18.10.06

El ángel de Betta

Al pie de la escalera

Miramos en direcciones diferentes, pero todos vemos la Eternidad, aunque no sepamos distinguirla en sus multicolores disfraces. Estoy a la espera del momento propicio para sonar la tromba que anuncia la apertura del último sello, y mientras tanto recuerdo...
Los orfebres cincelaban cada alma en tres fases: nacía la joya con el sonido de mi trompeta, y yo meditaba sobre su porvenir, era perdida en el escalón del ruego al cielo, y finalmente recuperada, al borde del abismo. La Tierra allá abajo reunía las almas recuperadas: hacíamos por ellas duelo. Yo sueño la mirada distante, con sus destinos gloriosos. Es el Alma del mundo.
Cada vez que mi música invade el éter, cae la oscuridad y se hace la luz. Cada día cada hora, mi tromba suena para alguien. La pérdida está unida a la redención. Mis palabras son una gema para algunos, pero es todo en realidad tan simple.

1 comentario:

Gloria dijo...

Me encanta esta foto que tomaste, kita. Y la idea de la "perdida unida a la redencion" es genial. Me voy a pensar en eso. Un beso.