Todo se junta, no hay remedio.Mi almohada es de plumas.
Durante la noche una plumita encontró algún huequito en la tela y se salió traviesa para enrredarse en mi pelo.
Mi niña, la esperanza (4) amaneció, como todas las mañanas, retozando en el lecho de sus papás.Entre cuentos de sueños y despertares, de repente posó su mirada en mi cabello revuelto. Con tibio y cuidadoso gesto retiró la blanca plumita de él y maravillada me dijo: - Mamá, mira es una plumita!
“Seguro es de algún pajarito“, respodí.
Ella me miro incrédula y sabionda para enriquecer mi día, diciendo:
„Mamá no ves, no es la pluma de un pájaro, es la pluma de un ÁNGEL!“
Yo, maravillada asentí y agracecí el milagro de la fé que ella me entrega,
2 comentarios:
Tambien pudo decir: es la pluma de un colega! Hermosa esperanza de alas invisibles que te cuida y te protege con su luz!
Cada cual conoce a los suyos, pues...
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