13.5.12

Intuición maternal


Está es la historia de un sueño,uno que se espejó maravillosamente en la realidad de mis días.

Llevaba pues una barriga de casi ocho meses en donde un astro nadaba y nadaba. No habíamos querido saber su sexo porque eso no tenía en realidad ninguna importancia. Decíamos "será bienvenido quién venga y cómo venga“. Sin embargo, todo mi embarazo me sentí habitada por el almita de un niño. Compraba ropa azul, buscaba nombre de varón y me preparaba para dar a luz en el agua.

Y una noche…

me encontré de repente en la casa que conozco de memoria. Caminando las habitaciones del viejo caserón de Milla, la casa de la abuela y de los veranos de mi infancia. Fue como siempre, como si la casa todavía estuviera ahí, de pie, esperándonos cada Julio entre rosas y montaña: La tejas enmohecidas de frío, el piso de terracota que contaba historias, las formas que se dibujaban en las paredes de bahareque y adobe, los muebles viejos y la puerta de zaguán entreabierta.

Al final, el cuarto de Abuela con sus dos camas, la de ella y la de Rosa, mi nana, el radio dormido, el olor a velas y a ungüento de menta. La tenue y pálida luz que alumbraba los santos del altar y el silencio de siempre, el silencio.

Me acerqué a la cama de Rosa, en la pared colgaban las muñecas de la infancia que nunca tuvo, las mismas con las que dejó de jugar el día de mi nacimiento.
Me aproximé a descolgar una de ellas, justo cuando una voz conocida me detuvo en el acto.
-“ Niña, qué hace?. Usted ya no necesita más muñecas. Usted acaba de tener una. Los doctores se acaba de ir y la operación salió bien...“

Con los ojos de amor de la abuela clavados en la memoria, me desperté con la certeza de que todo había cambiado y de que ya se me había avisado. Despabilé a Lars y le dije:
-“será una niña y nacerá por Cesarea, me lo ha dicho mi abuela!

Él acostumbrado como ya está a esas cosas, me miró profundamente y luego dijo:..."entonces ya sabemos".


Feliz día de las Madres

1 comentario:

Alberto (Chamo) Rojas dijo...

Feliz día mamita bella.