5.2.07

Anoche las vi


A todos esos „tíos y tías“ de nuestra infancia, esos de las fotos y los recuerdos que nunca dejaremos de ver con los ojos primigenios e inocentes de los niños.


Anoche las vi. Anoche como en una revelación también me vi. Como en un juego de espejos que se repiten, vi sus vidas reflejándose en la mía y viceversa. Por el agujero de la tristeza también vi el futuro. Todo porque somos como ellas, como ellas fueron también otras.
Anoche me asomé curiosa a conocer los recuerdos de un viaje, de un encuentro y contemplé más allá del instante que se plasma en una fotografía. Asomada a una ventana mágica vi la Mérida que recuerdo con claridad cada uno de mis días. Sentí su sol de trópico andino sobre mi piel, pude ver el color de su cielo y esa mezcla verde y seca de las montañas del páramo. Y más allá de la postal geográfica pude tocar las paredes de una casa que también fue mi alegría de niña cuando cada año era visita y fiesta.
Hoy me falta el aire como me faltan las palabras, porque las vi a ellas, a las tías y mis ojos no entendían que el tiempo hubiera pasado y ellas no se mantuvieran intactas como en mi recuerdo. Ellas son, ahora, como era mi abuela cuando estos ojos infantiles la miraban. Hay algo que no cuadra. En la lógica del recuerdo hay algo que no encaja.
Ellas son hoy como era mi Chinta, pero en mi recuerdo siguen siendo las mozas de las fotos blanco y negro de los albumes que mi mamá guarda con celo. Ellas son para mi las mujeres de las delgadas cinturas y de los bailes de estudiantes casaderos, esas que en mi intento de descubrir pasados yo miraba y remiraba en aquellos albumes ya por esos años polvorientos.
Sin embargo, para mi ellas no son solamente fotos viejas, también son color y aprendizaje, son las tías que se reunían a jugar cartas al rededor de una mesa en La Pedregoza, mientras sus críos jugaban a ser exploradodes y comían moras hasta casi reventar. Era el tiempo de mis vacaciones escolares, tiempo en donde mi mundo todavía era pequeño pues se formaba de la línea que se hacía de juntar sólo dos puntos geográficos: Mérida, siempre Mérida y el lugar donde vivía.
Y el embrujo se rompe, cierro la ventana y me encuentro jugando un juego de mesa como ellas jugaban...todavía oigo sus risas. Pero en mi mundo de ahora hay solamente un rostro conocido de la infancia, un lenguaje igual, un espacio conocido. A mi lado hay dos niños que me miran, seguramente como yo las miraba a las tías cuando me permitían jugar „rooming“ un domingo merideño.
Entonces me veo siendo como ellas, repitiendo los mismos gestos de mi madre sin saberlo. Después de haberlas visto nuevamente en mi silencio o en mi risa de juego y detective, me asumo extrañándolas a ellas y a sus abrazos, las palabra de „usted“, a las ordenes cargadas de cariño y enseñanza y sobretodo extrañando a la niña que una vez fui y que ahora veo repetirse en Laura o Esperanza.
Veo a Ingrid y entiendo que nadie más en esta habitacion de juego puede comprender como ella que algo nos falte, que algo no esté y eso duela como una casa vacía en el corazón, como una palabra que no llegó a tiempo a unos oidos, como una tristeza innombrable que se remueve en un día de fiesta, en un día de ausencia.
Porque sabemos que somos nosotras las que deberíamos estar abrazando a esos cuerpos gastados de tanto camino, que no se parecen a mi memoria de ellas y que sin embargo sabemos son: esas tías, esas mamás, esas mocitas que hoy más que nunca nos faltan.
Y es que la lógica no hace recuerdo ni entendimiento, por la misma razón que nosotras ya no somos esas niñas que jugaban barbies o más chiquitas querían ser mamás de algún bebé querido.
Pero nos separan miles de kilómetros de esos abrazos, del olor de esas pieles que todavía tienen la magia de remontarnos al refuigio necesario de la infancia, de esos ojos que ya no tienen el brillo de las jueventudes blanco y negro, de esos cuerpos que poco a poco se van volviendo pequeños. Y es que el tiempo pasa y es una verdad tan grande que ojalá fuera mentira.

2.2.07

Postal de Barcelona

Esta ciudad me ha regalado más de lo que esperaba.
Me regaló un momento mágico en el parque Güell con un flautista de "Hammelin" que dió un concierto que hablaba de soles y de lunas en el patio cubierto que Gaudi ideó... un mar de olas que contiene soles y estrellas y está como el mundo que él percibía, al revés. Luego en el mismo espacio una violinista tocaba "Brasil", mientras su hijita de unos tres años andaba regalando maníes y besos en catalán y sonrisas en lenguaje universal. Encanta Barcelona, no hay remedio habrá siempre que volver y volver y volver.

Este


a mi hermana María Elena
y porque la inmensidad su amor está siempre conmigo

Luna que me crece en las entrañas,
pensamiento que se siente en la distancia.
Dolor presente.

Este de mis días.
Sol que nace
y naciendo me da vida.

Calor de la mañana
que toma por sorpresa al día,
caricia que sabe a jugo de naranja,
mañana merideña,
día de misa.

Sonrisa que me empuja por la vida.
Primavera, florecita, botón de rosa,
señal de lo que late y me respira,
color que estalla por dentro.

Tierra rica y fértil
Tierra firme a donde llega siempre
mi barca viajera.
Sabía luz, nunca la pierdas
Origen de todo, de mi fe,
de mi universo.

Cisne que prepara el vuelo.

Lago, agua calma y oscura,
profundidad de ensueño,
Verde ciénaga, silencio
Agua detenida que habrá de correr.

Templanza
virtud del sacrificio,
de tu lucha amorosa se alimentarán los pájaros nuevos

Tierra Toro Lucas Evangelio.

Fuente luminosa de mi espíritu.
Hermana, tierra, hogar, amor.

30.1.07

Cuando yo sea

"La poesía cruza la tierra sola,
apoya su voz en el dolor del mundo
y nada pide
—ni siquiera palabras."
Eugenio Montejo


Mi hija está creciendo bilingüe, cada noche, sin falta, le leemos un cuento, una noche en alemán otra en castellano.
Esta noche me tocó a mi. Saqué de su biblioteca un librito que compré hace dos años y que a mi particularmente me encanta leer, se llama Chamario (de chamo, como se le dice en Venezuela a los más jovenes). Es un libro de poemas dedicado a los niños, lo escribió un tal Eduardo Polo.
Me gusta por musical y divertido. Su autor juega con el lenguaje, corta y rehace palabras y el resultado es un texto alegre y creativo.
De este libro mi poema favorito:

Cuando yo sea

Cuando yo sea grillo
cantando a la luna,
si oyes mi organillo,
dame una aceituna.

Cuando hormiga sea
cargando un gran peso,
que al menos te vea
a la luz de un beso.

Cuando sea ciempiés
con mis cien botines,
deja que una vez
cruce tus jardines.

Cuando no sea nada
sino sombra y humo,
guárdame en tu almohada
que yo la perfumo.

A propósito Eduardo Polo es uno de los seudónimos del poeta venezolano Eugenio Montejo, cuyas obras son altamente recomendables

29.1.07

El entramado de la existencia

"El que quiera entender debe escuchar primero."
Babel

Se mezclan las lenguas, la música suena y un hilo invisible toca y cambia la vida de los hombres. Los hombres están dispersos por el mundo pero indudablemente unidos por el destino y la soledad.

Al principio hablabamos el mismo idioma, pero un día algo sucedió...
Babel la confusión de las lenguas...seremos incapaces de comunicarnos mientras no nos abramos ante nuestros propios sentimientos.

Armados con un rifle dos niños marroquíes juegan. Sucede lo previsible, una mujer sale herida... y nosotros como la cámara y desde el cielo lo vemos todo, somos un Dios que todo lo ve, y en México, Japón y Marruecos, los hombres somos apenas un grano de arena ante la fuerza del destino...ese que nosotros mismos forzamos.

Un instante, un error que toca la vida de la gente en tres partes del mundo. Cuántos hilos se cruzan a diario sin que lo imaginemos...siempre es igual, el aleteo de la mariposa y todo tiene una lógica mínima y punzante.

Babel es confusión y caos...como al principio. La conexión intrínceca entre los individuos, un gesto, un regalo que desencadena una historia que irremediablemente le cambiará la vida a sus personajes.

Una pareja de turistas norteamericanos en medio de un accidente en una tierra extraña, sin las comodidades a las que están acostumbrados...el mundo de lo seguro. Donde ahora están no hay control.
Una adolescente japonesa perdida en el mundo de la nada tecnológica y el silencio en el que vive. Una niñera mexicana e indocumentada que cruza la frontera con dos niños norteamericanos para ir a la boda de su hijo. Las historias se juntan y se componen con palabras de otras. Ninguno de ellos sabrá más allá de lo necesario. No se puede, pues en medio de la confusión faltan palabras. La medeja crece. Y mientras, somos nosotros lo únicos testigos de un mundo lleno de impresiones fulgurantes: el trato violento y racista de la policia de fronteras en USA, la necesidad de una joven en Japón de borrar sus cicatrices, un grupo de turistas que abandona a otro necesitado ser humano y el mismo grupo que observa el mundo desde una ventana porque eso es turismo de lujo y de aire acondicionado; la inocencia de niños sin esperanza, el verdadero mundo en donde la mayoría convive con la muerte porque la vida vale muy poco y una vieja que más allá del entendimiento de la palabra puede conectarse con el sufrimiento ajeno, un milagro casi imperceptible...al final, de esa conexión infima, tejido con hilos de acero, el aislamiento por la incapacidad de comunicarnos con el prójimo.

Somos vulnerables aunque creamos lo contrario, estamos conectados aunque el día a día no nos los deje percibir.

La película tiene un par de errores de producción fáciles de conseguir y deja más de un cabo suelto, pero más allá, la fuerza de sus imagenes nos deja removidos en nuestra esencia y hasta los más superficiales salen pensando sobre esa oculta trama que nos une y nos resume.

No creo en los Oscars ni en las nominanciones de ningún premio gringo, creo en lo que a la salida del cine me llevo de una película...y de esta me he llevado un silencio conmovido y la repetición de la conciencia de nuestra vulnerabilidad ante acontecimientos aparentemente inocentes.

28.1.07

Palabras de otros 8


1.-El girasol se mueve para quedarse al sol“ O.Q

2.- Yo me voy a morir de muerte. L.A.

3.-Para ser feliz es necesario no saberlo O.Q.

4.-Qué es un suspiro? – preguntó él
Es el espiritu del viento porque va por dentro. O.Q

5.-Si es de llorar te quedas seco. M.K.

6.-Uno mismo, a veces, se traiciona. O.Q.

7.- Ahí va un hombre cansado de llevarse puesto O.S

8.-Tenemos el corazón en terapia intensiva L.A.

9.-Se nos murió en defensa propia. O.Q.

10.-La luna es el espejo en donde se mira el sol. A.S.

11.-Sobre los libros: Me gusta. Me gusta la primavera bibliográfica. O.Q.

12.-Uno se hace historias de cuánto sufre O.Q.

26.1.07

Cárcel de ti

Los secretos designios
del tiempo y la memoria,
me mantienen
irremediablemente
unida a tu sombra.

25.1.07

Candil de nieve


pequeña hermanita,
niña sin jardín,
por no tener flores
sembraste una en ti.
Silvio Rodríguez

Te extraño Marce. Tengo miedo de empezar porque le temo a las palabras que no alcanzan, que siempre se quedan cortas. Gata, tú sabes eso mejor que yo...por eso eramos tan buenas hasta en nuestras conversaciones silenciosas. Sabes, estoy escuchando a Amaury y no paro de pensar en ti, tengo ganas de un abrazo tuyo, de salir a volar alcantarillas como cuando los juntabamos los domingos en las tardes por allá en un rincón del teatro. Como cuando sin saber porqué y a pesar de nuestras diferencias (que pesaban tanto para algunos) no podíamos dejar de estar cerca y es que entre nosotras se conjugaba siempre toda la magia de los espacios que nos vieron pasar. Marce tengo ganas de llorar e ignoro las razones o quizá si las conozco. Me haces falta lo admito y qué difícil me ha sido siempre admitir mis carencias, las ausencias. Marcela rondas mi cabeza como el colibrí a la flor, te siento presente. Pensarás tanto en mí como yo en tí?. Me parece que nos hace falta hablar a las dos. Debe ser que hace tanto que no te veo, tanto que no cazamos luceros, tanto que no divagamos por nuestra ciudad, esa en donde caían edificios en cuestión de segundos y nos salvabamos siempre. Te quiero Gata-flor, es cierto lo que una vez dijiste, nos atan tantos hilos...hay tantos cruces en el alma...
Marce, te acuerdas de la universidad, te acuerdas de ese mundo maravilloso y de nuestro primer encuentro. Yo sí, Candil de Nieve, esa clase tan heterógenea y bipolar; llena de chiquitas sifrinas de la mañana que les faltaba el mundo que tu traías, el mundo de desamparo, de exilio; el mundo del libros y de verdades. Y en medio de esos dos mundos, estaba yo con mis preguntas, yo con mis días de buen salario publicitario y mis noches de aula magna. Mientras, tú no soñabas con ser, tú eras y cada vez que abrías la boca te salían mariposas capaces de crear nuevos universos...tú, la que venía de dejar la carrera en la Simón casi cuando ya faltaba nada para culminar, la que precisó de la palabra para describir modelos y mundos existentes o por existir...enciéndete clavel cuando amanecer veas la razón...Marce, te acuerdas de como nos esperabamos y nos sabíamos; te acuerdas de tus ataques de luna y que yo no entendía nada de por qué pateabas, en esos momentos y a pesar de ellos sólo sabía que me quedaba igual contigo aunque no me necesitaras...aunque no pidieras ni un hombro para llorar dolores.
Marce querida, cuánto te extraño, te acuerdas de ese periódico clandestino que hicimos un par de veces y que maravillaba por la verdad tan bien escrita, y Jaime y Máximo y Xabier y el resto. Todos la mar de diferentes, todos la mar revuelta que sólo la Central conjuga.
Marce, te dí alguna vez las gracias por mi viaje al Sur, tu sur porque por tus palabras aprendí a amarlo, a imaginarlo, entendí sin conciencia cierta qué es ser latinoamericano, con tus relatos hice el viaje antes de hacerlo, y cuando finalmente iba camino al sur del continente eras tú mi compañera de viaje. Son tantas cosas Gata-loca. Marcela, marcelita tus amigos, los loquitos que venían de la Simón, todos unos geniecitos como todos los de allá, luego la mejor pasta del mundo hecha con solo un tomate y una cebolla en un edificio real y literalmente en demolición, donde vivía Gonzo y nosotras pernoctabamos y hacíamos literatura de la vida y viceversa. Recuerdo nuestras heridas de amor, tu ese, yo este, tu aquel, yo ese otro, tu este, yo aquel. Una noche de guayabo en el conciero de Soledad, con Jaime cuidando a sus niñas, definiendo el amor como un contrato mientras nosotras lo entendiamos más como ese querer de La Maga y Oliveira, porque sino no era vida, y el amor es vida, verdad....Y el viaje a Mérida y la Azulita, y los muchachos y su poesía...y nuestras salidas con Juancarlos a media noche, cervezas y SabanaGrande y Facundo Cabral. El viaje a Choroni y tus ganas de quedar embarazada cada luna nueva. Y mi mamá culpándote de todas mis locuras. Y Puerto Cabello y la locura de Raquel y Máximo y nosotros como esperando a Godot, en medio de ese teatro del absurdo. Creciendo, creo yo, sé que tu no. Y el primer viaje a Cuba al que fueron todos menos yo aunque fuera mi idea, y aunque me llevaras escondida en el morral. Y los conciertos del poliedro donde siempre había un encuentro porque todo era magia.
Mi operación de apendicitis y yo en mi cuarto de hospital sólo gritaba „traigánme a la Marce!“, y ahí estuviste. Y el viaje a Morrocoy que hiciste sólo por amor a mí, porque los publicistas no te iban...y yo, y yo.
Y el otro viaje a Cuba y tu ataque de luna...una vez más...
Marce y el día en que te ví como una flor que se moría de ganas de mundo y aunque me doliera el alma te deje partir. Nuestro el rencuentro en Londres tu con gato enamorado, y las visitas a mi hogar de Cardiff... y el mar. Y ese año nuevo en Londres con Massimo de regalo. Hoy tengo frío, como en Londres, sabes. Y la última vez por aquí, tu casada con un gato italiano y cocinero y yo haciendo maletas con mi guerrero alemán...y siempre un „pronto nos veremos“. Nunca han habido despedidas, no las puede haber. No sabemos que son, verdad amiga. Y la última vez Caracas, de nuevo y como siempre y yo con mi esperanza...no han pasado los años...es que el tiempo no existe, ya lo sabíamos nosotros, eh... Marcela, deseo por encima de todo reencortrarte siempre queriéndote. Qué cantidad de paja puede hablar uno, viste. Hay tantas cosas para decirte. Me haría un bien infinito que nos encontraramos en el espacio, pasar la tarde hablando, diciendo palabras hasta cansarnos y despedirnos con la sensación de que algo cambió y que estoy injustificadamente mejor después de ese abrazo en Bellas Artes. Anda Gata, no me dejes con estas ganas, así.
Toma mis besos, mis abrazos, mi cariño Candil de nieve.

24.1.07

Alumbramiento

Nacerá desnudo
escudado en llanto,
vendrá de lo oscuro
y traerá la luz.

23.1.07

Conexión de amor


Ya entendí tanto pálpito, tantas ganas de abrazarte,
de mirarme en tus ojos,
de oirte decir mi nombre con tu acento del Sur y tu sonrisa de luz, de caminar por la ciudad, encontarme contigo en aquel nuestro espacio,
de decir mucho y nada.
Entendí que lo sabía sin saberlo.
Lo sabía, me lo decías en sueños de Azulita y mar azul.
Hoy te nace un sol de la panza.
Feliz, estoy contigo.

22.1.07

una de la esperanza 12

La Salvación
Cuando la esperanza tenía dos añitos, acompañó a su papá a cantar en un matrimonio en la iglesia...creo que fue la primera vez que con conciencia veía algo y reaccionaba ante ello...el cristo en la cruz. Tal fue su impresión al ver al crucificado que se paso días pidiendo que fueramos a bajarlo.
No fue fácil para nosotros explicarle a esa tierna edad de qué se trataba.

En unos meses la esperanza cumplirá cinco años.
Hace unas noches, la niña se despertó llorando desconsoladamente. Había tenido un pesadilla de la que se negó a hablar...

Días después me dijo en tono de secreto:
- Sabes mamá, la otra noche tuve un mal sueño...
- si hija cuentámelo - le dije interesada
- fue con el querido Dios -, dijo un poco triste...
- si hija qué paso?
- estaba en la cruz y.... no pudimos salvarlo.
Otra vez me dejó sin palabras.

19.1.07

el último vuelo


Una noche tu recuerdo se hizo luz. Apareciste para recitarme afectos y me moviste tan adentro que llevo días con tu mirada en la cabeza y tu presencia todavía latente como un abrazo presentido y necesario.
Difícil es hablarte después de pensar, creer y saber que ya no estabas. No es así, apareciste como siempre, tan Carlangas como siempre... el primero en llegar a la fiesta, el que se quedaba siempre hasta el final, el de las verdades destempladas, el de las maldadades del liceo, el de la sensibilidad solapada.
No recuerdo haber soñado contigo antes, debe ser por eso que estoy tan conmovida. La claridad del encuentro no me dejó ciega, por el contrario es por esa luz de afecto que te escribo.
Llegaste a mi casa de siempre, como siempre. Esa noche habría un encuentro de tu clase, mi grupo adoptivo, en mi casa como era normal en tiempos de la adolescencia, de los primeros amores y destierros...
Yo, sin embargo, venía de donde vivo y me sorprendí de verte igual que siempre, con una camisa blanca iluminada aunque algo cansado, te sentaste a mi lado y me dijiste que todavía te dolían las piernas después del salto, que yo no veía las correas que las mantenían juntas y que a veces te tiemblan. Dijiste también que había siempre valido la pena volar y vivir. Y yo mientras te escuchaba era testigo de esa mueca de dolor en tu cara y al mismo tiempo, de la paz con la que perdonabas mi ausencia...esa ausencia que yo hasta esa noche no me había perdonado.
Yo tenía que salir a buscar algo antes que llegara el resto del grupo, me dijiste que me acompañabas y que luego seguirías camino.
“No te quedas”, te pregunte.
“No, esta vez no, vine a verte a ti a decirte de mi afecto”.
Y en el sueño un no sé que de conciencia me decía que algo te pasaba, pero no daba con qué. Me acompañaste un rato y cuando llegó el momento de despedirnos me miraste como el Carlos de siempre, el que yo tanto quise, entonces sentí que por fin yo me podía perdonar porque tu mirada me decía que nada había que perdonar.
Te acercaste a un puente, que no tenía otro lado, y justo en la mitad, alzaste la mano para decirme adiós y en contra de un cielo gris y almidonado saltaste una vez más, como mil otras veces.
Desperté, sabiendo que no había sido sólo un sueño, que había sido una visita llena de amor, para calmar mi corazón y tu ausencia. Supe también que la muerte no existe cuando los seres se quieren bien. Yo tambien te quiero, Carlangas. Amigo, sigue volando, sigue volando amigo.

"Después de todo, morir no será asunto mío, pensó Andrés burlándose...si algo soy es vida...estoy vivo, soy porque estoy vivo. Entonces no veo cómo puedo dejar de vivir sin dejar de ser lo que soy. Oh razón, oh maravilla, qué claramente se sigue que, si al morir no soy yo, el que se muere es otro" Julio Cortázar, el exámen

Ilustración: grabado sobre madera, "The dream" de Jonathan Day

13.1.07

1935


Silencio en la noche
ya todo esta en calma
el músculo duerme
la ambicion descansa

Meciendo una cuna
una madre canta
un canto querido
que llega hasta el alma
porque en esa cuna
esta su esperanza

fragmento de Silencio
Carlos Gardel

Corría el año de 1935. Mi abuela que distaba mucho todavía de serlo, era mujer de hacienda y trabajo duro por allá, por las montañas de los andes venezolanos, ya le habían nacido cuatro florecitas silvestres y había perdido otras cuatro. Venezuela llevaba 27 años de dictadura bajo la férrea mano del benemerito Juan Vicente Goméz, eran tiempos de silencios y torturas. La única voz que se escuchaba era la del tirano y su palabra era ley. Mi abuela tenía 32 años y poca holgura para soñar.
Pero 1935, ese año fue un año especial. Por la radio mi abuela se enteró de la visita del Carlos Gardel a Venezuela y a través de la radio emisora Broadcasting Caracas le fue siguiendo la pista de sus presentaciones y de sus canciones. Y la radio como la máquina imaginadora invitaba a los escuchas a vivir el espectáculo y a ser parte del sueño. A Gardel ya lo había visto en alguna de sus películas en el cine de Mérida y como todas las muchachas estaba platónicamente enamorada de él.

Gardel llegó a Venezuela el 25 de abril, viajando en tren hasta la capital. El pueblo estaba
enloquecido por la aparición del Zorzal Criollo, quien se presentó en el Teatro Principal, y en el Teatro Rialto de Caracas. Después viajó a Valencia y se presentó en el Teatro Municipal para luego seguir a Maracaibo, en donde actuó en el Teatro Baralt y el Metro.
Juan Vicente Gomez, que gobernaba entonces los destinos de Venezuela quizo escuchar a Gardel, lo invitó forzadamente a cantar en su residencia de Maracay ante una centenar de invitados. Poco tiempo después en Junio de ese mismo año, Carlos Gardel perdía la vida en un accidente aéreo en Medellín, Colombia. Seis meses más tarde se moría el viejo Gomez y con el se cerraba un capítulo importante de la historia de Venezuela.

Cuando pequeña, mi abuela me cantaba sus canciones, los tangos de Gardel, recuerdo sobre todo una, Silencio, en ese tiempo era casi una nana para que los chiquitos nos durmieramos. Más adelante cuando crecí y comprendí su letra como una canción por la paz, y la relacione siempre con la viejita de pelo blanco en la que se convirtió aquella joven mujer que por el treinta y cinco, lloró la muerte de Gardel como una muerte cercana y propia.

Registrando baúles, un día encontré un disco de pasta dura, era de tangos de Gardel, cuando le pregunté a mi abuela si me lo heredaba, me dijo con ojos iluminados y de repente muy jóvenes, que si que era para mi, que ella no lo necesitaba más, pues llevaba las canciones grabadas en el alma. Hay amores que también se heredan.

10.1.07

una de la esperanza 11

"...y sí, te digo que puedo volar, acuérdate que recibí poderes mágicos la última navidad!"

(gracias LINIERS por dibujarme una esperanza)

7.1.07

esa que soy


Hoy hay una buena excusa para hablarle a la del espejo de esa quien soy, de la que sigo siendo ya sin remedio a pesar de las distancias y de los tiempos, a pesar de toda el agua bajo los puentes y las lunas pernoctadas en otros cielos.
Tengo una lista de libros por leer, un montón de países por visitar y unos cuantos hijos por tener. Me sigue gustando el mar y el azul de su tela llana, la montaña bien alta, bien escarpada. Los olores exóticos,las lenguas raras, la música de tambores,la voz humana.
Todavía me encanta la gente y sus abrazos, el color de sus ojos, el calor de sus manos con todos sus gestos y sus significados. Amo los niños pequeñitos y su inocencia, su mundo por estrenar, su olor a nuevo. Sigo buscando como si estuviera perdida, sigo encontrando como al principio: maravillándome de la luz, de los mapas y los poemas, del horizonte y los papagayos que el viento arrastra sin más ni más.
Ya no temo al compromiso, ni a juicio arcano. Defiendo las libertades y los silencios. El aire que aún es gratis, los aguaceros... las carpas de los circos .... los trampolines y los trapecios, los tulipanes, los girasoles, los delfines y los dragones. Sigo soñando despierta, construyendo puentes, hablando con fantasmas, leyendo suertes. Sigo siendo rebelde, palo torcido, no hay más que hacerle...
Mi bandera va conmigo a donde yo vaya y una estrella enciendo con cada
credo. Ya sé de donde vengo y eso defiendo, no sé hacia donde voy... aún me
sorprendo. Ya sé de
despedidas y de reencuentros, puedo escribir un libro cualquier día de estos.
Adoro al chocolate negro como a los dioses. Me gusta la parchita desde chiquita, los cítricos sabores del trópico lejano y el abrazo de amigo, el abrazo de hermano. Me embriaga la palabra y toda su magia. Me gusta ver las cosas desde otro balcón, imaginarme posibles los imposibles, y regalarle a toda regla su excepción.
Me gusta verme en los ojos de mi hija linda y que ella me descubra con emoción. Ya he vivido mil crisis y otros naufragios pero también coronas y días de sol. He aprendido con el tiempo a darme tiempo, que en el apuro sólo hay cansancio,
Hoy puedo quitarle importancia al calendario, mirar el cielo iluminado, juntar recuerdos en días nublados, tocar la tierra con estas manos agradeciendo la presencia de esos que después de todo todavía están, sabiendo que me quieren,que yo los quiero y que sólo eso basta para mi andar.

3.1.07

La carta de una Rosa

o mi encuentro con
Rose Ausländer


Im Wunder

Ich verliere mich
im Dschungel der Wörter

finde mich wieder
im Wunder
des Worts

maravillada
me pierdo
en la selva de palabras

vuelvo a encontrarme
en el prodigio
de la palabra

Daniela me regaló una copia de su libro de cabecera,
un hermoso libro, del que ya había leído algunos
poemas en Cardiff. Y del que desde hace años busco una
versión en castellano. Lamentablemente no existen
libros traducidos a nuestro idioma y hay apenas un
par publicado en inglés.
Se llama Carta de las Rosas. La historia de su
autora, Rose Ausländer es muy interesante. Ella, una
judía sin patria en medio de las dos guerras. Vivió en
Austria, Estados Unidos, Rumania y Alemania y perdió
tres veces su nacionalidad (la austríaca, la rumana y
la norteamericana) además de su patria. Rose Ausländer
sobrevivió con su madre al exterminio de 50.000 judíos
de su ciudad natal. Al final de su exilio se radicó en
Alemania, en donde ya mayor, se recluiría en un
ancianato para encontar la libertad en el único lugar
en donde su alma podía encontrarla, la escritura. En
ese encierro voluntario comenzó su fase literaria más
creativa. Ausländer, aunque escribió toda su vida,
sólo en sus últimos diez años de existencia logró
escribir y publicar nada menos que una veintena de
libros. Tenía 75 años cuando comenzó el reconocimiento
de su obra.

Dornen

Wir haben Rosen
gepflanzt
es wurden Dornen

Der Gärtner
tröstet uns
die Rosen schlafen
man muß auch
seine
Dornenzeit lieben

Espinas

Plantamos rosas,
nacieron espinas

El jardinero nos consoló,
las rosas duermen
uno debe también
amar el tiempo
de las espinas


Me gusta de Rose Ausländer, su voz y su manera
luminosa de ver el mundo; no es fácil mantenerle el
cariño a la vida después de una historia como la que
ella vivió. El siguiente poema, por ejemplo, da cuenta
de su historia personal y de su amor por la palabra.

Als ich
aus der
Kindheit floh
Erstickte
mein Glück
in der Fremde

Al ich
im Getto
erstarrte
erfror
mein Herz
im Kellerversteck

Ich Überlebende
des Grauens
schreibe aus Worten
Leben

Cuando de la
infancia huí
asfixié mi suerte
en el extrajero

Cuando estuve
en el geto entumecida
se congeló mi corazón
escondido en un sótano

Yo sobreviviente
del espanto
escribo
de las palabras,
vida

De ella lo que más me gusta son los poemas que hablan
sobre la palabra y sobre el amor a la lengua materna
como la única manera de regresar al hogar que ya no
existe. Me identifico con ella en ese aspecto, porque
sé que sólo a través del uso de la palabra se mantiene
vivo el nexo con el lugar que nos vió nacer. El
lenguaje logra, además, el sortilegio que aleja las más
profundas ausencias y las soledades más sombrías.

Manche Worte

strahlen

Andere schauen mich an
mit schwarzer Magie

Ich hole
ihr verbogenes Licht
und lege es
in mein
umdunkeltes Herz

So
Lebt es sich
Leichter

Algunas palabras
brillan

Otras me ven
con magia negra

Recojo la arqueada luz
y la coloco
en mi oscurecido corazón

así vivir es más fácil

En Rose Ausländer convergen además de esa carencia de
patria y la lejanía geográfica que determina el
exilio, la necesidad de resguardar la memoria de lo
que se ha tenido para seguir andando y la obligación
de mantener la identidad a pesar de todo.

Ich wohn
auf einer Zauberinsel
wie einst
der arme Robinson

Früchte nähren mich

doch ohne Wort
und Menschen
muß ich

verhungern

Vivo en un isla mágica
como una vez,
el pobre Robinson

Las frutas me alimentan

pero sin palabras
ni gente

he de morir
de hambre

En los textos en alemán sus palabras se llenan de
gracia, ella juega con el lenguaje y como una
hechicera crea nuevas palabras. Eso me gusta, así como
lo breve de sus textos, y en esa brevedad la forma
poética pura, libre y sin rima y su estilo claro como
un día de sol.

Ich mache
einen eigenen Raum
aus Luft und Atem

Da wohne ich
in meinen Untergang
und unterhalte mich
mit Fischen

Hago mi propio
espacio
de aire y aliento

Allí vivo,
en mi caida
y converso
con los peces

Agradezco el encuentro con Rose Auslander, con sus
poderosas y sencillas palabras que como aves libres,
extienden sus alas, me abrazan y vuelan.

Briefe III


Brief aus Rosen
ihr Duft
umarmt
meinen Atem

Brief aus Astern
herbstbuntes
Ade

Cartas III

Carta de rosas
su aroma
abraza mi aliento

Carta de Asteres
color de otoño
adiós

2.1.07

Palabras de otros 7


1.- La calle está llena de miradas tristes”.A.S.

2.-La luna es la válvula por donde se infla el cielo. R.C

3.- Todo siempre cambia porque el universo conspira. M.C.

4.- El ser amor. El ser humano tiene la capacidad de volver a empezar

5.- El resentimiento libera...o hay un yugo en el resentimiento?. M.C

6.-Y tu qué eres? –dijo él - La respuesta o la pregunta?
Yo soy la posibilidad, soy el principio y la duda, eso soy –dijo ella OA/OQ

.7.-Hay lazos que crecen en la distancia. O.Q.

8.-El que no sueña muere pronto. O.Q

9.-Cuando estás bien conectado con tu esencia y atento a lo que sucede a tu alrededor...te das cuenta que la vida dialoga contigo. La magia está allí. A tu lado. E.B.

10.-Ni siquiera se conoce hasta que punto no se conoce O.Q

29.12.06

Hoy. Un día de esos


Hoy busco menos y estoy contenta conmigo.
Tengo uuna amiga que espera un sol cuando enero llegue a su fin y me gustaría tocarle la panza. Hoy más que nunca nuestras conversaciones resuenan como campanas de profundas verdades.
Hoy me río más de mi misma y de mis pequeñas caídas: celebro mis victorias con sonrisas imperceptibles y publico las lágrimas como las más grandes hazañas contra la apatía y el desamor.
Hoy me veo y me gusta lo que veo. Hoy cuento y descarto. Hoy soy más libre.
Hoy me gustaría abrazar a mi hermana y tomarle la mano para ahuyentarle los sustos de su mente; también me gustaría oler el perfume de mi abuela, tocarle la espalda encurbada y decirle que me enseñara más sobre la fe.
Hoy quisiera dormir acurrucadita en el regazo de mi mamá. Volver a sentarme a hablar de magia con mi amiga el hada que vive en el norte, buscar entendimientos con un corcel brioso que habita pantanos en un oeste de cemento.
Hoy quisiera bailar con mi quijote, cantar con mi papá, reír con el sarcasmo de un duende que conozco, abrazar a mis sobrinos.
Hoy quisiera tener alas para abrazar con calor, comer parchita y sentarme al sol.
Hoy hago todo eso cuando cierro los ojos, entonces sé que estoy con ellos y que todo lo puedo. Hoy sé que nunca me fuí, entonces me brilla un sol en la boca y la tonada es de color alegre suave, como la paz.

PS. la postal es de mi gráfico favorito: Nick Bantock

22.12.06

una de la esperanza 10

el regalo de navidad
todo el mundo les pregunta a los niños qué esperan recibir por navidades. Como si la navidad fuera regalos y nada más.
Mi hija, la esperanza (4) ve poca televisión y no está sujeta a la influencia de la publicidad de juguetes, por lo que cuando dice que algo le gusta o quiere tratamos de ahondar en el entendimiento de tal pedido.
Cuando se le pregunté que deseaba que le trajera el niño Jesús...ella miro hacia el cielo como esperando una señal y respodió:
- "Quiero que el niño Jesús me traiga ... poderes mágicos!"
Después del consabido silencio que nace de tamaña respuesta le pregunté:
- "y para qué quieres poderes mágicos?"
Me miró con cara sabia y contestó: - "para poder ayudar a la gente! No te parece que hace falta".
-"sí, hija a todos nos hace falta un poco de magia" -
desarmada contesté.
Al llegar el 25 de diciembre, entre todos sus regalos, ella, buscaba una cajita o un sobrecito pequeño que contuviera tan esperado regalo. Pero debajo del arbolito, no habían poderes mágicos.
Sin prestar atención a sus legos, cuentos y otros juegos, se me acercó decepcionada y me dijo: "mamá, no me trajeron poderes mágicos"

Yo le dije que el ni
ño Jesús me había dicho que los había puesto en su corazón, que ahí estaba toda la fuerza para lograr cualquier cosa que se propusiera, que sólo bastaba intentarlo.
Me miro incrédula y me dijo "voy a probar", lanzo un par de jokus pokus al aire y pidió un caballo. El caballo no apareció y callada y sin reproches se fue a construirse una casa de lego.
Yo la miré guardándome este minuto y deseando con toda mi fuerza "poderes mágicos" para más de uno.

20.12.06

feliz Navidad y feliz año nuevo


Un abrazo
de esperanza

y un brindis
por los buenos
encuentros

19.12.06

Solsticio de Invierno



Son esos niños que cantan los que abren la puerta del trastero. Es un coro de ángeles sin futuro el que mueve las raíces de los árboles. Tengo frío metido en los huesos, pero esas voces curan dolores de alma. Son esos niños los que registran lo que guardo sin saberlo. Dan vueltas a mi alrededor cantando una canción que me pone alas. Su abrazo huele a canela y a naranja...Deben ser estos días, quizá el solsticio de invierno, que despierta oscurnas y remueve tormentos para que entre un rayito ahí donde nadie lo espera.
Y esos niños que cantan, que cantan, que cantan.

17.12.06

el diario iluminado


FANNY Y ALEXANDER Ingmar Bergman (1982)

Después de muchos años, la ví de nuevo.
Me acerco a las cosas, al cine por lo que me hacen sentir, por eso escribo, por eso tuve una columna de cine y por eso escribiré siempre.
Esta nota inicia un aparte, que denominaré: la linterna mágica. Hablará sobre las películas que hace mucho tiempo ví y de repente vuelvo a encontar, sobre la que fui y la que soy en relación a ellas.
No voy a hablar del genio Bergman ni de lo que ya se sabe, ni de la película de cinco horas se convirtió en tres, ni de los premios que ganó. Nada de eso, esa información se encuentra en cualquier página si uno la busca bien.

Bergman me da la oportunidad de comenzar este aparte con su obra de mirada infantil terriblemente cercana. (por mi concepto de trabajo en arte), con ese recuerdo de infancia y la confrontacion entre el mundo que se ilumina ante el oscurantismo, pero sobre todo con la magia, la ilusión y la imaginación. Con él me asomo a una ventana que no conoce limites entre los sueños y la realidad.

Hablo entonces de los ojos de Alexander, de ese Bergman niño y de su mundo. Sí, hablo de un niño que a principios del siglo veinte, juega con su teatro de marionetas y nos muestra los roles que aprendemos a representar a lo largo de la vida, proyectando miedos y verdades en objetos inanimados, que su mano revive para contar una historia.

Alexander con su linterna mágica ve las cosas de una forma diferente y su cabeza se llena de preguntas que quizá nunca tendrán respuesta. Ese personaje me toca adentro, porque es el director y somos los que de una u otra forma vemos el mundo como la tierra carente de límites entre la fantasía y la realidad.

Con suavidad y poesía, el tiempo vuela en esos ambientes interiores de claroscuros y colores pálidos. Las metáforas con las que las estaciones también relatan una historia, la luz y esas imagenes que dirán en segundos lo que nos acompañarará por siempre - un coche tumbado en la escalera que da al jardín, y en él una muñeca de brazos abiertos que mientras se ahoga mira al cielo.
El mundo infantil, la soledad y el desamparo, el encuentro con la muerte, el temor de Dios; Bergman nos cuenta de sí y del niño que fue a través de Alexander. La infancia, el momento en donde se gesta lo que hoy somos.

Hay también en la película espacios maravillosos como la fantástica tienda de antigüedades, un sitio más de cuentos que de realidades, en el que el niño se mueve sin preguntarse si lo que ve es o parece. (pienso en elisabetta) Y si uno mira bien, en cada rincón hay un recuerdo; una madeja de historias por contar; la memoria de uno y de muchos; el silencio y la imposibilidad del ser humano por llegar a Dios; ya que éste puede ser cualquier cosa. En fin un bellísimo diario imaginado en el que el hombre no tiene por qué poder entenderlo todo, pues la vida es una constante interpretación de diversos papeles, lo importante es vivirlos plenamente, sin evadirse jamás de ellos, pero con la inocencia de los niños.

Y aunque al ser humano le sea imposible aclarar ciertas dudas en su intento por conocer a Dios, y como Alexander tenga que vivir siempre con los fantasmas de su mente y con el miedo a que se enturbie la precaria felicidad del dia a día; siempre habrá la posibilidad de escape que brinda la imaginación. Eso sí, muy de Bergman, a sabiendas que por mucho que lo intente y aunque la confianza en el amor sea grande, el hombre no podrá jamás desprenderse de sus temores más profundos.
Esta descripción del lado iluminado de la vida, es la otra opción que propone Bergman de olvidar, a duras penas, la cruel imposibilidad del hombre por entender su propia existencia.

15.12.06

una de la esperanza 9

El diente
Apenas sintió que algo se movía en su boca, lo publicó a diestra y siniestra: “Tengo un diente flojo, tengo un diente flojo, ya pronto seré una niña grande, una niña de escuela“...pero pasaban los días, las semanas y el diente no caía, ella soñaba ratones con collares hechos de dienticos en sus cuellos y se alegraba porque pronto entraría en el mundo de los más grandes.
En el Jardin de Infancia la pregunta obligada después de los buenos días era:-“y ya se cayó tu diente?“
Ella contestaba, -“no todavía no, pero pronto se caerá“...
-"Es que estás todavía muy chiquita, apenas con cuatro años no se caen los dientes“
-"Qué sí, que el mío esta flojo y tengo cuatro y medio, no cuatro!"
-"Será antes de navidad o será para año nuevo?

El diente en primera plana y la esperanza contenta...esperando, esperando.
Anoche sucedió lo esperado, antes de la hora de dormir, un pequeño jalón, nada doloroso terminó la espera con un poquito de sangre y una gran alegría.
“Mamá escucha bien...ya no soy un bebé, soy una niña grande!“

Y yo tan emocionada y conmovida como cuando dió su primer paso, o cuando dijo mamá por vez primera, o cuando pisó el kindergarden la primera vez...Mi hija y sus primeras veces que son también mis experiencias primeras. Todo tan normal, tan natural para ella. Yo me maravillo de esos pequeños milagros diarios.
Quisiera estar siempre cerca cada vez que hay una primera vez en su vida. Lo necesito más que ella.

14.12.06

Postal de Santiago


07.08.91
El cielo es una gasa a punto de caer.
El terminal del Sur queda en pleno centro de la ciudad. A nuestro arribo llovía copiosamente sobre Santiago. Tuvimos que caminar unas seis o siete cuadras para poder tomar el bús que pasa por las Condes. Calados hasta el alma y con los morrales más pesados que nunca, por fin pudimos tomar la “micro“. No me pude hacer ninguna idea de la ciudad porque los vidrios empanados se encargaban de impedirmelo.
Después de mucho preguntar y preguntar nos bajamos en la avenida las Condes. Lo que sucede es que la “comuna“ es gigantesca y nadie nunca nos sabía ubicar. Finalmente terminamos en la policía. Los carabineros nos dijeron que estabamos bien perdidos y nos mostraron el camino en un gran mapa. Al final de una larga y pesada caminata llegamos cansados y empapados a la calle Laredo. Mientras caminaba en mi mente sólo resonaban palabras como dictadura, muerte, desaparecidos, la moneda, mi amiga exiliada, su tía en la carcel, la univesidad , la plaza Italia, y toda esa historia que conozco de boca de sus protagosnistas. No podía hablar pero mi cabeza gritaba.

13.12.06

Postal de Londres 2

a massimo

Hay un río que va a dar al mar,
hay un río que mueve la piel del mar,
hay una gaviota seguida de lejos,
hay una ventana que me separa del frío,
hay un sol con pena,
hay un río que mueve la piel del mar,
hay una mujer curiosa
pasajera de una blanca ala,
hay un hombre en este invierno
que es como el mar de lejos
Hay un río que va a dar al mar.

Postal de Londres 1

Lo que importa en la vida es ser feliz... ah! y uno no se puede olvidar de reir! 28.9.96

Me lo dijo un ángel tanzaní en el metro de Londres, mientras me regalaba una flor y desaparecía entre la gente.

Postal de Europa

Lo que sigue lo ví escrito en una franela cuando viajaba por Europa. Siempre queda la duda si en las generalizaciones, tan poco agraciadas, se oculta siempre una pizca de verdad.
En el cielo
Los policias son ingleses,
Los cocineros son franceses,
Los banqueros son belgas,
Los bailarines son espanoles,
Los amantes son italianos
y todo esta organizado por alemanes.

En el infierno
Los policias son franceses,
Los cocineros son ingleses ,
Los banqueros son espanoles ,
Los bailarines son belgas,
Los amantes son alemanes
y todo esta organizado por italianos .

12.12.06

una de la esperanza 8

Ya se sabe que la esperanza (4) está muy preocupada pensando sobre cómo vienen los niños a este mundo.
Ayer me dijo algo que hoy tengo, debo contar:
- Mamá sabes qué dicen los bebés cuando salen de la barriga de sus mamás?
- No sé. Qué dicen Anza?
- Dicen…(suspirando) ay!!! por fin aire fresco!

(díficilmente pude aguantarme la risa!…Esos peligros vive quien convive con un ángel con cuernitos en la cabeza!)

11.12.06

Las flores de Maria

Después de tener tres niños y una década de vida en común, mi amiga Maria se casa con el padre de sus hijos.
En mi calidad de madrina de la boda le pregunté:
- de qué clase de flores te gustaría tu ramo de novia?
- umm! el ramo de novia... flores?
- sí, el que llevarás en las manos?
- ella, ah ramo de flores, no había pensado en ello... (silencio)
- y entonces?- pregunté.
- no, no habrá flores...llevaré un niño en cada mano, ellos son mis verdaderas flores.

Yo respiré profundo y apreciando el tamaño de su verdad.
Una vez más lo hizo, una vez más me regaló su sabia e inocente poesía.

Mi amiga Maria no habla castellano, pero sabe que escribo sobre las cosas que me dice. Ella dice que soy yo la que veo belleza en sus palabras. Yo digo que ella es una poetisa andante.

7.12.06

La Navidad de la esperanza

Me he reconciliado con la Navidad desde que tengo una hija.
Antes de que la esperanza naciera, su papá y yo de milagro comprabamos un par de ramas de pino para decorar y es que de verdad no era necesario, nuestras familias estaban lejos y nosotros todavía andábamos de hippies por esta vida. (lo que también fue importante).
Me gusta la navidad en Alemania porque es un tiempo de verdadera introspección para muchos, pues todavía las tradiciones que datan de siglos pensan y se contraponen al conocido consumismo que aqueja a buena parte de este mundo.

Yo no soy de iglesias, nunca lo he sido...sé y siento que lo que yo llamo Dios de verdad está en todas partes...por eso hemos decidido que aquí, en Alemania no tedríamos ninguna Confesión. Y basándonos en esa libertad pues disfrutamos de todos los cultos y tradiciones cuando lo necesitamos.

El día que nació mi Esperanza nos convertimos en verdadera familia, fue nuestra navidad particular; desde ese momento y con ella reaprendemos las cosas para luego darles nuestra lectura particular.

La navidad es una de ellas...Apenas la navidad pasada decidimos buscar un árbol y decorarlo...fue hermoso, mi primer árbol de verdad, buscado en el bosque entre frío y lodazal...maravilloso!. Desde ahí tenemos una navidad „multi-culti, como se le dice por estos lados a las parejas de diferente nacionalidad.

La Fiesta de Navidad en Alemania dura tres días: la Nochebuena (el 24 de diciembre); el primer día de navidad, o sea el nacimiento de Jesucristo (el 25) y el segundo día de Navidad (el 26). En Nochebuena las familias encienden las velas del árbol de navidad para hacer el reparto de regalos, después de ir a misa, se cantan villancicos. A los niños se les lee cuentos sobre la natividad. En nuestra casa hacemos todo eso y lo mezclamos con el sabor y la tradición venezolana, en decir cantamos „aguinaldos“, comemos Hallaca y pan de Jamón, con pesebre y además el niño Jesús, llega el 25 en la mañana.

Se dice que la costumbre del árbol de Navidad nació en la zona Germana, en la primera mitad del siglo VIII. El día de navidad, San Bonifacio estando predicando un sermón, a unos druidas y para convencerles de que el roble no era sagrado, derribó uno. El árbol al caer fue destrozando todos los árboles que estaban cerca, excepto un pequeño pino. San Bonifacio, dijo que eso era un milagro y llamo al arbolito sobreviviente , el árbol del Niño Dios. Los años siguientes los cristianos celebraron las navidades plantando pinos. (qué buen uso de la temprana creatividad publicitaria!)

Pero hay otras tradiciones en este país que a mi particularmente me encantan:
El Adviento,por ejemplo, para mi el tiempo del silencio. Son las cuatro semanas antes de las Navidad. Viene de la palabra latina “adventus” significa “llegada, advenimiento” y se refiere a la espera de la llegada del Salvador al mundo. Se coloca un centro de mesa navideño que contienen cuatro velas y cada domingo de Adviento se enciende una . A cada una de esas cuatro velas se le asigna una virtud:
La primera, el amor; la segunda, la paz; la tercera, la fe y la cuarta, la esperanza.
A los niños se les hace un calendario de Adviento que contiene 24 sorpresitas, que pueden abrir, una por una, desde 1 al 24 de diciembre. Como hace frío y oscurece realmente temprano es un tiempo de velas que arden y pensamientos que vuelan.

El 6 de diciembre es el día de San Nicolás, que no es el gordo vestido de rojo de la Cocacola, sino es un señor que según la tradicion era el Obispo de Myra, Turquía por allá por el ano 280, que le hizo mucho bien a la gente porque repartía comida a los que no tenía nada. Entonces el Nikolaus, de manera símbolica, les llena una bota a los niños la noche antes del 6 de diciembre. Los regalos que reciben son una mandarina, una nuez, una manzana, una galleta y un chocolate.
A veces, las familias se reunen y esperan que el Nikolaus mismo aparezca a traer sus regalitos a los chiquitos que se han portado bien.

En cada ciudad hay un mercado de navidad en donde se venden cosas y comida tradicional de esta época. Hay un vino que se „mejora“ con especias, canela y naranja, se llama Glühwein y se toma muy caliente. Y a pesar de que me falta mi Navidad Venezolana, con sabor a Hallacas hechas por la abuela, el dulce de lechoza, el ponche crema de mi mamá, el pan de Jamón de un buen panadero y ensalada de gallina de mi hermana; añoro los abrazos y el calor de mi pueblo y de mi sangre; la bulla de la calle, las gaitas y los triquitraquis, he aprendido a querer esta navidad del norte, silenciosa y esperanzada. Sobre todo por eso...por la esperanza.

2.12.06

Gaviota

Volar como ella,
surcar el cielo,
asustar a las nubes
de tanto vuelo.
Probar a romper el aire
con el filo de un ala
Volar como ella
abriendo el cielo
de un sólo intento