6.2.07

Palabreo de la Loca Luz Caraballo

Una niña de cuatro años se miraba las manos y contaba sus deditos, mientras repetía como un lorito el poema que su papá le enseñaba. Contaba la historia de una mujer que en tiempos de las guerras que siguieron a la de independencia, perdió el amor, sus hijos y la cordura.
Fue por allá en el páramo merideño, lugar donde hoy se levanta una estatua a aquella mujer y a su leyenda.

De mi papá heredé el amor por la palabra y sobre todo por la poesía. No sé como se le ocurrió enseñarme a contar hasta diez mientras me regalaba para siempre los versos de Andrés Eloy, lo cierto es que todavía me acuerdo de ellos. Son esos versos los que recito de memoria, como una oración, cuando algo de mi precisa un poco de paz y de un abrazo lejano.

Aquí están los versos de Andrés Eloy Blanco, poeta venezolano
Los deditos de tus manos,
los deditos de tus pies:

uno, dos, tres, cuatro, cinco,
seis, siete, ocho, nueve, diez.

anónimo
De Chachopo a Apartadero
caminas, Luz Caraballo,
con violeticas de mayo,
con carneritos de enero;
inviernos del ventisquero,
farallón de los veranos,
con fríos cordilleranos,
con riscos y ajetreos,
se te van poniendo feos
los deditos de tus manos.

La cumbre te circunscribe
al solo aliento del nombre,
lo que te queda del hombre
que quién sabe dónde vive;
cinco años que no te escribe,
diez años que no lo ves,
y entre golpes y traspiés,
persiguiendo tus ovejos,
se te van poniendo viejos
los deditos de tus pies.

El hambre lleva en sus cachos
algodón de tus corderos,
tu ilusión cuenta sombreros
mientras tú cuentas muchachos;
una hembra y cuatro machos,
subida, bajada y brinco,
y cuando pide tu ahínco
frailejón para olvidarte,
la angustia se te reparte:
uno, dos, tres, cuatro, cinco.

Tu hija está en un serrallo,
dos hijos se te murieron,
los otros dos se te fueron
detrás de un hombre a caballo.
«La Loca Luz Caraballo»
dice el decreto del Juez,
porque se encontró una vez
sin hijos y sin carneros,
contandito los luceros:
...seis, siete, ocho, nueve, diez...

PD. ya mi hija se la aprendió y se oye lindo !

23 comentarios:

Isabel Barceló Chico dijo...

Encantador poema y también las razones de que lo hayas recordado siempre. Besos, querida amiga.

BELMAR dijo...

"QUE SALGA EL SOL EN EL SER. QUE NOS DEJEN SER HUMANOS, QUE EL SUJETO HUMANO ESTÁ MUY SUJETO A SER HUMANO..."

Artic dijo...

Qué ternura. Y qué bonito recuerdo que puedas ahora traspasar a tus hijos para seguir vivo...

Ciriaco Pescador dijo...

Dulzura en décimas, Ontokita, tengo una décima que ofrecer, léeme.

Ciriaco

Inos dijo...

Glosando nomás, con don Andrés Eloy... ¡Quién oyera a la Anza recitando estos versos!

Salu2.

david santos dijo...

Hola!
Gran tema y gran trabajo.
Gracias.

Francisca Westphal dijo...

precioso! se lo leeré a los chicos hoy en la noche!

marcia dijo...

que gran recuerdo, que gran legado......hermoso poema


como siempre un placer visitar tu espacio

galafer dijo...

Y así de generación en generación se construye una tradición, esto es lo que nos une y lo que nos diferencia, eso es una familia!!

Gonzalo Villar Bordones dijo...

debe ser maravilloso tener una hija.

JUANAN URKIJO dijo...

Me ha gustado el poema, Ontokita, pero más la ternura que destila el recuerdo de tu padre, enseñando a la niña que eras (y que aún sigues siendo) a amar la vida.
Un beso a las dos: a la que guardas dentro y a la que trastea en tu casa.

J.C.Morgado dijo...

Esos son hermosos legados que quedaran hasta que la memoria nos diga otra cosa.


Que tengas buen día

:)

eika dijo...

Qué lindo, me enacantan estas historias de desamor que terminan en locura.

Besos!!

Anónimo dijo...

Mi pana, conocía este poema y la biografía (impresionante) de este poeta Venezolano, pero todo eso gana con la historia de tu papá y tuya.
Hay hombres que merecen ser padres. desde luego.
Besos.

Seoman dijo...

Que regalo tan maravillosos te hizo tu papá. Y veo que has sabido absorber su sabiduria con lindos poemas. Un abrazo

LaLy dijo...

Recuerdos imborrables que acuden a nosotros para traernos la infancia y muchos más cuando se ha sido feliz

Te dejo un beso

Elisa de Cremona dijo...

qué bonito recuerdo!

Clarice Baricco dijo...

Maravilloso tu padre por tal herencia que te ha dejado.
Y hermoso que tú sigues ahora con tu pequeña.
Al poeta no lo conocía, uno más para leer.

Leer y leer.

Besos

malditas musas dijo...

No te ví nunca y sin embargo conozco tus deditos, sé quién sos, hermana de la niñez.
Preciosa la imagen.

Un beso

María Elisa Quiaro dijo...

Isabel gracias por pasar a hacer puente, sra de roma, un abrazo

Belmar, a veces al ser humano se le olvida ser humano

Sincronie si, y mi hija heredo mi memoria de elefante

Ciriaco , tus decimas fueron todo un regalo, gracias pescador

Inos. Pues si y glosando con el grande...si la oyeras morirías de ternura! besos volaos

david santos un honor tenerte por aquí

pancha por fin entré a tu casa!

marcia eres siempre bienvenida a mi casa de nostalgias

galafer es verdad, lo importante es mantener el deseo por pasar nuestra historia a los que vienen

gonzalo si, amigo, lo es

Dedalus es uno de los recuerdos más bonitos que tengo de mi viejo y le estoy agradecida de por vida, beso para vos


Juan Carlos que bueno que regresaste

EiKa la locura del amor, algo triste me parece. Baci

Rafa, Andres Eloy es Venezuela

Seoman si, yo aprendí a leer leyendo poemas

Flores de Alquiler yo estoy enferma de recuerdos. abrazos

Elisa de Cremona gracias por pasar a mirar

Clarice Baricco te recomiendo todo lo de Andrés Eloy Blanco
De verdad es hermoso.

Ah! Y haciendo referencia a tu comentario en la casa de AzulCaleidoscopio sobre nuestro (de las tres) „parentesco“ de intereses te cuento que no es casual, la Azuleja y yo nos conocemos desde los 11 y tu como que también fuiste a la escuela de la sensibilidad con nosotras! Lindo verdad!

Musa Rella si, somos hermanas de la niñez y ese lazo es eterno. Gracias por pasar por esta tu casa

Acus dijo...

Y lo más importante de todo, Ontokita,
es que con los dedos de las manos
y aun así sé que me quedaría corto,
y con los dedos de los pies,
yo nunca te pondría de nota
uno, dos, tres, cuatro, cinco,
seis, siete, ocho, nueve, diez.
Sabes de sobra que una matrícula
sería lo justo, lo que has de merecer.

Anónimo dijo...

hola esta esta muy lindo el poema pero quisiera saber la verdadera istoria de ella por que se puso loca
la loca luz caraballo

Anónimo dijo...

muy linda manera de escribirlo...bello, tambien conozco la obra de Blanco y bella toda