento entre seres). Los Cronopios sin embargo no se famearon pese a los esfuerzos orientados a la causa. Finalmente ellos admitieron orgullosamente haber transgredido las normas del sistema. El Oso además, confesó su culpabilidad en el abrazamiento de caños de la institución antes citada, léase el Teatro. Admitió que la tentación fue muy fuerte y que él siente especial debilidad por los tubos y los caños. La Ontokita entre risas cínicas - a nuestro entender-, ofreció suministrar las fotos relativas al hecho.
Ambos convictos y confesos hicieron al oficial llamar a otro Cronopio, uno nombre de Sol, que realiza labores en el lugar, para fortuna de este último, se encontraba fuera de la jurisdicción por lo cual se quedó sin prestar declaración. Su padre el Cronopio Luis, sin embargo se mostró,como todo cronopio que se precie de serlo, permisivo y feliz de enterder las razones esgrimidas por el Oso y la Ontokita . En segundos relató sus recuerdos de historiales delictivos parecidos, vividos con un par de amigos y reos de otro tiempo: Un tal Cronopio Villanueva y otro de origen galo: un tal Cronopio Calder. Junto a ellos - dijo - colaboró en la construcción de la tierra donde los Cronopios realizan estudios universitarios entre el amor y las piedras y erigió nubes dentro de una gran aula. (Pero eso es material para un reportaje interpretativo dominical). Regresando al extraño caso OntokitOso, los presuntos transgresores estaban real y literaturalmente montados sobre la escultura, realizada por un cronopio desconocido. Aunque bien es sabido que nunca un verdadero cronopio es desconocido.
Mientras los cronopios estuvieron rindiendo declaraciones, se desató un llovizna pertinaz y corta cosa que afectó visiblemente a la Ontokita que no pudo salir a mojarse.
Luego de realizadas las pruebas relativas al reconocimiento de la salud mental cronopial; ambos reos se declararon locos, declaración no hecha en defensa propia. Según la Ontokita es parte de su condición de ser.
Cuando el caso prometía llegar a mayores, ambos cronopios consintieron en llamar a sus ángeles de la guardia y a un tal tío Julio, capo y cronopio mayor, como se le conoce en la altas esferas delictivas cronopiales.
"Finalmente, ambos delincuentes fueron puestos en libertad bajo fianza,
-relató a nuestro periódico un mílico fama- con el fin de seguir las averiguaciones pertinentes y buscar el castigo más adecuado que prevee la ley. Acto seguido, se les "escoltó" a una distancia prudencial para actuar en caso de transgresión, porque ya se sabe: el que la hace una vez, seguro la vuelve a hacer. El Oso y la Ontokita salieron del recinto judicial abrazados y con una feliz y retadora sonrisa en los labios. Después se tomaron nuevas fotos mostrando sus pulgares mancha-dos con la tinta con la que llenaron sus expedientes delictivos, hecho que nos pareció una muestra de reincidencia, y al mismo tiempo de orgullo por el hecho cometido. Luego se internaron en las sala más cronopia de todas, la de un cine de arte y ensayo. No tuvimos la paciencia de esperarlos a la salida.
Se supo por investigaciones fugaces del equipo policial, que ambos cronopios son conocidos en los ámbitos delictivos como nietos de Bonny and Clay. Información suministrada por el Fama Cronopio, Antonio el de Siracusa.
Ya se sabe donde viven y donde trabajan, la policía prometió filtrar a algún informante –detective - que les siga la pista. Seguiremos informando.

2 comentarios:

El Panamayor dijo...

(Tomado de una bitácora amarillenta tapizada de sellos hasta su más recóndito intersticio)

26/08/95 Cumpleaños de Julio Cortázar. Y a la Ontokita y a mí casi nos meten presos. Feliz Cumpleaños Tío

El Panamayor dijo...

"Las amputaciones violentas son malas, después te duele el muñón toda la vida"
Julio Cortázar. Rayuela.