3.8.07

la muñeca rusa





para Frau Wetz

Eran los años del fin de la gran guerra...los rusos, aunque vencedores, compartían con los derrotados la miseria que los años que la destrucción les habían dejado.
En la rusia roja de Stalin y de Lenin todavía vivían muchas familias alemanas que habían levandado allí su hogar después de que la Emperatriz Caterina la Grande por allá por el 1700 y tantos les ofreciera a los siempre pobres pueblos de Prusia, 100 años libres de impuestos si con sus pocas vacas, gallinas y ovejas echaban raíces en Katerinenburg, no tan lejos de San Petersurg.
Después de la guerra no había quedado nada en pie en Europa sólo millones de muertos sembrados en la vera de los caminos polvorientos; sólo familias desmembradas; sólo inocencia convertida en pronta adultez...
Ya el ser alemán en la Alemania ocupada por rusos, franceces, ingleses y norteamericanos era una gran humillación...pero el pertenercer a una vieja familia alemana en Rusia era mucho peor... los hombres de ascendencia alemana, aunque nacidos en territorio ruso fueron mandados por Stalin como medida de cautela a los campos de concentración siberianos...
Una niña alemana en Rusia, que cada noche se acostaba pidiéndole a Dios que su papá pronto regresará a casa, crecía al amparo de la presencia matriarcal. Una madre y una abuela que susurraban palabras en la prohibida lengua alemana a cinco 5 niños y a su pobreza.
Las mujeres realizaban las labores del campo, no existía manera de transportarse entre pueblo y pueblo, que no fuera por la fuerza de los haraposos zapatos que cubrían aquellos cansados pies.
La niña de escasos cinco años camina largas horas con su abuela para tratar de vender algún lechón el algún pueblo cercano. Un día, de regreso a casa y a un lado del camino la niña encuentra una pequeña muñeca hecha y pintada a mano. A los ojos de una niña que nunca había tenido un juguete, aquella sucia y vieja muñeca brillaba de hermosura. Pidió permiso a su abuela para recogerla y llevarla a casa.
La abuela con la autoridad que le daban la escasez y el orgullo le prohibió recoger aquel juguete. La niña dócilmente obedeció como era debido.
Al llegar a casa, aquella niña se escondió donde más pudo para llorar sus lágrimas de niña por el juguete que nunca tuvo; para llorar sus lágrimas de adulta por el orgullo que le quedaba; para llorar sus lágrimas de pueblo por no tener derecho a serlo; para llorar por lo que hasta el día de hoy no se le es dado olvidar.

29 comentarios:

Mauricio dijo...

me hace acordar una música de silvio "gaviota"...

me gustaria que conocieras una amiga de argentina que vive en alemania.

http://www.buep.blogspot.com/

Saludos.

P.s Pase por tu blog de arte, está genial!!!

Candelas Sanchez Hormigos dijo...

Me has hecho recordar algún escrito japones sobre el tema. Pueblos envueltos en grandes conflictos, han sido los perdedores, nunca se les dejará olvidar.

Hoy, tu post tiene regusto amargo.

Juan Lucas dijo...

Hermosa descripción de algunos de los horrores de la guerra. Espero que nunca más vuelvan a ocurrir semejantes actos.
Te dejo como siempre mi mas sinceras enhorabuenas por tu forma de escribir.
Besos.
Juan Lucas.

Lucía dijo...

Qué triste y qué hermoso a la vez. Siempre es un placer leerte.
Besos.

Naty dijo...

Somos adultos que construyeron sus cimientos en la infancia (bases que nos mantienen firme y más de una vez nos tambalean)... Leyéndote me inundé de recuerdos (el riesgo de ahogarme me ronda :p)... Esta fue una visita disfrutada (como siempre ;)

Abril Lech dijo...

Un escrito plagado de belleza que debe ser tan real como la emoción con que termino de leerlo. Quienes viven junto a los que atravesaron LA GUERRA saben de sus padecimientos extremos o sencillos y olvidan la nacionalidad de quien relata porque hasta en el sufrimiento los seres humanos nos parecemos. Gracias por estas letras...

Alyxandria Faderland dijo...

Un texto triste y hermoso, que con un solo simbolo de una muñeca pone al descubierto los destrozos de una guerra. El dolor de los perdedores.
La forma de exorcisar demonios de los perdedores; como cuando vi las vainas de balas y obuses convertidas en bellas flores en las manos de un habil artista metaloplastico que en la vispera de su primera exposicion se desmayo de hambre.
Aqui a la guerra, la conocemos de pasada, como algo que no se quiere hablar y por TV.

Pedro J. Sabalete Gil dijo...

Servidor es descendiente de alemanes con los que Carlos III repobló Sierra Morena. Aunque hace de ello más de dos siglos entiendo ese carácter de orgullo herido muy bien. Es el mismo que tenía mi abuela paterna.

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Saludos.

Raquel dijo...

Cuánta tristeza en esa música y en esas lágrimas de niña marcada por las ausencias y el despojo

Como siempre, me parece maravillosa tu forma de contar y elegir el lenguaje, tu capacidad para emocionar.
Un abrazo grande

Gonzalo Villar Bordones dijo...

un relato desgarrador, tal como la guerra.

Elú dijo...

La humanidad camina sin saber encontrar los ojos que dejó en alguna parte de su recorrido; camina con su frente pintada de soledad por haber cambiado sus pupilas por papeles sombríos.
La humanidad camina para comprender los océanos que se han llenado con sus lágrimas de penita pena; la humanidad a veces olvida y a veces se esconde para no recordar.
La humanidad parte su alma para ver el paso dolido de una partícula de su corazón aún dormido; la humanidad deshace sus manos con pies de barro, y mientras tanto, su penita pena sigue y sigue cada día buscando entre las trastos de polvo, esos juegos de imaginación que por arte, magia y misterio, alguna vez fueron pétalos de volar para una sonrisa pequeñita, una figurita de madera para llevar por siempre en su piel y sus bolsillos de niña.

Muchas gracias Ontokita, gracias por hacernos recordar.

Un abrazo y un beso.

Anónimo dijo...

Me estremecieron tus palabras, y no pude evitar ver a mi abuela, hija de alemanes transplantados a rusia, y esa fortaleza tan extraña del dolor...

Pedro J. Sabalete Gil dijo...

La música del Laberinto del Fauno es muy bella pero ¿es esta la original? Parece como en un tono más alto, lo mismo para evitar pagar derechos de autor.

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Saludos.

Plavi dijo...

el relato me parece fascinante, me ha encantado, intentare pasarme siempre que me conecte para leer mas en tu blog.
enhorabuena por el
un saludo

Pame Recetas dijo...

"con la autoridad que da la escasez". Así vamos de generación en generación dejando impronta. Querida Ontokita: este texto es de una humanidad agobiante. Besos y abrazos

MANDALAS POEMAS dijo...

Hola, buén día. Ya visitaste mi blog? te invito a que lo hagas y me envíes tu valioso comentario. Igualmente te invito a que escuches mi programa radial (ver más detalles en mi blog)

Tu blog es muy bueno, lo disfruto mucho.

www.mandalaspoemas.blogspot.com

Un abrazo,


Víctor González Solano

Tanhäuser dijo...

Desgarrador, Ontokita.
Las guerras, además de destrucción siempre conllevan la humillación de los vencidos.
Un abrazo

Lágrima del Guadiana dijo...

Enhorabuena por la calidad de tu relato. Oprime el alma mirar con los ojos de esa niña, llorar sus lágrimas.

Precioso. Y desgarrador...

Un abrazo

sole dijo...

¿cuántos niños estarán pasando por eso ahora? muchos, cada minuto que pasa es un minuto de miedo para niños de irak, sierra leona, colombia, .... besitos tristones...

malditas musas dijo...

Ontokita, qué belleza. Las imágenes se te adhieren a los ojos como vivencias propias.

un abreazo
musa

natalia dijo...

Muñeca rusa... Gracias por ese escrito, te lo dice una mujer rusa.

Maria Ines dijo...

Las heridas de la niñez, los acontecimientos que no han tenido explicación y las experiencias de los adultos, dejan en la mente de un niño heridas que jamás cicatrizan.

PAZ TRAVERSO dijo...

Que dura ha sido la existencia y la historia de nuestra humanidad , doloroso escenario el de las guerras, la tiranias, el genocidio y la pobreza ...
Sin embrago Ontokita te gradezco esta dosis de historia y VERDAD.
Cariños

Manolo Merino dijo...

Agradecido de que nos lo hallas hecho sentir como propio.
Vuelvo a leerte.

Unknown dijo...

Hola
Es lamentable que hasta ahora hay muchos ignorantes que tratan de imponer sus tesis racistas, creo que es parte de una genetica autodestructiva que el hombre posee.
Viviremos siempre en una nueva Roma.
Lamentable... pero es así. La lucha por el poder, es lo que nos hace olvidar... por lo menos los muertos
ya descansan en paz..

Clarice Baricco dijo...

Cuando leo este tipo de textos, además de que son verdaderos, me conmuevo y me duele. Es cuando recuerdo que no debo de quejarme.

Abrazos mi prima preciosa.

María Elisa Quiaro dijo...

Mauricio: gracias por la visita, te prometo que contactaré a tu amiga, vale! Saludos.

Candela: la gente es siempre la que pierde, sobre todo los niños. te abrazo

Juan Lucas: Amigo ese es el deseo, que se acaben las guerras y sus horrores. Beso

Lucia: gracias por tu palabra que me deja abrazada!
Naty: a veces el ahogarnos se hace necesario para no olvidar qué somos y lo que tenemos, no crees?. agracecida

Abril, abril, es un historia real a la que yo sólo le puse un poco de la tristeza que unos ojos se empeñaron en ocultarme. Sigo pensando que somos todos los que debemos mejorar este planeta, sigo tratando de hacer lo propio por este mundo, en mi mundito. besos y abrazos

Lady Zurikat, es triste que la infancia sea siempre la que más pierda en cualquier conflicto. A mi me cuesta todavía no sufrir ante las cicatrices de los pueblos de Europa. te abrazo

Goathemala, si pareciera que el orgullo es lo que queda despues de todo o de nada. Abrazos

Raquel, yo agradezco tu presencia y el compartir alegrias y penas

Gonzalo, las almas de esos niños hoy adultos cargan penas tatuadas en ellas.

Elú, la humanidad se siente ajena a su dolor mismo y es ahí donde está el error, en el olvido . gracias a ti por aportar maravillas.

Checha, y la viste por que vive en ti, y es esa sangre la que llora pasados y guerras. abrazos
Saulillo, bienvenido!!!

Pamela, si así es con la mano ferria de la injusticia que se pasea por lo pueblos...así vamos amiga, Besos y abrazos

Mandalas, pasaré a visitarte, lo prometo

Tanhäuser, y la derrota va más allá de las vidas que se pierden, se heredan, es lo triste.

Lágrima de Guadiana, las lloramos de verdad, yo me tuve que contener cuando me contaron la historia de boca de esa niña hoy mujer, abrazos

Sole, no sé Sole, son tantos los niños, son tantas las almas rotas.

Musarella, son propias...las llevamos tatuadas en el alma. besos

Ciclope, te agradezco la presencia mujer rusa que admiro.!!!

Maria Ines, si esas heridas son eternas ...aunque mañana sonriamos. besos

Paz, yo sólo me pregunto, hasta cuándo, hasta cuándo. un beso mi amiga

Jhwh, agradecida yo por tu presencia!

Eclides yo todavía vivo con la esperanza...real y literalmente hablando! Bienvenido

CLarice Barrico, no hay razón de queja, prima auque los días se nos vuelvan grises hay que permanecer siempre positivas. te abrazo en este agosto difícil

Azul... dijo...

Triste y hermoso a un mismo tiempo... Me nacen tantas preguntas sin respuesta...

Un bessito

Gustavo dijo...

Una historia dolorosa, pero contada por la bella pluma suya, siempre es un placer leerla. Aunque le confieso que me asomó una lágrima al final.

Besos.