18.11.07

Postal de Berlin


Me senté a ver la caída de la tarde en Berlín del este, ya sin muro...
Nunca un punto cardinal, o dos, tuvieron tanto significado.
Nunca que el poniente fuera el Oeste y el naciente fuera el Este, resumió tantas cosas y tantos sentimientos juntos.
De tour por la ciudad en donde viven los ángeles de Win Wennders, inmensa y majestuosa, levantada entre la eterna disonancia de la guerra y la paz, de los opuestos, dividida por un un muro, que aunque ya sólo es recuerdo, también levantó diferencias.
Un extraño sentimiento me invade. Primero una sensación de lejanía, de cuento contado, de película de guerra que se va disolviendo en la clara consciencia de lo que aquí se vivió y todavía se vive . Todo al final una cuestión de poder: rusos, alemanes, ingleses, franceses, antes Prusianos, Galos, Sajones...tantos nombres para reinventar la misma historia. La historia de la lucha del hombre contra el hombre. Con razón los ángeles están tristes...si todo se basa en una eterna contradicción...

10 comentarios:

eika dijo...

Qué bonito!

Me gustó mucho. Pareciera que se pudieran extrapolar tus palabras y describir lo que se vive en estas tierras, en estos tiempos.

Un beso!

Julia Ardón dijo...

contradicción que tenemos que aprender a superar y entender: somos UNO. Una sola cosa, un solo evento, un solo fenómeno. Aceptarnos...movernos desde esa unicidad...en que los contrarios conviven para provocar cambios que solo la propia contradicción puede generar.

Cariños

Elú dijo...

Liberarse de la contradicción es aceptar que la mayoría de nuestros pensamientos y decisiones están guiados para ensalzar nuestra propia imagen. El hombre siempre está en contra del hombre porque sólo ve lo que quiere ver.
Sin embargo, siempre hay quien encuentra el secreto que en realidad nunca estuvo escondido, aquel secreto alado que a veces tiene ojos de atardecer.

Andrés A. Villalobos Vargas dijo...

a mi este blog me gusta mucho pero nunca encuentro los comentarios indicados...

saludos desde Costa Rica!

Francisca Westphal dijo...

Berlin tiene esa cosa cosmopolita que nos hace sentir como en casa... me refiero a que ha pasado tanta historia por ahí que las personas pareciera que están mas conscientes de lo que viven y de lo que son, parece que acogen más y son más abiertos y cariñosos... me gusta Berlín...

Anónimo dijo...

Yo quiero ir al Berlín.

Los angeles de Wenders...poesía pura!

cariños

malditas musas dijo...

Los ángeles tristes que cuidan la ciudad nos espían desde tus textos...

Un beso
Musa

María Elisa Quiaro dijo...

eika, yo también pienso constantemente en eso, amiga

Julia y se uno y opuesto mientras haya quilibrio alivia y ayuda, sólo cuando un lado pesa más que el otro...

Elú y en ese espejarse en los miedos está el peor de los errores.

meleobro, agradecida!

pancha si los berlineses son verdaderamente especiales.

Mil Orillas ciertamente amiga.

Musarella, ...nos viven dentro, verdad?

Gustavo dijo...

Los hombres seguimos siendo animales, lamentablemente.
Se nota a cada paso.

Le mando un beso.

Clarice Baricco dijo...

Será prima que pueda conocer esas tierras a tu lado?
Fíjate que una compañera de Bethania fue por tres semanas por cuestiones estudiantiles y manda y mando fotos con ojo arquitectónico y ha sido un deleite.

Lindo lo que escribiste. Muy saudade.

Abrazos primita.