17.12.06

el diario iluminado


FANNY Y ALEXANDER Ingmar Bergman (1982)

Después de muchos años, la ví de nuevo.
Me acerco a las cosas, al cine por lo que me hacen sentir, por eso escribo, por eso tuve una columna de cine y por eso escribiré siempre.
Esta nota inicia un aparte, que denominaré: la linterna mágica. Hablará sobre las películas que hace mucho tiempo ví y de repente vuelvo a encontar, sobre la que fui y la que soy en relación a ellas.
No voy a hablar del genio Bergman ni de lo que ya se sabe, ni de la película de cinco horas se convirtió en tres, ni de los premios que ganó. Nada de eso, esa información se encuentra en cualquier página si uno la busca bien.

Bergman me da la oportunidad de comenzar este aparte con su obra de mirada infantil terriblemente cercana. (por mi concepto de trabajo en arte), con ese recuerdo de infancia y la confrontacion entre el mundo que se ilumina ante el oscurantismo, pero sobre todo con la magia, la ilusión y la imaginación. Con él me asomo a una ventana que no conoce limites entre los sueños y la realidad.

Hablo entonces de los ojos de Alexander, de ese Bergman niño y de su mundo. Sí, hablo de un niño que a principios del siglo veinte, juega con su teatro de marionetas y nos muestra los roles que aprendemos a representar a lo largo de la vida, proyectando miedos y verdades en objetos inanimados, que su mano revive para contar una historia.

Alexander con su linterna mágica ve las cosas de una forma diferente y su cabeza se llena de preguntas que quizá nunca tendrán respuesta. Ese personaje me toca adentro, porque es el director y somos los que de una u otra forma vemos el mundo como la tierra carente de límites entre la fantasía y la realidad.

Con suavidad y poesía, el tiempo vuela en esos ambientes interiores de claroscuros y colores pálidos. Las metáforas con las que las estaciones también relatan una historia, la luz y esas imagenes que dirán en segundos lo que nos acompañarará por siempre - un coche tumbado en la escalera que da al jardín, y en él una muñeca de brazos abiertos que mientras se ahoga mira al cielo.
El mundo infantil, la soledad y el desamparo, el encuentro con la muerte, el temor de Dios; Bergman nos cuenta de sí y del niño que fue a través de Alexander. La infancia, el momento en donde se gesta lo que hoy somos.

Hay también en la película espacios maravillosos como la fantástica tienda de antigüedades, un sitio más de cuentos que de realidades, en el que el niño se mueve sin preguntarse si lo que ve es o parece. (pienso en elisabetta) Y si uno mira bien, en cada rincón hay un recuerdo; una madeja de historias por contar; la memoria de uno y de muchos; el silencio y la imposibilidad del ser humano por llegar a Dios; ya que éste puede ser cualquier cosa. En fin un bellísimo diario imaginado en el que el hombre no tiene por qué poder entenderlo todo, pues la vida es una constante interpretación de diversos papeles, lo importante es vivirlos plenamente, sin evadirse jamás de ellos, pero con la inocencia de los niños.

Y aunque al ser humano le sea imposible aclarar ciertas dudas en su intento por conocer a Dios, y como Alexander tenga que vivir siempre con los fantasmas de su mente y con el miedo a que se enturbie la precaria felicidad del dia a día; siempre habrá la posibilidad de escape que brinda la imaginación. Eso sí, muy de Bergman, a sabiendas que por mucho que lo intente y aunque la confianza en el amor sea grande, el hombre no podrá jamás desprenderse de sus temores más profundos.
Esta descripción del lado iluminado de la vida, es la otra opción que propone Bergman de olvidar, a duras penas, la cruel imposibilidad del hombre por entender su propia existencia.

11 comentarios:

Gloria dijo...

Hermoso, Kita. Por fin, alguien que como yo habla de lo que el cine le hace sentir mas alla de lo tecnico-estetico de una pelicula. Esto que has dicho de "la cruel imposibilidad del hombre de entender su existencia" me ha tocado mucho, porque aunque se que es cierto, que seria de nosotros sin esa busqueda, sin ese intento de entender aunque sea a medias. Me ha conmovido mucho y ademas me encanta el uso que le has dado a las palabras. Un abrazotote.

Inos dijo...

Fíjate que hace poco la conseguí en DVD y no he podido revisitarla por falta de tiempo... Creo recordar que estaba contigo cuando la ví en pantalla grande.

Hermosa, melancólica y con la alegría de una infancia que vuelve a ser vivida como por arte de magia.

Abrazos.

María Elisa Quiaro dijo...

Azuleja. No sé si por fin, siempre ha sido así.
Por otro lado la busqueda siempre es eso...un intentar ver más allá de lo que parece. cosquillitas

Inosky, si claro que la vimos juntos y fue hermoso. tiempo de cuatriade y de literatura.No sabía cuanto me había marcadoesa pelicula hasta que la volvi a ver. besotes

Unknown dijo...

Me encanta Bergman aunque no vi esta pelicula. Me la apunto, aunque no hace falta: el nombre es muy famoso.
Excelente tu nota.

Un abrazo.

ecasual dijo...

Qué gran verdad tu conclusión: "la cruel imposibilidad del hombre por entender su propia existencia"

Un beso, ¡felices fiestas!.

Pacita dijo...

Interesante!!! he podido ver la peliculas de Bergman pero ademàs lei el libro " La Literna Maica " .Es muy enriquecedor tu articulo con todas sus reflexiones ...
Muchos cariños

Anónimo dijo...

Genial comentario Ontokita!!
Me has hecho revisar la idea que tenía de esta peli, hace ya muchos años que la ví, pero ahora mismo voy a buscarla y observar los matices que nos haces notar.
De verdad, gracias por hacerme que vuelva otra vez a este genio.
Te felicito por tu exposición :)
Te dejo mi otra dirección de blog;he encontrado a una escritora de 80 años muy curiosa. Pero esta tarde os presentaré a una nueva escritora en mi lista. Estuve en la presentación de su último libro y se me antojó que hace una buena Literatura de la "diferencia"

www.noamanda.blogia.com
Mujeres en la sombra

Marcel Pommiez dijo...

Trataré de verla y vuelvo a comentarte... buen blog!


Un abrazo

Anónimo dijo...

Me encanto tu post. Vi la pelicula hace ya tiempo.
Besos. Morgana

Seoman dijo...

Maravillosa pelicula. Que recuerdos. Tendre que volver a verla. Gracias por recordarmela

María Elisa Quiaro dijo...

máximo: pues a verla que a un poeta como tu le va a decir mucho

hormiguita: felices días para vos también

Pacita, Muchos cariños

Noamanda
Mujeres en la sombra: me maravilla gracias.

Marcel gracias por pasar por esta tu casa

Morgana:
Abrazos de nochebuena

Seoman: que linda es la foto de tu perfil