
Un astronauta con alas
Una tarde, de este verano que no ha sido, caminabamos mi Esperanza y yo de regreso del kindergarden.
Ella con tono de maravilla me dice:
- Mámá!
- ummmm!
- sabes qué quiero ser cuando sea grande!
- no, dime qué quieres ser?
- quiero ser astronauta!!!
y yo que en ese minuto la vi y me vi de pequeña soñando también con ser astronatura para pilotear un cohete y visitar planetas y conocer el universo, le pregunté:
- y para qué quieres ser astronauta?
- qué pregunta mamá...para estar más cerca de los ángeles, claro!
- ah! claro! , me dije agradeciéndole, una vez más toda su magia y su ternura.
12 comentarios:
¡Es maravillosa!
Besos.
Qué ternura! Es un verdadero regalo, para ti y para nosotros que lo podemos leer aquí.
Máravilla Esperanza! Por eso tiene el nombre adecuado. Y tú nos das sus letras.
Abrazos prima y dale mi cariño a tus ojos.
Ni hablar!..¿para qué más querría subirse a un cohete? :)
Una ternura...
la magia de los peques... es un regalo cada día! besotes
.. je, je.. pero si los niños son unos angelitos.. :-)
.. besos..
que lindo que seas madre.
La esperanza aparece en el rostro de la vida, en el pétalo y la semilla.
Qué hermosa. Digna Esperanza de la Ontokita.
En realidad no le hace falta el título de astronauta... ¡hace rato que lo es!
Besos.
sus ángeles, de seguro, están más cerquita... ¡es preciosa tu esperanza!
pasé a dejar un beso y me llené de otras dulzuras
hace días que no me deja publicar comentario..buuuu voy como anónima??
sole...lanalfabeta
GENIA!!!!!
(los grandes y las interpretaciones acerca de los dichos de los niños, jejeje)
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