1.10.08

Parálisis


Tengo las manos flojas y la cabeza no sé donde.
Se llena de repente de ideas y cuando tomo el lápiz y el papel (soy de las que todavía escribe a la vieja usanza) se echan a volar muertas de la risa. Me pasa a veces, sucede que se revelan las "perras negras", se enredan en un ir y venir en mi cabeza para no dejar sino un rastro de arena y algún pétalo de flor marchita. Ando floja para las palabras. Debe ser el frío que ataca los pensamientos y los deja cogelados en mitad de la verdeda. No sé, algo me falta y no sé qué es. Se me paraliza también el habla, por no hacer falta, faltan palabras. Un enredo, un circo sin fin de cosas muertas, esas que esperan mi mirada y que las reviva nombrándolas.

16 comentarios:

Inos dijo...

Las palabras se vuelven blandas y pegajosas, unas sobre otras, hasta convertirse en una suerte de melcocha en la que se pierde la definición.

El resto es labor de hormigas.

Gustavo dijo...

Me parece que la veo... el papel, el lápiz, los lentes...
:-)

Gustavo dijo...

Igual usted tiene palabras como para hacer dulce.
Sólo tiene que hilvanarlas en el órden correcto.

María Elisa Quiaro dijo...

inos, hoy no doy ni para hacer melcocha.

gus, los lentes son nuevos, desde hace un par de semanas!!!
y de verdad que hoy no doy ni para hacer melcocha.

Pedro J. Sabalete Gil dijo...

Bueno. Será el frío o la ausencia de lluvias por aquí porque me sucede, más o menos, lo mismo.

Tal vez cuando la estación se defina todo cambie.

También manejo lápiz (portaminas) y papel, no soy rápido con el ordenador y siento que mis ideas fluyen mejor a la antigua usanza.

Saludos.

Ana dijo...

Tus silencios, Ontokita, presagian la cascada, un poco más adelante. Una bella casacada para saltar riendo.
Un abrazo

Francisca Westphal dijo...

A veces el cansancio es tal que no nos da ni para hilvanar dos palabras, pero pasa el tiempo y esas palabras se unen con otras no dichas y se volcanizan hasta que revienta y salen... a veces, así me pesa también... besos

Umma1 dijo...

Rachs Ontokita.

Tiempospara sembrar, tiempos para cosechar. Y hay que respetarlos.

Ahora, por la belleza de esta confesión, creo que las palabras no se te fueron muy lejos.

Abril Lech dijo...

Más que parálisis yo percibo el corazón gestando algo. Y cuando el corazón esta construyendo dentro hablar solo aporta ruido. Que el silencio de las letras sea fecundo Ontokita!

Anónimo dijo...

Vivir el silencio es un estado maravilloso. Yo lo busco, lo busco y no lo encuentro...me sobran las vanas palabras.
Dichosa vos.

Lena yau dijo...

Para andar floja de palabras,

te describes muy bien...

(jaja)

No hay silencio ni vacío.

Hay palabras bien arregladas en un ramillete.

Hay sonidos que cantan.

Yo creo que estás bien,

que están contigo.

No imagino a Ontokita escribiendo de otra forma.

Con lápiz.

Con papel.

Un abrazo doble vuela a Alemania.

Beso doble también.

María Elisa Quiaro dijo...

Goathemala tenemos las manos entumecidas de frío, miremos entonces los colores de esos árboles que se desvisten.

Ana, saltaremos abrazadas.

Francisca ...a veces, a veces

Umma... siempre están, siempre están.

Abril y pronto habrá movimientos.


Julia el silencio es tan bello!

Lena, estoy bien, callada viendo la estación llegar y los pájaros volar.

Tanino dijo...

Amo la palabra, pero con el tiempo me he dado cuenta de que no es siempre la mejor forma de expresarse. En música hay un signo que se llama silencio y en la partitura se suele incorporar de manera muy mezquina, se malentiende como si fuera ausencia de música, uf! creo que en la palabra sucede algo parecido, ese vacío en el espacio es un cuerpo macizo, contundente, significante, casi siempre bello.
un beso
giu

Clarice Baricco dijo...

Las palabras volverán y de algo estoy segura, no regresarán vacías.

Besos primita.

Cuídate.

G

Isabel Barceló Chico dijo...

A veces es preciso sentarse y escribir, escribir, escribir, aunque parezca que no tiene sentido. Entonces las palabras vuelven a tí. Un beso enorme y mucho ánimo para combatir el frío.

Alyxandria Faderland dijo...

Parece que estamos igual, yo acomodo la cabeza en la almohada, y me viene un rio de ideas, palabras, pero basta que intente atraparlas por algun medio y las muy desgraciadas salen corriendo en estampida, no se dejan atrapar por lapiz, lapicera o teclado alguno.
Pienso, optimistamente, que aun estan en gestacion, en su utero mental, les falta tiempo para formarse completamente, acomodarse una tras otra formando una idea, un relato completo y luego entregarse al parto manso donde sea tomar la punta del ovillo y desgranarse lentamente en forma de letras.
Uffff, espero.