
Llueve en Praga. Pienso inevitablemente en Kafka. La sombra de Kafka y sus historias habitan Praga y el oscuro laberinto de sus calles. Presiento como ese hombre que entendió de dolorosas metamorfosis, camina en la penumbra de la ciudad y cruza el puente Carlos V en donde toda las estatuas visten de tiempo y telarañas. Mientras, llueve sobre Praga - como si llorara - ella una dama vieja, calladamente lo hace, sin esperanzas.
foto: Angst
15 comentarios:
A lo lejos, entre la niebla, con un crujido de piedras muertas, se recorta la oscura presencia de El Golem en su búsqueda de lo innombrado, atravesando esta ciudad de alquimistas y largas sombras.
Aquí no se ha abolido la permanencia, ni el viento frío que todo lo toca.
Postal desde un cuarto circular sin puertas ni ventanas: la encrucijada de las calles en Praga.
Una vez soñé concebir un hijo en Praga...
De tu mano regresé a Praga y a todo lo que esa ciudad me hizo sentir cuando me perdía, feliz, en sus calles... lo que vuelvo a sentir cuando la rememoro... sonríe poco la gente por allá, como si temieran abrir las ventanas y ser juzgados... o como si no tuvieran muchos motivos para hacerlo... a pesar de todo, hay una magia que se les escapa e impregna la ciudad...
Un besito
La lluvia en una ciudad llena de historia evoca siempre cosas hermosas,en tu caso un escrito conciso,evocador,melancólico,bonito
Un beso
Jo!
Cuantas ganas de re-engancharme a mi rutina blogera Pero es que con tanto trabajo, llevo unos meses de infarto.
Aún así un placer pasar por aquí, y poder visitarte, leerte y saludarte.
En un par de meses se acabará el estrés y podré volver a pasearme por mis blogs amigos favoritos.
Un abrazo y cuídate.
Alberto.
Venite a cargarte de luz aquí...donde la música está sosteniendo los puentes.
Nos transmites una imagen melancólica y triste que contrasta con estos días de sol y alegría en Valencia. El mundo y la vida tienen esas paradojas. Besos, querida amiga.
¿ por qué no soy invitado a tus otros blog ? hay un gordo que me mira a los ojos y me empuja hacia afuera con sus nudillos con olor a cerveza...
m
una sospecha
Ay, mi Praga... Yo pasé la revolución de terciopelo en Praga, llegué el día 7 de diciembre y salí el 7 de enero y todo había cambiado ya... Desde luego "mi" Praga de entonces no tiene nada que ver con "tu" Praga de ahora... He estado varias veces en los últimos años y cada vez me repele más... No soporto los turistas... Y hablando de viajes, por fin he terminado de escribir la “crónica” de mi viaje sentimental a Tenerife, la ballena-isla-volcán… La he compuesto en cinco capítulos y una entrada-puerta que puedes seguir de corrido, de arriba abajo, en mi Blog… Es mi regalo para tus ojos esta Semana Santa… Ojalá te guste esta literatura de viaje y sus imágenes… saludos... pau
Hola Ontokita, pasaba a saludar
y dejar un abrazo.
MentesSueltas
PD: Mi hijo "hoy" esta en Praga...
Yo quiero, y eso que voy pronto. :) Besos.
No se que pavada venia a decir, cuando llego al eclipse de luna y me desarman las palabras de tu hija, "vamos mamita a dormir como la luna". No se que me hace que tienes entre tus manos una poeta nata, de esas que vive soñando en alcanzar una estrella y algo me dice, no se porque, que vayas haciendole espacio desde ahora para el dia que te la traiga!!!
qué evocador...todo
saludos, qué rico encontrarte de nuevo
Qué foto tan espeluznante y a la vez CONVOCA. Me gustó tu escrito sobre Praga, ciudad que no conozco y me gustaría.
En lo demás vengo a desearte unas MUY FELICES PASCUAS!!! Un beso grande!
Uf, amiga, también recordé a Kafka al pasar frente a su casa. Imaginé la habitación de Gregorio Samsa y me puse a mirar hacia adentro por las ventanas de Malastrana. Besote
Giu
Publicar un comentario