20.10.06

El 1505

Ya sea en París, la Habana, Caracas o Buenos Aires, no nada como sucumbir al embrujo de la arquitectura y su tiempo. Todavía hay mucho por descubrir!

Se abren las puertas, las casas se miran.
Esconden historias historias vividas...Y ellos asombrados
tocan las paredes inundan sus ojos de asombro y saberes.
Son como dos niños, juegan a explorar,
no conocen tiempo, no conocen mal.

Caminan ilusos mirando hacía arriba
La gente los mira. Quien los ve no entiende
lo que ellos encuentran más allá del suelo

Van acariciando aquellas paredes, viejas, derruídas.
Como si tratase de grandes placeres
Si hay algo, es misterio, es que ahí hay historia
Tiempos detenidos, otroras, ayeres,
aunque el que los mira sólo ve agonía.
Un alero roto, un muro tumbado, un nicho vacío,
pero para ellos es descubrimiento
que esos dos extraños caminan mirando con meláncolía.
Un puente, una plaza, un viejo edificio, el 1505
Y los otros corren detrás de la vida y ellos detenidos entre hierro y mármol.
La verdad sea dicha
De esta perpectiva todo es estertor
No respiran humo o contaminanción. Tocan las balaustradas,
las rejas de hierro forjado con las manos de los artesanos
la columna altiva y capitel de vestusta madera,
En cada esquina se encuentra un tesoro, sepulto entre el polvo y la indiferencia
Es un cementerio de tiempos extintos
A veces no importa si se pisa el suelo
si es allá en el cielo viejo abovedado, vive un ángel
sin alas, que espera un encuentro,
quién tuviera estuco para reparlo, un poco de cal, mármol, y alabastro

El zaguán se rinde al paso de ellos.
Abren celosías, apoyan sus cuerpos
contra los dinteles caidos, ya muertos.
El secreto es uno: Basta con mirar un poco más alto,
más allá del letrero de luz de neón o a través de la gris santamaría que esconde secretos para el buen mirón,
donde las volutas y las espirales muestran todavia belleza serena.

... y cierran ya las puertas
la gente los mira caminar sonrientes
entre tanto olvido, muy agradecidos por el recorrido
andantes perennes, tontos peregrinos
bien alta la frente.

al 1505

3 comentarios:

Gloria dijo...

Cuantos recuerdos! Me llevaste de nuevo hasta la Habana, frente al malecon, o en las calles escondidas que recorrimos toda la patota unida y feliz, los ojos llenos de luz y belleza, el corazon tan contento...

Unknown dijo...

QUE BELLO ESCRITO .
EL TIEMPO SE HA DETENIDO Y TODO SIGUE IGUAL .

ONTOKITA

RECIBE MIS SALUDOS
QUE TENGAS UN BUEN FIN DE SEMANA

ADAL

María Elisa Quiaro dijo...

el 1505 está en la Fuerzas Armadas en Caracas, como bien pudo haber sido construido en la vieja Habana