mi Avila adorado y esa locura tan caraqueña, como dice Waiting solo los caraqueños entendemos la necesidad de ver siempre hacia nuestro verde norte. Saludos
Waiting for Godot, Mil Orillas, Rosa, hermanas de tierra, hay días que no importa lo felíz que podamos ser en nuestros mundos adoptivos, hace falta mirar ese norte franqueado de verde que es el Avila y saberse allí...parte de ese caos caraqueño y de ese universo tan lleno de terribles contradicciones y maravillosos milagros. Lo sé, la distancia hace que veamos las cosas más bonitas...y la nostalgia también. Aunque en el fondo sepamos que algo de lo que dejamos dejará poco a poco de pertenersernos y en elgún momento comenzará a sernos extraño. Toda una gran contadicción. Abrazos
A mí no me pasa con la ciudad específicamente....me pasa con la montaña y con la posibilidad del mar...Toda ciudad perfecta tendría que tener un Avila....
Sí, Ontokita. Tienes razón. El sentido de pertenencia se marea con el tiempo....lo mismo sucede con el lenguaje...(el oral y el gestual), no desaperece del todo pero se difumina.
¡Qué imagen tan conmovedora y tan bella! ¿Extrañas verdad? La tierra de uno guarda su corazón, Caracas para ti, Buenos Aires, Madrid, no importa el nombre, son las raices... Te dejo un beso.
20 comentarios:
Mi bella Ontokita, me has llegado al corazón directo, es así ser caraqueño es eso, y solo un caraqueño lo entiendo. Besos.
Quería decir lo entiende, pero me entiendo no? :)
Cómo extraño mi muro vegetal!
cariños
mi Avila adorado y esa locura tan caraqueña, como dice Waiting solo los caraqueños entendemos la necesidad de ver siempre hacia nuestro verde norte. Saludos
Waiting for Godot, Mil Orillas, Rosa, hermanas de tierra, hay días que no importa lo felíz que podamos ser en nuestros mundos adoptivos, hace falta mirar ese norte franqueado de verde que es el Avila y saberse allí...parte de ese caos caraqueño y de ese universo tan lleno de terribles contradicciones y maravillosos milagros.
Lo sé, la distancia hace que veamos las cosas más bonitas...y la nostalgia también. Aunque en el fondo sepamos que algo de lo que dejamos dejará poco a poco de pertenersernos y en elgún momento comenzará a sernos extraño. Toda una gran contadicción.
Abrazos
PS, Sofia Imber aunque extranjera, como muchos otros extranjeros, ha llegado a ser más venezolana que la arepa!
Es curioso...yo no siento eso con ninguna ciudad...
A mí no me pasa con la ciudad específicamente....me pasa con la montaña y con la posibilidad del mar...Toda ciudad perfecta tendría que tener un Avila....
Sí, Ontokita. Tienes razón. El sentido de pertenencia se marea con el tiempo....lo mismo sucede con el lenguaje...(el oral y el gestual), no desaperece del todo pero se difumina.
Casi, casi con las mismas palabras una amiga de allí me describía la ciudad.
Sin ella, por ella, con ella, decía, odiar-amar-desear.
Creo que a todos, con la ciudad natal, con la ciudad soñada nos pasa lo mismo.
Feliz fin de domingo
Tenemos raíces igual que los árboles.
Sólo que no morimos cuando nos sacan de nuestra tierra.
Besos para usted y su hermosa Venezuela.
BRINDO POR TI ONTOKITA Y TU BELLO PUEBLO.
QUE TENGAN PAZ!
BESOS
ADAL
Qu� bella forma de expresar el amor por la propia tierra. Besos, querida amiga.
No es por nada pero me encantaría subir al Ávila...
te dejo abrazos desde nuestro cielo del sur.
Ke bien escrito...
...me gusta cuando alguien reconoce su pertenencia con tanto cariño
Saludos
¡Como tira la tierra!
Abrazos.
¡Qué imagen tan conmovedora y tan bella! ¿Extrañas verdad? La tierra de uno guarda su corazón, Caracas para ti, Buenos Aires, Madrid, no importa el nombre, son las raices...
Te dejo un beso.
me conmoviste hasta los huesos, muchachita...
Mi Caracas, la nuestra... snif...
besitos
Qué verso tan brutal!!! Llegador, potente.
Quiero conocer tu tierra prima.
Besos
¡¡¡¡¡Qué belleza!!!!
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